Historias de Bolivia, Archivos Históricos.- Sitio dedicado a la recolección de notas periodísticas, revistas, libros, fotografías, postales, litografías, investigaciones, curiosidades, etc., etc. Todo lo relacionado con la historia de nuestra patria Bolivia. (Historia de Bolivia).

LA PANDINA CONSUELO DÍAZ FUE LA PRIMERA MISS BOLIVIA


EL AÑO 1955 SE LLEVÓ LA SORPRESA DE SER NOMBRADA COMO LA PRIMERA REINA DE BELLEZA DEL PAÍS
Ante tanta polémica por los concursos de belleza, sobre todo en Cochabamba, Consuelo Díaz, pandina de nacimiento, nos recuerda una época en la que todo era más sencillo. Acaba de cumplir 80 años y cuando tenía 17, fue nombrada como la primera Miss Bolivia de la historia.
Era apenas una adolescente que estudiaba en el colegio Alemán Santa María en Cochabamba, donde estuvo como interna desde pequeña y prácticamente fue criada por las monjas de ahí, cuenta la ex reina de belleza.

BATALLA DE VILLA MONTES. 1935 - GUERRA DEL CHACO

Foto: Periódico La Razón - La Paz, marzo, 1935.

Los paraguayos caían por cientos en sus ataques de oleadas sucesivas, barridos por la artillería y las ametralladoras bolivianas. El 23 de febrero, después de haber dejado miles de hombres muertos en el campo, Estigarribia se dio cuenta de que la ofensiva había fracasado y que había sido derrotado en Villa Montes. Bolivia realizó entonces operaciones tímidas de contraofensiva, mientras el agotado ejército paraguayo emprendía una retirada que implicó la cesión del Parapetí. 

LOS TEMIBLES CAMPOS DE CONCENTRACIÓN EN BOLIVIA



Por: Remy Solares / Este artículo fue publicado en el periódico El Diario el 15 de Abril de 2015.

Los temibles campos de concentración en Bolivia eran recintos destinados a enclaustrar a prisioneros políticos opositores al MNR. En estas tenebrosas prisioneras se torturaba, sometía a trabajos esclavizantes, horrendos e inhumanos y se llegaba a matar a quienes intentaban huir. Muchos prisioneros fueron declarados desaparecidos, cuyo destino nunca se supo. Estos campos de tortura fueron oficializados por DS 3.619 de 28 de enero de 1954 por Víctor Paz Estenssoro. Antes de este decreto ya funcionaba el Campo de Concentración de Coro Coro, desde junio de 1953. Los demás campos de concentración, como los de Uncía, Catavi, Siglo XX y Curahuara de Carangas, fueron habilitados porque los prisioneros ya sumaban miles.
Ante el repudio del pueblo y la heroica lucha de Falange Socialista Boliviana (FSB), que con ideales y principios defendió la democracia y la libertad, contra la represión y violencia política de los gobiernos del MNR, esos campos fueron cerrados en junio de 1956.
Cuando el gobierno de Hernán Siles Zuazo se disponía a reabrir estos campos de concentración, enviando 47 prisioneros falangistas en septiembre de 1956, el avión que trasportaba a los presos desde Santa Cruz fue secuestrado con valiente acción por los mismos prisioneros, en espectacular fuga, desviando el avión a Salta-Argentina, donde se denunció la existencia de tales campos en Bolivia. Siles Zuazo se vio obligado a no reabrirlos ante la fuerte crítica internacional.
Entre algunos vejámenes y padecimientos sufridos se puede citar: incomunicación completa; sólo se permitía satisfacer necesidades biológicas una vez al día, a la intemperie, bajo vigilancia de guardias; los alimentos generalmente estaban podridos, había días sin comida; con frecuencia se sometía a trabajos de esclavitud, recogiendo leña sobre espaldas golpeadas en distancias de 5 a 10 Km. Esta leña la vendían los milicianos del MNR en el pueblo; muchos presos andaban descalzos y con andrajos; castigados eran dejados a la intemperie en invierno; eran apaleados sin motivo.
En Curahuara de Carangas, el ex cuartel del Regimiento Andino tenía capacidad para 300 personas, donde en ambientes reducidos se hacinaban los prisioneros. Este campo de concentración se abrió por instrucción de Paz Estenssoro, por sugerencia de José Fellman Velarde, para recibir presos de otros campos de concentración. Los 300 prisioneros llevados a este siniestro campo en 1954 fueron transportados en tren durante tres días sin agua ni alimentos. En mayo de 1954 entraron otros 200 prisioneros .El 17 de junio del mismo año llegaron 17 detenidos más.
Entre los gobernantes de este campo se encontraba Alberto Blomfiel. A cualquier hora de la noche se pasaba lista y se torturaba con cualquier pretexto. Sin atención médica las víctimas se atendían entre sí. El frío congelaba en la noche. Los prisioneros que llegaban eran saqueados por los milicianos y quedaban sin frazadas y enseres.
Una fuga frustrada de 15 falangistas hizo que todos estuviesen varios días bajo tormentos, trabajos forzados, ejercicios extenuantes y eran azotados.
Perversamente se fomentaba espionaje bajo promesa de pronta libertad, a quienes se presionaba para que torturen a sus propios camaradas amigos de infortunio.
Es justo reconocer que en estos campos de concentración no sólo estaban prisioneros dirigentes y militantes de FSB, sino también militares, universitarios, ciudadanos en general que no aceptaban la arbitrariedad de los gobiernos de MNR. Ahí también fue prisionero don Demetrio Canelas, el Dr. Fernando Beltrán Loayza, autor del libro “Campos de concentración en Bolivia”, donde se relata muchos otros hechos increíbles por la perversidad.
El campo de concentración Cuahuara de Carangas fue convertido hace meses en un museo folclórico, cuando debía mantenerse como testimonio de barbarie y sufrimiento, para que nunca se repitan los hechos mencionados.
¿Por qué La Ley 2.640 de Resarcimiento económico a víctimas de la violencia política ignora estos hechos? La historia juzgará algún día.
Recuerdo que Óscar Únzaga de la Vega, asesinado en la calle Larecaja N. 84 de la ciudad de La Paz el 19 de abril de 1959, cuando también fueron fusilados 23 jóvenes dirigentes de FSB en el Cuartel Sucre, dijo que “La lucha por ideales y principios no tiene precio”.
Nunca hubo más barbarie ni crímenes a lo largo de la vida política en Bolivia.


