PARTICIPACIÓN DEL POR EN EL COLGAMIENTO DE VILLARROEL


Por: Andrés Solíz Rada / Publicado en www.patriagrande.org.bo

Desde hace décadas, el Partido Obrero Revolucionario (POR), pasa sobre el gobierno nacionalista de Gualberto Villarroel (1943-1946) con un salto de garrocha. Aunque Guillermo Lora (GL), el eterno jefe del POR, hable con ligereza de la "nefasta herencia del viejo POR"(G.L."La Revolución Boliviana" Editorial Difusión, La Paz Bolivia, Pag. 21), o añada que "Los grupúsculos poristas de los centros urbanos se movían bajo la poderosa presión del pirismo"(o estalinismo) (Ob. Cit. pag.8 ), se detiene en el tema lo menos posible y, cuando puede, da a entender que el POR poco tuvo que ver con el holocausto y que la participación de esta entidad supuestamente revolucionaria fue marginal.



Lo evidente es que el POR comenzó a combatir a Villarroel desde el día que subió al poder; lo combatió sañudamente durante todo su gestión; participó activamente en la preparación y ejecución del colgamiento, impidió la reacción popular contra el régimen recientemente instaurado para terminar pidiendo participación en el nuevo Poder Ejecutivo.


El comprender la primera gran traición del POR, que confundió a la opinión pública al proclamarse seguidor de León Trotsky, facilita la explicación de sus futuras traiciones. Su actuación es además trascendente porque funda, por así decirlo, una suerte de jurisprudencia a la que se remiten luego, consciente o inconscientemente, todos los grupos que desde posiciones dogmáticas y exclusivamente clasistas sirven una y otra vez los intereses imperialistas. Así ahogan permanentemente procesos de liberación nacional, en lugar de defenderlos y profundizarles hasta la meta socialista.

EL POR FRENTE AL RÉGIMEN VILLARROEL - PAZ ESTENSSORO.

El POR, en manifiesto difundido el 21 de diciembre de 1943, al día siguiente del derrocamiento del general Enrique Peñaranda, defensor de la Gran Minería y del Latifundismo, decía: " Los nazis criollos pregonan su triunfo"....."Un grupo de ambiciosos, militares y civiles, se han apoderado del poder después de un pintoresco golpe de mano"......."El capitalismo, en su labor de rapiña colonial, precisa partidos de estructura nazista como el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR")..."Las tres o cuatro medidas con que nos salga el MNR no serán revolucionarias, sino esencialmente capitalistas", (Revista "Octubre", Bs.As. Marzo mayo 1947, Editada por Frente Obrero).

En principio, cabe destacar la coincidencia de opiniones entre POR y el Departamento de Estado de EEUU, los barones del estaño, el latifundismo y el PIR, que, como sabemos, nunca fue ni izquierdista ni revolucionario. Baste recordar que terminó sus días co-gobernando con el régimen del general “boina verde” René Barrientos Ortuño, impuesto por el Pentágono (1964-1968).

El vigoroso apoyo que en 1938 brindó Trotsky a la nacionalización del petróleo mexicano, impulsada por el presidente Lázaro Cárdenas, no significó nada para los poristas. Lora fue incapaz de observar que "en los países coloniales y semicoloniales, el enemigo principal de la nación en su conjunto es el imperialismo; por esta razón, además del proletariado y de la pequeña burguesía disputan a la metrópoli su rol dominante. En esta lucha, estas clases necesitan aliarse con el proletariado para rechazar al imperialismo pero lo hacen teniendo en cuenta sus propios objetivos (Periódico "Octubre". abril-mayo de 1974,La Paz-Bolivia).

De esta manera, Villarroel, en alianza con un partido nacionalista, como fue el MNR, levantó las banderas industrialistas ante la inexistencia de una burguesía nativa. El imperialismo impidió concretar esos objetivos con el apoyo de sectores seudoizquierdistas, como el POR, que, al plantear consignas socialistas abstractas, impide el avance nacional y democrático en países sometidos como Bolivia. El POR levantó las consignas de una revolución imposible para detener la revolución posible. Hablaba abstractamente de socialismo para oponerse concretamente a la lucha anti-imperialista. Y como el imperialismo está interesado en que la clase obrera no levante banderas nacionales y democráticas, el POR, al coincidir con ese punto de vista, demostró su raíz cipaya que no abandonó durante toda su existencia.

CONSECUENCIAS DE LA INCONSECUENCIA

El POR, al no entender la cuestión nacional (la lucha contra el imperialismo), no valoró la defensa de las materias primas que desde el periodismo hizo el MNR, no dio importancia al decreto del Teniente Coronel Germán Busch, del 7 de junio de 1939 (por el que se obligó a los Barones del estaño a depositar sus divisas en el Banco Central), ni captó las consecuencias del repudio a Peñaranda que impulsó el MNR en el Parlamento. Lo anterior provocó la caída del régimen de Peñaranda que había masacrado, en diciembre de 1942, a los mineros de Catavi.

Uno de los más altos dirigentes del POR, Ernesto Ayala Mercado, publicó, en 1948, el folleto "Enjuiciamiento del régimen Villarroel - Paz Estensoro". (Imprenta Universitaria. Cochabamba Bolivia, 1948), en el cual lanza esta afirmación: “Busch, por su ascendencia germana y su peculiar temperamento, era un nazifascista". (pag 28). Al comentar la célebre interpelación parlamentaria del MNR al gabinete Peñaranda, por la masacre de Catavi, sostiene que el PIR, en su vengativo afán de ridículo castigo (a la rosca minero-latifundista) hizo que el jefe estalinista (José Antonio Arce) estuviera muy por detrás del jefe "nazi" (Víctor Paz Estenssoro). Las categorías euro céntricas del POR para analizar la realidad nacional emergen a cada momento. Ayala Mercado, después de abandonar al POR, se convirtió en seguidor de Paz Estenssoro (el jefe "nazi") para terminar sirviendo al régimen de Banzer. Así el POR tipificó de nazis a Busch (por su ascendencia y temperamento"), Villarroel y Paz Estenssoro.

TREINTA MESES DE CONTRAREVOLUCION

La posición adoptada por el POR al día siguiente del triunfo Villarroelista no cambió en los 30 meses siguientes, que culminó con el golpe que lo derrocó. Ante la imposibilidad de negar el cariño que sentían los trabajadores del subsuelo por Villarroel, el simpatizante porista, Esteban Rey, lanza esta curiosa versión : "Cuando los mineros decían, ¡ viva Villarroel! vivaban (sic) la disminución de horas de trabajo, la indemnización por despido, la escala móvil de salarios y horas de trabajo...." (Esteban Rey: en Bolivia la Revolución empieza ahora; Editorial la vanguardia, febrero de 1947 Buenos Aires, Pg. 137".

Como es obvio, el proletariado minero tenía el suficiente sentido común para diferenciar a un gobierno que disminuía horas de trabajo, indemnizaba por despido y ponía en vigencia una escala móvil de salarios, del régimen que lo precedió y que protagonizó la matanza de Catavi. No es extraño, en consecuencia, que hoy (1976), al cabo de tres décadas, varios distritos mineros tengan en sus plazas principales monumentos en memoria de Villarroel.

EL POR, EL ESTALINISMO y LA DEMOCRACIA COLONIAL

La revista "Octubre", transcribe estos párrafos del informe presentado a la IV Conferencia del POR, en diciembre de 1945;..."El 20 de diciembre de 1943 (día del triunfo de Villarroel), se consolidó virtualmente un gobierno de tipo fascista en el país. Hizo labor reformista, características del advenimiento nazi que concede reformas sociales para luego, después de haber ganado el apoyo de las masas, explotarlas con más fuerza y lanzarlas a crudas matanzas; también instauró una dictadura de partido, suprimió las garantías democráticas y la ley de la Cachiporra causó muchas bajas; trató por todos los medios de suprimir a la oposición, inclusive llegó a promulgar una ley prohibiendo el anonimato de prensa".

En esos momentos, el jefe del estanilismo argentino, Vittorio Codovilla, próximo a pactar con el embajador de EEUU, Spruille Branden, para derrocar a Perón, escribía: “La característica de los gobiernos nazifacistas en todos los países es la de agitar los problemas políticos y sociales más candentes, y por cuya solución luchan las masas, y presentarse ante estas contra los intereses que en realidad están defendiendo". (citado por Raúl Ruiz González en "El Prometeo de Los Andes " Edit. Platina Bs.As. 1961)

El POR, en consecuencia, coincidió con las posiciones reaccionarias, al lamentar la "supresión de garantías " reclamadas por la conspiración rosquera. La coincidencia del POR con el estanilismo alcanzó al campo teórico donde Lora y Codovilla - como se prueba por las citas precedentes - dictaban cátedra sobre nazismo y perorando sobre un nazismo semicolonial inexistente.