BUSCH, RETRATO DEL SER HUMANO COMPLETO MÁS ALLÁ DEL HÉROE


Liliana Carrillo V.  / La Paz / Pagina Siete, 28 de mayo de 2017

 A lo largo de 17 años, el periodista e historiador Robert Brockmann investigó sin prisa y sin pausa la vida de Víctor Germán Busch Becerra, "una vida extraordinaria que equivale a siete vidas normales”. El resultado es una biografía, la más completa, del Camba patriota y valiente que  brilló en la Guerra del Chaco, fue presidente y se suicidó a los 36 años. 

El libro Dos disparos al amanecer: Vida y muerte de Germán Busch, editado por Plural, se presentará el próximo jueves, a las 19:00, en el paraninfo de la Universidad Católica San Pablo en la UCB.  "Sobre todo, no he pretendido adornar, suavizar ni ocultar nada. Allá donde Busch yerra, yerra en grande”, dice el biógrafo y así sigue la charla:

La historia oficial ha "inventado” una imagen de Germán Busch "conveniente” para la Revolución Nacional. ¿Qué aspectos nuevos devela esta biografía el presidente suicida?, ¿por qué la imagen que da del Camba "se parece más a la verdadera”?

La historia oficial que los bolivianos llevamos bajo la piel desde la década de 1950 es una interpretación interesada inventada sobre todo por dos personajes: Carlos Montenegro y Augusto Céspedes, con el fin de "crear nación” (nation bulding). Ellos crearon el canon y luego todo el resto los siguió: para ese canon era necesario tener héroes y villanos y que unos y otros fueran abanderados de ideales antagónicos: la patria y la antipatria. Esos héroes necesarios fueron, sobre todo, Busch y Villarroel. Ambos gobiernos ejercieron una violencia al menos comparable con las dictaduras de los años 70 y 80. Claro, también hicieron cosas buenas. La historia escrita a partir de la Revolución de 1952 resalta sólo lo bueno de estos personajes. Sus muertos se convierten en "muertos necesarios” en aras de la construcción de la idea de la patria. 

La imagen que surge de esta biografía es la de un ser humano completo, con sus virtudes y con sus vilezas. A veces entrañable, a veces ruin, con todo el espectro de actitudes entre ambos extremos. Pero la vida de Busch  ni su gobierno  tienen nada de ordinario. Es una vida extraordinaria, que equivale a siete vidas "normales”, mientras que su gobierno dejó un legado de hechos tangibles e intangibles cuyos efectos, difíciles de aquilatar, todavía los vivimos a casi 80 años de distancia.

El pueblerino  osado y bondadoso, que brilló en la  guerra, llegó a ser presidente de Bolivia y se suicidó a los 36 años…  Hay un halo de "destino trágico del héroe”. ¿Crees que hubo cierto sino en la vida de Busch? ¿Es parte de la mitología nacional?

Sin duda es parte de la mitología nacional. Toda nación necesita un mito como Busch. Y en una de sus cartas a Montenegro Busch dice que se siente elegido para "salvar a la patria una vez más”, refiriéndose a los derrocamientos de los presidentes Salamanca, Tejada Sorzano y Toro, que él protagonizó. Tan elegido se sentía  que creía que nadie lo podía matar y desafiaba las balas, tanto en el Chaco como en los avatares de la política. Ese desprecio por la muerte era, además, parte de su síndrome suicida. 

Contradictorio  se presenta el protagonista. ¿Cómo entiendes ahora la relación de Busch con el Tercer Reich y la política de abrir el país a la inmigración de refugiados judíos que huían de la persecución nazi? 

La única manera de explicar o de clasificar políticamente a Busch es colocándolo bajo el paraguas inmenso del antiliberalismo. Busch era, ante todo, un antiliberal. Igual que los miembros de Radepa y que los futuros fundadores del MNR, durante la guerra había llegado a la conclusión de que los casi 40 años de gobiernos liberales habían conducido a la patria al estado de pobreza y postración que desembocaron en la derrota militar en el Chaco. Claramente el "socialismo” puesto en práctica por su antecesor, David Toro, le causó algunas resistencias. En todo caso, los protagonistas del "socialismo militar” (Toro, Busch, Villarroel, o el propio Enrique Baldivieso) seguían una corriente de socialismo no marxista y aborrecían el comunismo, al que calificaban de "doctrina exótica”. Entonces, las formas de antiliberalismo, que era una forma de socialismo, pero  no marxista y además anticomunista, eran el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán. 

Entonces, ¿Busch era nazi? No. Hasta el momento de la muerte de Busch, el Tercer Reich no había cometidos las dos principales tropelías por las que ingresaría a la historia: la guerra y el holocausto. El Tercer Reich al que se aproxima Busch todavía es relativamente higiénico. Por otra parte, Busch rechaza tácitamente la idea fundamental del nazismo, que es la exclusión racial absoluta. Busch -a instancias de Hochschild- no sólo abre las puertas de Bolivia a miles de refugiados judíos, sino que impone el cese de la existencia del racista Partido Orientalista, so pena de muerte. 

En última instancia, lo que estaba buscando Busch y sólo encuentra las últimas 11 semanas de su vida y de su gobierno no es el socialismo, sino el nacionalismo. Él da con el nacionalismo y después Radepa y el MNR siguen ese camino.

¿Cómo se explica que un hombre tan lleno de vida haya tenido tanta relación con la muerte? (Su primer intento de suicidio fue cuando era alumno d el Colegio Militar).

Esto se explica por la bipolaridad de su psiquis. Es lo que se solía llamar -quizás se llame aún- un maniaco-depresivo. Pasaba de la euforia a las depresiones en minutos. Pero además su perfil suicida encaja perfectamente con las categorías de Emile Durkheim, el primer sociólogo que estudió seriamente el fenómeno del suicidio. Igual, los feligreses de la versión del asesinato no cambiarán de opinión ni con toda la evidencia. 

Busch tiene una vida "biografiable” de menos de una década -como dice Pablo Stefanoni-. Muchos pasajes de su infancia y juventud, por ejemplo, son indocumentables. ¿Qué papel jugó, en estos y otros casos, la ficción en la obra? 

Aunque parezcan indocumentables, no lo son. No he inventado nada, salvo la escena con que inicia el libro -el abuelo Ferdinand que coloca la carta en el bolsillo de su saco- y la escena del nacimiento de Germán. Pero ambas están basadas en testimonios. He convertido en narración datos existentes. Busch narró su niñez y su adolescencia temprana a su amigo Carlos Montenegro. 

Montenegro las transcribió en multitud de borradores muy desordenados, a los que tengo acceso (y que pondré a disposición de los lectores, online, el día de la presentación del libro, el próximo jueves); por otra parte, el historiador beniano Arnaldo Lijerón recogió testimonios de los sobrevivientes muy ancianos que conocieron a Germán de niño. Yo mismo recogí algunos recuerdos que perduran en el folklore familiar de los Ávila, emparentados con Germán por el matrimonio de su hermana Bertha. Muchos de estos testimonios tienen tres versiones, unas menos creíbles que otras. Yo las expongo todas, pero señalo la que considero más plausible. 

Llama la atención el médico alemán Paul Busch. ¿Marcó a Germán la extraña no-relación que tuvo con su padre?

El abandono de Paul privó a Germán de cualquier influencia cultural germana. Germán creció camba puro, salvo por su genética, con la fuerza y la agilidad privilegiadas que también poseía Paul. El súbito -e interesado- reingreso de Paul a su vida, en el ápice de la fama, creó gran recelo en Matilde Carmona. Los descendientes de Germán sostienen que el lado Busch de la familia sólo estuvo presente durante la presidencia y que esos familiares después no sólo desaparecieron, sino que fueron los abanderados de la teoría del asesinato, que le endilgaron al lado Carmona de la familia. 

La obra "atrapa”, en mi opinión, por su estructura: historia documentada sí, pero presentada como una novela  donde se equilibran narración y análisis  ¿Cómo pensaste la estructura del libro?

Creo que no lo pensé. Se dio así. En los cinco años que tardé en escribirlo lo abandoné otras tantas veces, una de ellas al menos por un año. Escribía una parte y no sabía cómo empalmarla con la siguiente (o con la anterior), no tenía "puentes” entre una parte y la otra. Al final, para presionarme a mí mismo, nombré lectores a tres de mis amigos más conocedores y exigentes de modo que, mientras ellos leían y evaluaban lo escrito, yo iba construyendo esos puentes y los capítulos que faltaban. Al final fue una carrera contra ellos. Fue la única manera de terminar. Y esa era la única estructura posible.

Diecisiete años de trabajo crean inevitablemente nexos de un autor con el sujeto de su investigación. A estas alturas ¿qué opinas tú, personalmente, de Germán Busch?

Todavía me cuesta disociar al ser humano del personaje histórico. Me da la impresión de que, como me pasó con Kundt, lo conozco íntimamente. Nunca he escuchado su voz, pero podría reconocerla por su manera de hablar. Uno convive tanto que llega a dialogar con el personaje. O, al menos, cree que lo hace. Lloré al menos un par de veces. Por Germán y por Rudolf Lawner. Con sacudones y todo. Búscalo en el libro. Así de hondo se involucra uno.