LORA Y EL IMPERIALISMO: “HABIA QUE TERMINAR CON EL DESGOBIERNO DE VILLARROEL”

En su descargo, el POR dice que, a diferencia del PIR, no pactó con la rosca y que no formó parte del denominado Frente Democrático Antifascista, es decir, del instrumento que sirvió para derrocar a Villarroel. Esa apreciación es falsa. Si bien el rosco-pirismo asumía posiciones pro-norteamericanas, el POR atacaba a Villarroel por la espalda, al acusarlo de reaccionario y estar al servicio de intereses antinacionales.

El imperialismo, la rosca minera y el latifundismo censuraban a Villarroel por lo que hacía. El estalinismo y el porismo lo atacaban por lo que era incapaz de hacer. Esta situación esta bastante bien reflejada por Ayala Mercado, quién sostiene que “Villarroel sufrió la presión combinada de la feudal-burguesía... y del proletariado que pretendía rebasar los objetivos nacional-burgueses. Corrientes tan opuestas - y sin embargo tan coincidentes- determinaron su vertical y comprensible caída (ob. cit.pag.74)

Lo anterior trae a la memoria las palabras de Guillermo Lora, pronunciadas el 8 de Mayo de 1965, en conferencia dictada en la Universidad Mayor de “San Andrés” (UMSA). En esa oportunidad, el jefe del POR dijo: "Llegó un momento de la evolución política en el cual los revolucionarios marxistas y los imperialistas norteamericanos arribaron a la misma conclusión: había que acabar con el desgobierno del MNR”. (Céspedes "El Presidente Colgado". Segunda edición; Editorial Juventud. La Paz Bolivia pag. 233)

El lV Congreso de la Internacional Comunista, al que los poristas gustan referirse, al tocar el tema del Frente Unico Antiimperialista, sostuvo: "El proletariado apoya y levanta reivindicaciones parciales...en tanto que la correlación de fuerzas existentes en la actualidad no le permite plantear la realización de su programa sovietista ("Los cuatro Congresos de la Internacional Comunista" (Cuadernos de Pasado y Presente segunda Parte, No.47 pag. 232 Cordoba, Argentina).

EL POR BLOQUEO EL RESPALDO MINERO A VILLARROEL

Luego que el estalinismo enfrentó a Villarroel con las capas medias (estudiantes, universitarios y maestros) el POR buscó por restar a Villarroel el apoyo de los mineros.

El periódico "El Militante", de febrero de 1947, vocero oficioso del POR en Buenos Aires, comenta esta situación en los siguientes términos: “Ha sido el POR el único partido que organizó una oposición al gobierno fascistizante". "fueron los militantes trotskystas -encabezados por Guillermo Lora- quienes infringieron la mayor derrota política que ha sufrido el MNR en el tercer Congreso de trabajadores mineros, en Llallagua (marzo de 1946), como alguien dijera en la boca del lobo. Los trotskistas constituyeron la sensación y revelación del Congreso y de aquella fecha, en realidad, data la vida del POR como partido político y como vanguardia proletaria"...

"El tercer congreso constituyó una derrota aplastante para el movimientismo. Bastó que expusieran su oposición revolucionaria representantes obreros trotskistas para arrastrar a toda la masa trabajadora. Inmediatamente después, fue aprobado un temario de lucha revolucionaria, cuyos puntos eran:...."formación de un bloque obrero anticapitalista, frente único proletario".

He aquí el origen del POR. Emerge como brazo izquierdo del imperialismo para derrocar a Villarroel. Nace preocupado por aplastar a un gobierno nacional y popular, para luego ayudar a sustituirlo por un gobierno represivo, impuestos por el imperialismo.

Conviene recordar la fecha del décimo primer Congreso Minero de Llallagua: Marzo de 1946. Ya para entonces el gobierno de Villarroel y el MNR habían detectado dos golpes derechistas. El primero tuvo lugar cuatro meses después del derrocamiento de Peñaranda, vale decir en abril de 1944. En esa oportunidad cayeron presos connotados personajes de la rosca minero-latifundista, como Mauricio Hoschild y Enrique Hertzog. El 20 de noviembre de 1945, hubo otro conato golpista, fruto del cual la logia Razón de Patria (RADEPA), a la que pertenecía el Presidente, ejecutó, sin su conocimiento, a seis dirigentes de la oposición derechista, que fueron arrojados luego al precipicio de Chuspipata (camino a los Yungas, de La Paz). Ese injustificable crimen político aceleró la conspiración rosquera, con la inclusión del estalinismo y del POR.

EL POR EN LA EJECUCION DEL GOLPE

El POR no solo tuvo papel protagónico en la preparación del golpe, sino también en su ejecución material. El porismo se constituyó en el impulsor del denominado Comité Obrero Revolucionario. Esta entidad, en documento difundido el 20 de Julio de 1946, un día antes del colgamiento, decía: “¡Viva la huelga general!... ¡acción directa de masas para derrocar a los bárbaros pardos!... ¡la lucha de clases ha llegado a su agudización!; es urgente cambiar la estructura social del país; no más gobiernos sirvientes del capitalismo internacional". (Esteban Rey: ob. cit.pag.74).

Este no es el lenguaje del pirismo, cuyos dirigentes se limitaban a hablar de “garantías democráticas" a fin de hacerse gratos a los ojos de Estados Unidos e Inglaterra. El párrafo trascrito está inserto, por tanto, en el más puro dogmatismo del POR.

Pero el POR buscó aliados para concretar sus objetivos. Y así como el pirismo encontró en la Unión Democrática Antifascista (UDA), el puente para unirse con la rosca, el porismo halló en los Comités Tripartitos (estudiantes, obreros y maestros) el cordón umbilical para absorber el plasma sanguíneo del estalinismo nativo.

Tres dirigentes del Comité Tripartito hablaron en la manifestación universitaria opositora del 10 de Junio de 1946. Al lado del principal orador antivillarroelista, el pirista Mario Miranda Pacheco (hoy dirigente del Partido Socialista de Bolivia, junto a Marcelo Quiroga Santa Cruz) se encontraban dirigentes del POR.

Dos días antes del golpe, el 19 de julio, la Federación Bancaria, dirigida por los dirigentes del POR, Edwin Moller (ahora alto dirigente el PRIN, que dirige Juán Lechin Oquendo) y Víctor Villegas, decretan la huelga nacional de trabajadores bancarios. (Luís Peñaloza: "Historia del MNR 1941-1952. Dirección Nal. de Informaciones. La Paz, Bolivia; 1963 pag. 91).

Y el 21 de Julio, día de oprobio y luto para el pueblo boliviano, dirigentes del Comité Tripartito, encabezados por Villegas, ocuparon radio "America" desde donde -según testigo entrevistado por Esteban Rey- "se dirigió virtualmente la revolución del 21 de julio" (ob. cit. pag. 22).

EL POR CREE QUE HA PREPARADO LA REVOLUCION PROLETARIA

Una vez que el lacerado cuerpo de Villarroel colgaba en la horca ante la mirada risueña del imperialismo, el purismo considera que ha preparado las condiciones para la revolución proletaria.

El 22 de julio de 1946, el Comité Obrero Revolucionario lanza la siguiente proclama: “La caída el gobierno nazi-fascista de Villarroel marca la epopeya más gloriosa de la lucha de clases puesta de manifiesto en las grandes jornadas del 18 al 21 de julio, demostrando hasta que punto pueden luchar las clases oprimidas por conquistar su libertad”..."De hoy en adelante los trabajadores unidos y armados lucharemos por instaurar la ASAMBLEA DEL PUEBLO....¡ abajo la criminal burguesía y sus sirvientes !!! ¡¡ mueran los masacradores del pueblo !!! ¡¡ viva la Asamblea Popular !! (citado por Liborio Justo, escritor de tendencia trotskysta, en su libro "Bolivia: La Revolución Derrotada", Edit. Juárez, Bs. As. segunda edición, 1971, Pags. 150-151).

Obsérvese que el ingenio de Lora es muy limitado. En 1971, reincidió en su intento de instaurar la llamada Asamblea Popular, de manera vertical y postiza, coadyuvando así al derrocamiento del General Juan José Torres. Como un sarcasmo del destino, los poristas votaron entonces en favor del ingreso del MNR unificado entre Paz Estensoro y Hernán Siles Zuazo mediante el “Pacto de Lima”, al denominado Comando Político de la Clase Obrera y del pueblo, que sirvió de antesala a la llamada Asamblea Popular. Así el POR se lanzó contra el MNR cuando este partido asumía posiciones nacionalistas y lo apoyó cuando este se había convertido en la principal carta del imperialismo.