Si hubiéramos llegado a ser amigos, nuestra amistad hubiera sido parecida a la que tuvo con el Chueco: descarnada y crítica. Más de una vez se me hubiera salido un "¡Pero no seas bárbaro, pues!” Claro, ese soy yo desde mis valores del siglo XXI. Pero si yo hubiera sido un personaje del primer tercio del siglo XX, las probabilidades de haber sido   antiliberal y antidemocrático son altas. 

"Novela verdadera" del presidente suicida
La medianoche del lunes 23 de agosto de 1999, Robert Brockmann caminó hasta la que fue casa de Germán Busch -que ya era el Instituto Nacional de Psiquatría de la calle Villobos-. Se apostó al frente y, apoyado en un poste, se quedó mirándola por una hora, imaginando que todo volvía a ocurrir: una fiesta, los intentos de persuasión y  los dos disparos que exactamente 60 años antes  habían segado, de su propia mano, la vida del presidente de Bolivia. Tal era ya su pasión por desentrañar la vida de un hombre fundamental para la historia del país: Germán Busch.

Los siguientes 17 años, el periodista e historiador recogió testimonios, revisó documentos en Bolivia, EEUU y Alemania y escribió la biografía más completa del presidente suicida (1903-1939), que pese a su fama siempre fue un desconocido, mitificado por la historia oficial.

La obra reconstruye toda la vida de Busch desde la historia de sus padres y abuelos. Despeja dudas sobre el lugar de su nacimiento (El Carmen de Iténez , Beni), devela sus logros como expedicionario y descubridor  de una misión jesuita perdida en el Chaco,  da luces sobre su   participación en la Revolución Constitucionalista de   1930, su escalada militar a punta de heroísmo en la guerra, su rol en dos golpes de estado y su llegada a la Presidencia con sólo 36 años . 

Explica las pugnas políticas que determinaron no sólo la derrota en el Chaco, sino el nacimiento del socialismo militar y del MNR. Todo bajo la luz, muy humana, del protagonista y los grandes personajes que lo rodean como: David Toro, Ovidio  Quiroga, Alcides Arguedas, Carlos Montenegro y Augusto Céspedes (Fiero y Chueco, para más referencias).

Dos disparos al amanecer... hace gala de gran pluma y sensibilidad, que no se resignan ante la rigurosidad de la fuente, para reconstruir la vida de un hombre excepcional, patriota y valiente como pocos, pero también falible y contradictorio, como todos. 

En  360 páginas, la narración y el ensayo se fusionan en "una novela verdadera de Germán Busch Becerra” -como define Pablo Stefanoni en el prólogo del libro. No hay razón para que la historia sea aburrida. Esta es la prueba. (LCV).

NOMINA DE BENEMERITOS QUE PARTICIPARON EN LA BATALLAS DE “PUERTO ACRE” DURANTE LA GUERRA DEL ACRE – 1900

Bolivia antes de la guerra del acre, basado en el archivo de Wikicommosn. Archivo Stielers Handatlas 1891.

WALDO VILLAMOR MICHEL LP-2011

Civiles Dn. José Aguirre Achá, Petrona Alborta (Vivandera), Víctor S. Aldana (Juez de Partido del Acre), Luís Arce Lacaze (Secretario), José Manuel Aponte (Auditor), José Bernard (Contador), Salvador Campero (Administrador), Armando Eyzaguirre E., Jorge Granier (Vista de Aduana), Ricardo Guillén (Auxiliar del Tesoro), Miguel García Otero (Vista de Aduana), Narciso Loayza, Andrés S. Muñoz, Ignacio Medeiros, Donato Miranda, Luciano Pabón, Nicanor Pinto, Lino Romero (Delegado Nacional), José María Sanjinés, Néstor Sierra Galvarro, Antonio Sagárnaga, Moisés Santiváñez (Administrador del Tesoro), Emilio Santiago Soruco
Comandantes Dn. Benjamín Azcui, Hermógenes Ibáñez, Pedro Salazar
Teniente Coronel Dn. Pastor Baldivieso, Manuel Canseco, Daniel Gallardo
Mayor Graduado Dn. Manuel Rico

FUNDACIÓN DE RIBERALTA

Foto: Riberalta, plaza principal casi esquina de la Catedral / Por: Hans Dellien S. / publicado en el periódico el Diario el 07 de Febrero de 2015.