Después de coadyuvar al colgamiento de Villarroel, el POR se admira de los acontecimientos reaccionarios que desató. Le parece inconcebible que el presiente de la Junta de Gobierno, Tomás Monje Gutiérrez, quien estaba a la cabeza de la Corte Suprema de Justicia, hubiera dispuesto el reforzamiento del ejército. Lora no entendió que la consigna ¡abajo la bota militar!, era válida mientras Villarroel estaba en el gobierno. Inmediatamente después se tornó obsoleta. Tan es así, que ante la ingenua sorpresa del POR, Monje Gutiérrez decretó, como primera medida, la reincorporación a las FFAA del General Enrique Peñaranda. El POR había contribuido también a restituir a la institución castrense al responsable de la masacre de Catavi.

Pese a lo anterior, el simpatizante del POR, Estebán Rey, todavía teoriza sobre la “dualidad de poderes", otorgando ciertas posibilidades al golpe ultra reaccionario del 21 de julio, ya que podría transformarse en "revolucionario” y “socialista"(ob, cit.pag.147).

EL POR y LECHIN PARALIZAN AL PROLETARIADO MINERO

En lugar de las abstrusas utopías, los mineros propusieron algo más concreto: Armarse y marchar sobre La Paz para defender al gobierno. De acuerdo a informe del 23 de julio y citado por Ernesto Ayala Mercado, en Llallagua, 10.000 obreros desarmaron al regimiento " Colorados" y se incautaron de 80 cajones de dinamita. Juan Lechín Oquendo, Mario Torrez y Nelson Capelino (este último dirigente del POR), se encargaron de detener la lucha de los mineros en contra del golpe.

Los universitarios poristas que llegaron a Llallagua consiguieron maniatar a la clase obrera con el argumento de que había que luchar no por la defensa de un régimen nacionalista, como el de Villarroel, sino contra el capitalismo, a través del Frente Unico Proletario. (Ob. Cit., pag.107). La referencia de Ayala Mercado deja constancia que la movilización que se produjo en Llallagua fue solo una parte de una movilización mucho mayor producida en todos los distritos mineros, y en extensos sectores del agro boliviano.

Que esa lucha era positiva, es un hecho reconocido por el propio Lora, cuando escribe: "El autor de estas líneas tiene un recuerdo vivido de la forma en que los mineros recibieron el 21 de julio. Justo al retornar de su refugió (fue uno de los perseguidos por el régimen movimientista) dice - Lora ( no sería seguramente por apoyar a Villarroel (ASR), tocó obligadamente siglo XX y se informó que lo trabajadores se habían organizado en batallones con intención de marchar sobre las ciudades. Si esto hubiese ocurrido; la consecuencia inmediata habría sido acentuar la lucha por un programa revolucionario que politicamente era mas avanzado que el del MNR y su régimen gubernamental". (Guillermo Lora:Ob. Cit. pag.8).

Pero ni el POR ni Lechín entendieron el sentimiento popular de los mineros. Mientras el POR participaba del colgamiento, Lechín había viajado un día antes a La Paz para comunicar a Villarroel que "los mineros le retiraban su apoyo". Las movilizaciones del proletariado minero desmintieron, pocos días después, la cínica maniobra del burócrata.

EL POR PIDE PARTICIPAR EN EL NUEVO REGIMEN

El 29 de julio de 1946 (8 días después del colgamiento) la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) y la Federación Universitaria de Oruro suscribieron un pacto para demandar su participación en el nuevo gobierno. El punto décimo del pacto, dice: "Los trabajadores estarán representados en la Junta de Gobierno por un elemento designado en forma democrática por las organizaciones sindicales, FSTMB, ferroviarios, fabriles, gráficos, chóferes y otros". Firman el convenio Juan Lechín Oquendo y Mario Tórrez, por la Federación Sindical de Trabajadores Mineros. Por la Federación Universitaria de Oruro, el principal dirigente porista en esa ciudad, Fernando Bravo. (Esteban Rey: Ob.Cit.Págs 138 y 139).

La Junta no aceptó la exigencia, pero ofreció a Bravo la Jefatura de Policías de Oruro, quién la rechazó. No obstante, la proposición del nuevo gobierno demuestra hasta donde el rosco pirismo tenía confianza en sus cómplices del POR.