Riberalta es la capital de la provincia amazónica por antonomasia del departamento del Beni; es una de las ciudades más bellas de Bolivia, ya que es una de las pocas metrópolis a la vera de dos ríos colosos, fluviales de la hoya del caucho, otrora vital epicentro de la economía beniana y nacional. Los dos ríos son el Madre de Dios o Manutata y el histórico Beni. El 3 de febrero Riberalta ha cumplido su 121 aniversario de “fundación”. Lisímaco Gutiérrez, durante y bajo la protección del gobierno de Mariano Baptista (1892-1896), cumplió esta fundación administrativa el 3 de febrero de 1894, como homenaje al onomástico del gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre.
Riberalta, ciudad mágica por su paisaje y la policromía y tonalidades de su vibrante como esplendoroso espectro cromático, donde hasta el aire circundante tornase en delicados matices tornasolados. Si bien se tiene por esta fecha la de su fundación, una revisión histórica metodológica revela que cuando esa fundación “oficial” ocurrió, esta ciudad ya tenía diez años de antigüedad. Y la verdad parece confirmar que la legítima fundación, con un deliberado propósito, se debió a un súbdito alemán, Máximo Henicke, quien fue enviado por el gerente de la Casa suiza Braillard, Federico Bodo Claussen, en Reyes, sucursal de Arequipa (Perú), ya que esta empresa quería instalar una factoría que abastezca a los navegantes solitarios de provisiones y mercancías en los ríos del caucho.

202 AÑOS DE LA PRIMERA IMPRESIÓN EN BOLIVIA

firma de José Manuel de Goyeneche.

Por: Por: José E. Pradel B./ Publicado en el Diario (Revista Nuevos Horizontes) el 23 de Febrero de 2016



La historia de la imprenta en Bolivia, es un tema poco estudiado por la historiografía actual. Hace más de ciento diecisiete años en el Boletín de la Sociedad Geográfica de Sucre, el 30 de junio de 1898, el escritor chuquisaqueño Valentín Abecia, rescató y reprodujo el documento: ‘Proclama pro-mulgada en Oruro por José Manuel de Goyeneche, el 12 de mayo de 1813’. 
Considerado como la primera impresión realizada en Bolivia.
Posteriormente, en 1913 el escritor orureño León M. Loza, con la intención de celebrar el primer centenario de la citada impresión, publicó el folleto intitulado: ‘Centenario de la Primera Impresión Boliviana’, donde esclareció algunos datos sobre los orígenes de la tipografía boliviana. Consecutivamente, imprimió otro documento titulado: ‘Bosquejo Histórico del Periodismo Boliviano’, en ambas publicaciones afirmó que la citada proclama es la primigenia impresión boliviana.

Es de esta manera, que transcribimos a continuación dicho impreso:
“Amados compañeros de armas, ilustres defensores de los derechos de nuestro desgraciado monarca Fernando 7°.
La notoria extenuación de la salud y fuerza de vuestro general, le obligó á reiterar su solicitud al Ex-celentísimo Sr. Virrey del Perú para que le relevase de continuar en los útiles trabajos de la guerra, de los que dependen la conservación de la soberanía, la seguridad de vuestros hogares, familias y bienes. Ha sido atendido mi deseo y nombrado para succederme el experto y benemérito teniente general de los reales ejércitos el Excelentísimo Sr. Don Juan de Henestrosa, militar por educación, por práctica y por el desempeño acreditado en las batallas de Medellín, Talavera, y en el mando en jefe del ejército de Cataluña. Está en camino con respetables refuerzos de tropa, armamento y municiones para ponerse á vuestro frente y guiaros á la victoria, sostén y defensa de los intereses del Rey y vuestros: recibidlo con los mismos atributos de subordinación, valor y fidelidad con que os he educado y de que me ha-beis dado pruebas incontrastables en tres años de constancia y de decisión: obedeced ciegamente, mientras su arribo á mi 2°. el benemérito Sr. brigadier Dn. Juan Ramirez, cuyas virtudes y amor que os tiene no ignorais. Vivid seguros que en ambos jefes transmito mis obligaciones de padre que había contraído para con vosotros, y que serán tan religiosos como yo en cumplir lo que se os tiene prometido de repartos de tierras y pagos de vuestros alcances, siempre que no desmintais, como lo espero el bien merecido renombre de defensores de Fernando 7°., y aunque me separo, estad satisfechos que el más dulce placer de mi vida, será aquel en que presentándome ante el rey y el Supremo Gobierno de la gran nación española, reclame las dis-tinciones, privilegios y recompensas á que os habéis hecho acreedores. Espero en el Dios de los exércitos el que he de conseguir vuestros mayores consuelos y satisfacciones; y por último sacrificio de vuestro amor, os pido y exhorto á la subordinación, valor, constancia y honradez como bases de nuestra futura felicidad y medio seguro de que recogiendo el fruto de vuestras fatigas, me respondais á la gratitud que os debo.

Oruro y Mayo 12 de 1813
José Manuel de Goyeneche” 1
Sin duda esta reproducción la efectuamos con la intensión de difundir y resaltar el citado escrito como un hito histórico y no por el contenido del mismo.

Sobre la introducción de la imprenta en nuestro país, es necesario mencionar que llegó tarde. “La República de Bolivia es el pueblo americano que tardó más en poseer una imprenta. El territorio que hoy la forma, constituía bajo la dominación española una rica provincia del Vireinato de la Plata. Aunque dotada de una Audiencia o tribunal Superior, de un arzobispado y de una universidad, la Presidencia de Charcas, como entónces se la llamaba, no tuvo una imprenta propia” 2, nos recuerda el escritor chile-no Diego Barros Arana.

Por un lado, muchos autores describen que la citada introducción tipográfica se produjo cuando las tropas porteñas, comandadas por el general Manuel Belgrano invadieron el Alto Perú 3, y trajeron consigo una pequeña imprenta manual para la publicación de boletines y proclamas. Otros autores, como el clásico ensayista Guillermo Francovich, señaló: “los jesuitas, en sus colegios de Chuquisaca y La Paz, contaban con pequeñas tipografías clandestinas para editar opúsculos de devoción” 4.
Pero el ejército real español, también contó con una imprenta, la historia describe que tras la victoria patriota en la batalla de Tucumán, el legendario Manuel Asencio Padilla obedeciendo órdenes superiores fue a recoger armas y capturar a los realistas dispersos en el valle de San Carlos (Salta-Argentina). En esta incursión, Padilla junto a quince fusileros “sorprendieron a tres oficiales rea-listas que repartían proclamas del general Tristán, así como órdenes a las autoridades de esas Provincias. En esas proclamas se comentaban a su manera los sucesos del día 24 (de septiembre de 1812), haciendo comprender que la derrota de Tristán no era cierta, que fue tan sólo una retirada y mandaba a los habitantes de esas comarcas desobedeciesen las órdenes de la Junta de Buenos Aires” 5. Esta descripción afirma que los realistas llevaban consigo una imprenta.

Sobre el libelo citado es necesario mencionar, que en el mes de mayo de 1813, las sublevaciones patriotas de Chuquisaca, Potosí y Cochabamba, aislaron a Goyeneche, es en ese momento que en el citado documento anunció al ejército real español que le sucederá el general Henestrosa y de esta manera también disimuló su huida vergonzosa frente el enemigo.
Por otro lado, en 1943 el escritor Marcos Beltrán Avila, publicó el folleto: ‘El Centenario de la Primera Impresión Boliviana’, en su concepto el primer impreso fue la proclama titulada: ‘El gobernador Intendente de La Paz a sus Provincias’ fechado en La Paz, el 21 de marzo de 1812, firmado por Domingo Tristán y Lorenzo Umeres, en este documento los citados realistas “hacen saber las continuas derrotas de los patriotas, incitando al pueblo a no dejarse sugestionar con éstos” 6. En este contexto, se polemizaron los orígenes de la imprenta en el país.

Pero en síntesis, la primera impresión no sólo cambió la cultura impresa, sino también la historia nacional. En 1825, cuando nació nuestro país, el primer periódico que se publicó fue la Gaceta de Chuquisaca, en la ciudad de La Paz y Sucre (9 números, del 30 de julio al 22 de octubre). El primer libro, fue “un folleto titulado Catecismo masónico, editado en La Paz” 7.


LA MARINA AMERICANA VISITA LA COSTA BOLIVIANA


Publicado en: www.boliviaweb.com


El Gobierno de los Estados Unidos observó con mucho interés los eventos políticos y diplomáticos que se sucedían en las colonias hispanoamericanas que buscaban la independencia de España y encomendó a su Armada estudiar e informar periódicamente sobre la situación, asimismo proteger los intereses de sus conciudadanos y garantizar el libre comercio en la región. Para cumplir este mandato la Marina dispuso la organización del "Escuadrón del Pacífico" que se hizo cargo de navegar y vigilar las costas desde Guayaquil hasta Valparaíso entre 1817 y 1825.(1)



La Armada de los Estados Unidos, posteriormente a las declaraciones de independencia de estos países, continuó enviando con diferentes motivos sus naves a las costas sudamericanas. Mientras algunos oficiales de la marina cumplieron programas de investigación sobre las características de las costas, bahías y puertos de las nuevas naciones que se erigían en el sur del hemisferio, otros oficiales se dedicaron a explorar y estudiar las condiciones de navegabilidad de la enorme red de los ríos interiores que formaban parte de las grandes Cuencas del Plata, Amazonas y Orinoco. Los resultados de estas actividades, fueron presentados por la Armada, a través del Presidente al Congreso Americano, en vista de que fueron sufragadas mediante fondos federales. el Senado y la Cámara de Representantes, apoyaban estas actividades y autorizaban el uso de fondos federales, en el entendido que eran contribuciones importantes para el desarrollo del libre comercio y la libre navegación, principios que guiaban el orden económico de la nación americana.


Los diarios de los oficiales y suboficiales de la Marina de Guerra norteamericana atestiguan el acceso soberano e indiscutible al Océano Pacífico que Bolivia tenía. Así por ejemplo el oficial Stephan C. Rowan, que en 1825 visitó Bolivia, menciona en su diario que: "Este país es tan remoto para los Estados Unidos como el Tibet, excepto por las visitas ocasionales de buques de la Armada al pequeño Puerto de Cobija, en la Costa desierta de dicho país."(2)

Del conjunto de informes preparados por marinos americanos, sobresalen especialmente tres, que se refieren directamente a la soberanía marítima ejercida por Bolivia. ellos son, los informes del teniente Ruschemberger (1834), de los tenientes Herndon y Gibbon (1853), y del teniente J.M. Gillis (1855). A continuación hacemos referencia a ellos.