Este es, indudablemente, el punto más alto de la traición porista a la causa nacional y popular. Ese POR que miró con repugnancia al gobierno de Villarroel, el que, según Lora, tenía que ser desenmascarado por reaccionario ante los ojos del proletariado, pedía, a través de dirigentes de su partido, estar representado en el nuevo régimen apadrinado por el imperialismo.

Con esa conducta, el POR y el PIR perdieron la confianza obrera. Si el estanilismo había traicionado con el postulado de la "unidad nacional", es decir, de la coalición con la derecha, el POR obtuvo el mismo resultado con su planteo de Frente Unico Proletariado.

Es indudable que en aquella fase de la lucha liberadora, el MNR fue la expresión más avanzada del movimiento popular. El MNR, al aglutinar a obreros y campesinos, a las capas medias, profesionales y sectores progresistas de las FFAA, fue, en ese momento histórico, la organización revolucionaria posible en la semicolonia Bolivia. El deber de los partidos que se decían revolucionarios era apoyar a Villarroel y al MNR, conservando su independencia ideológica y organizativa. Tal organización hubiera sido capaz de ganar la confianza de la nación oprimida, para luego jugar roles decisivos en los futuros acontecimientos históricos.

GUILLERMO LORA REFUTA A GUILLERMO LORA

Podría preguntarse si el POR ha tenido capacidad autocrítica. La respuesta es negativa. El 8 de noviembre de 1946, en medio de la tremenda derrota nacional y popular, el POR consiguió que se aprobara la denominada “tesis de Pulacayo", en la que se afirma que en "el 21 de julio existió una situación

Revolucionaria".

El capítulo noveno de la mencionada tesis, insiste en la consigna del Frente Único Proletario. En ella sostiene que frente “a la consigna burguesa de Unidad Nacional" oponemos el Frente Unico Proletario....."Porque utilizamos los métodos de la revolución proletaria y porque no nos salimos del marco de la lucha de clases es que forjamos el Frente Único Proletario". Tal situación revolucionaria sólo existió en la mente de Lora, ya que la consigna del FUP no fue lanzada por el POR contra el gobierno rosquero instaurado después del 21 de julio, sino para combatir a Villarroel, en el congreso de mineros realizado en Llallagua en marzo de 1946, es decir antes de su derrocamiento.

Los poristas han sostenido que en 1946, todo aquel que no aceptaba el FUP estaba condenado a formar parte del Frente rosco - pirista de "Unidad Nacional". Tal disyuntiva es incorrecta. El propio Lora, en el numero 407 del periódico "MASAS" (órgano oficial de POR), de marzo de 1972, dice: "La táctica del Frente Unico Anti-imperialista fue adoptada por el IV Congreso de la Internacional Comunista".... “la internacional comunista, agrega "Masas", había adoptado la consigna del Frente Unico 
Proletario para los países capitalistas desarrollados. El Frente Unico Anti-imperialista corresponde a las regiones donde la burguesía nacional o su sucedáneo pequeño burgués comienza a movilizar a las masas detrás de consignas anti-imperialistas".

De donde resulta, con meridiana claridad, que frente a la posición roscopirista de la unidad nacional y ante la consigna sectaria del “Frente Unico Proletario”, lo que correspondía era plantear el Frente Unico Anti-imperialista, conjuntamente con Villarroel y MNR, a fin de detener el golpe del imperialismo.

Lora, en consecuencia, resulta ser uno de esos personajes que enseñan lo contrario de lo que hacen. De ahí que no sorprenda esta nueva muestra de sus contradicciones.

En "Masas", número 416, (Octubre de 1972), se encuentra esta otra joya: "Hay una cuestión que interesa de manera directa al movimiento revolucionario y es la sañuda y sistemática lucha contra los movimientos y los gobiernos nacionalista por parte del imperialismo y de la derecha reaccionaria criolla"... "El movimiento revolucionario no sólo que rechaza esa campaña sino que está en el deber de salir en defensa del gobierno nacionalista frente a ella".

El artículo citado titula nada menos que "Significado de la experiencia de 1946". Luego añade: "Los rasgos totalitarios del gobierno nacionalista no pueden justificar el desplazamiento de los marxistas hasta la trinchera reaccionaria y pro-imperialista".