INFORME DEL TENIENTE RUSCHEMBERGER

El teniente Ruschemberger efectuó un largo recorrido entre 1831 y 1834 por varios de los países del continente, entre ellos Brasil, Chile, Bolivia y el Perú, países mencionados en el orden cronológico de los viajes efectuados por el autor. en su informe, Ruschemberger presenta una parte bajo el título de "Noticias sobre Bolivia" y en el mismo organiza el material en dos capítulos. el primero está dedicado a detallar sus impresiones sobre el Litoral boliviano y describe las características de Cobija y sus zonas aledañas; en el segundo capítulo, presenta una breve reseña de los hechos histórico-políticos de Bolivia, desde la Independencia hasta 1831. Finaliza este su informe, con una mención a la hoja de coca, cultivada en este país y de la que, entre otras cosas, dice que cumple un importante papel en la vida cotidiana de la mayoría de la población.

Pero dejemos al Teniente Ruschemberger hablarnos del Litoral boliviano una vez que zarpó de Coquimbo, Chile, el 5 de septiembre de 1832 a bordo de buque U.S. Falmouth:

"....alcanzamos la bahía de Mejillones al anochecer del día 9 de septiembre. Esta es una bella, extensa y profunda bahía,....El poblado más cercano es el puerto de Cobija, situado más de medio grado al norte. La bahía se abre hacia el norte, encontrándose rodeada por una costa alta... No existen briznas de hierba, ni siquiera se pueden encontrar cactos. Tampoco se encuentra ni una gota de agua fresca en muchas leguas a la redonda.

Esta bahía ha sido estudiada frecuentemente con vistas a establecer en ella, el puerto principal de Bolivia, pero la idea ha sido siempre desechada, en consideración a la falta de agua. Existe un pequeño arroyuelo más o menos a veinte leguas de aquí, es decir, desde donde se debería acarrear el agua. En la actualidad solamente está habitada por una variedad de aves marinas, pelicanos, gaviotas, corvejones y cóndores, y las únicas visitantes asiduas que recibe son las ballenas. Ocasionalmente los barcos que llegan demasiado tarde a esta latitud sur (grado 23), echan anclas aquí a fin de evitar pasarse de largo a Cobija durante la noche. Y este fue nuestro caso.

En la mañana del día 10 el mar estaba calmo y salimos de Mejillones; estuvimos frente a Cobija por toda la noche y recién anclamos a las tres de la tarde del día 11. El Puerto de Cobija es difícil de encontrar para los extraños. Alrededor de cinco millas hacia el sur, hay dos rocas blancas bajas, las cuales son las únicas marcas en esta época del año, cuando el perfil de las montañas de la costa se encubre totalmente por la niebla y nubes. Esto obliga a que tan pronto un buque es avistado desde el fuerte, una bandera blanca es enarbolada como una señal, la cual puede ser avistada desde el mar a una distancia de diez o doce millas..."

Sobre Cobija dice el marino americano:

"La latitud de Cobija es de 22030' sur y este es único puerto de la República de Bolivia, la que tiene una costa pequeña que se extiende del 21030' sur hasta el 250 sur. La costa anterior, no tiene otro sitio más conveniente que Cobija para establecer un puerto. Este puerto está ubicado en el desierto de Atacama a 150 leguas de Chuquisaca, la capital actual; a 300 leguas de La Paz, la antigua capital; y también a 150 leguas de la ciudad de Potosí y a unas setenta leguas de áreas de cultivo. Se le declaró puerto de Bolivia en 1827, pero por la falta de agua y provisiones así como la interrupción del tráfico comercial por la guerra con el Perú, muy pocos barcos fondearon antes de 1829. Desde entonces, la población ha aumentado a unos 600 a 700 habitantes, incluyendo aquellos mineros que explotan yacimientos en la vecindad. Viendo las nuevas construcciones, podemos concluir muy favorablemente sobre este progreso. aunque la declaración de Cobija como puerto mayor de entrada a Bolivia es reciente, esta localidad fue muy utilizada por naves francesas ya que desde el año 1700 y una importante relación comercial se dio entre Potosí y Cobija. En esos tiempos la provisión de agua era abundante y de mejor calidad. Con anterioridad a 1827 esta República recibía todas sus importaciones desde el puerto de Arica, en el Perú, y las mercaderías seguían una ruta que pasaba por la ciudad de Tacna.Se estima que por Cobija pasan actualmente bienes importados con un valor superior a medio millón de dólares. La carga, que venía en grandes empaques, luego de ser desembarcada, nuevamente era empacada en pequeños y apropiados bultos para su traslado a Calama en asnos, y desde allí van a lomo de mula hacia las localidades de destino en el interior de Bolivia."

En otra parte de su informe Ruschemberger afirma:

"...El fondeadero de Cobija está formado por un nivel de agua bajo y reducido, lleno de rocas ásperas y melladas. Sobre estas, se alza la bandera de la Capitanía del Puerto y se encuentra un fuerte armado con seis cañones largos. El ancladero, aunque seguro y a corta distancia de la orilla no es bueno. En fuerte oleaje, los cables de muchos buques frecuentemente se revientan o se rompen sus anclas. Hacia el norte, a unas seis millas, está otro lugar rocoso, donde muchas naves cargan mineral de cobre de una mina vecina. Este embarcadero es incómodo y es llamado Gatico. Cerca al puerto de Cobija, se encuentra el pueblo, construido en las faldas de unas colinas, o mejor dicho cerros, los cuales se levantan abruptamente hasta alcanzar una altura que fluctúa entre tres y cuatro mil pies (unos mil metros)... El desembarco se efectúa empujando la lancha sobre una franja de algas marinas que crecen cerca a la orilla de la bahía y, siguiendo por un canal angosto entre rocas bajas negras, se llegas a un dársena pequeña donde los botes y lanchas son finalmente arrastrados sobre la arena de la playa."