Si lo que dice es correcto, ¿dónde estuvo el POR frente a la conspiración rosquear? ¿Acaso no conspiró contra Villarroel a través de los Comités Tripartitos? ¿No pidió su incorporación a la Junta de Gobierno, a través de su dirigente Fernando Bravo? ¿No es evidente que, en lugar de organizar la defensa de ese gobierno, sus dirigentes viajaron a las minas para impedir que los obreros defendieran a Villarroel?

LORA, UNA CAJA DE SORPRESAS

Pero las sorpresas que Lora puede brindar son inagotables: "El MNR -dice Lora - no podía recoger la herencia de Villarroel porque rompió con él, el 19 de Julio de 1946" (Ob. Cit. pag.31). Es evidente que la presión conspirativa hizo que Villarroel dispusiera la salida del MNR de su gabinete, dos días antes de su caída, creyendo ingenuamente que así detendría la conspiración rosquera. Pero no toma en cuenta que el MNR estuvo junto a Villarroel durante todo su gobierno y que impulsó la mayor parte de las leyes que favorecieron al movimiento obrero. Si el MNR no reclama esa herencia, evidentemente el POR no iba a quedarse con élla, después de su participación en el colgamiento.

Lora, en la obra citada (pag.8) sostiene: "Nuestro objetivo en ese momento era concreto: Rectificar algunas desviaciones en las que habían caído ciertos dirigentes poristas".

¿En qué consistieron esas "desviaciones"? ¿Quiénes fueron los que incurrieron en ellas? ¿Cuales fueron las conclusiones a las que arribaron para no volver a caer en las actitudes pro-imperialistas del 46? Estas y otras preguntas quedaron sepultadas en la incapacidad de autocrítica del porismo o, lo que es lo mismo, en su incapacidad para cambiar de rumbo.

Solo de manera muy genérica, Lora dice: "Fue necesaria la presencia de quienes estábamos actuando en las minas"...."para superar tan peligrosa como contra-revolucionaria postura"..."para rectificar la línea del partido hubo en Oruro una reunión nacional trotskyssta, inmediatamente despues de los acontecimientos de julio" (Ob.Cit. pag.10). Esa apreciación demuestra que Lora miente inclusive cuando se autocrítica.

La frase citada da a entender que los militantes poristas de las minas (con él a la cabeza) comprendieron el peligro del golpe rosco-pirista y no contribuyeron al colgamiento.

Sin embargo el simpatizante trotskysta, Liborio Justo, juega a Lora una mala pasada, cuando relata que fue justamente Lora quién encabezó la lucha antivillarroelista, en marzo de 1946, cuando la conspiración rosquera ya estaba a punto de culminar. Si lo que Lora dice es cierto, ¿cómo explicar entonces que la tesis de Pulacayo, de noviembre de 1946, siga hablando de la situación revolucionaria del 21 de julio? ¿Cómo comprender que en 1947, Ayala Mercado continúe calificando a Villarroel de nazi?

EL JUICIO INAPELABLE DE LA HISTORIA

Lora sostiene que los "colgadores del POR", han abandonado su partido: Ayala Mercado se fue al MNR; Víctor Villegas al partido Socialista de Marcelo Quiroga; Edwin Moller al PIR y Fernando Bravo fue uno de los que dividió el POR, después de 1952, junto con Hugo Gonzáles Moscoso. Lora, no obstante evita ,no dice que en todos los casos los expulsados o renunciantes el POR salieron no por participar en el colgamiento, sino por razones posteriores y diferentes al tema aquí tratado.

Tengamos presente que los tres sectores en que se dividió el POR (El POR Lora; El POR Gonzáles; El POR Amadeo Vargas o Posadista); reivindicaron por igual la tesis de Pulacayo y la actuación porista frente a Villarroel. En consecuencia, sus discrepancias actuales no tienen nada que ver con su común origen antinacional.




Ningún partido que aspire a ser vanguardia de un proceso liberador puede coincidir con el imperialismo. Por el contrario, tales partidos quedan signados con el calificativo de traidores a los procesos de liberación nacional. Y en ese sentido el POR no fue la excepción.


Nota del editor.- El presente texto fue escrito en mayo de 1976, en Buenos Aires, Argentina, donde su autor se hallaba exiliado por el régimen del general Hugo Banzer Suárez. Fue distribuido a los militantes de la Izquierda Nacional en Bolivia. Desde entonces, quedó inédito hasta el presente.

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