Refiriéndose al tipo de poblados el marino americano prosigue:

"Pisando tierra firme, mi atención volcó a un pescador, quien inflaba su balsa. Era un indio de contextura pequeña, algo viejo con trenzas largas de un color negro y canoso, que parecían deslizarse de un sombrero de paja, con ala angosta y que se notaba envejecido por el uso. El llevaba una chaqueta corta y pantalones cortos de paño azul, y sus espaldas cubiertas con los restos de un viejo poncho multicolor. Su cara y cuello mostraban una piel cobriza obscura, y la contextura de su cuerpo era más muscular que la que generalmente tienen otros bolivianos. Su nariz era chata, pero no tanto como la que muestran los africanos y el ángulo de la cara presentaba rasgos comunes con la de los blancos caucásicos o de raza europea. Sus ojos muy pequeños, negros y muy separados entre sí; aunque él nos miraba de soslayo y sus ojos parecían dirigirse el uno hacia el otro. Si se le añaden pómulos salientes y una estatura regular, uno puede formarse la idea de un boliviano, al menos de la apariencia general de los bolivianos que he visto."

En otra parte este teniente hace una referencia a la importancia de Calama como centro de abastecimiento en una región tan inhóspita, y al respecto textualmente dice:

"La carne y el forraje para el ganado que se utiliza en los centros mineros y otros poblados de esta región, se traen desde Calama, una ciudad situada a unas cuarenta leguas al este de la costa. Y me han dicho que entre Calama y la costa no se encuentra ni una vivienda, ni un árbol; tampoco ni una mata ni arroyo alguno."

Resulta interesante mencionar la referencia que señala el teniente Ruschemberger sobre Calama, ya que nos recuerda una cruel ironía que el destino le deparó a Bolivia. En 1828, el vencedor de Ayacucho, José Antonio de Sucre, renunció a la Presidencia de Bolivia, tanto para evitar un enfrentamiento bélico con Perú como para eliminar las distancias políticas entre bolivianos. (4) Sucre salió de Chuquisaca precisamente hacia Calama y luego siguió a Cobija, donde se embarcó rumbo al norte. Al partir, Sucre dirigió su famoso testamento político a la nación boliviana, en una de cuyas partes pedía a los bolivianos el conservar ante todos los peligros la independencia e integridad territorial de la República; y este mandato sagrado para los bolivianos, fue el legado que medio siglo más tarde, en la misma Calama, fue cumplido por el atacameño Eduardo Avaroa. El teniente Ruschemberger al referirse al vencedor de Ayacucho dice:

"El General Sucre renunció y se embarcó en Cobija, hacia el Callao, donde arribó el 13 de diciembre, pero no se le permitió allí desembarcar, las heridas recibidas en Chuquisaca fueron atendidas por los médicos navales a bordo de la fragata americana Brandwine."(5)

En la sección sobre el Perú, el teniente Ruschemberger describe su arribo al puerto de Arica el 19 de septiembre de 1832 y la visita a la región que incluyó los valles de Tacna y Azapa. Luego de relatar sus impresiones sobre la calidad del fondeadero del puerto y de las características de la villa de Arica, el marino americano se refiere a la relación de este puerto con Bolivia, de la siguiente manera:

"Con anterioridad al nacimiento de la República de Bolivia, todo el comercio con aquel país, conocido hasta ése entonces como Alto-Perú, pasaba a través de Arica; sin embargo, desde el establecimiento de Cobija, el comercio por Arica ha disminuido en la misma proporción que aumenta en el otro puerto. La prosperidad de Arica depende mucho de este intercambio, el mismo que se ha perdido por las medidas políticas adoptadas por el Perú. Los productos que son destinados al mercado boliviano, están gravados, de acuerdo a su base, con los derechos aduaneros de tránsito de 5, 10 y 15 por ciento; pero como estos productos pueden ahora ser internados directamente por Cobija, con los mismos gravámenes e inclusive con tasas inferiores, Arica está arruinada...y como la población del valle es muy pequeña para crear una demanda suficientemente grande que permita mantener importadores al por mayor, en consecuencia, muy pocas embarcaciones arriban ahora a este puerto."(6)

LA MISION DE LOS TENIENTES HERNDON Y GIBBON

El teniente Herndon llegó a Valparaíso en agosto de 1850 a bordo de la fragata Vandalia, en busca del ex-presidente de Bolivia, General José Ballivián, radicado entonces en esa ciudad chilena, para efectuar consultas sobre una misión naval de exploración a los ríos de la cuenca amazónica. El ex-presidente boliviano le dio amplia cooperación y lo alentó a llevar adelante la exploración de los ríos cabeceras del Amazonas. El teniente Lewis Herndon procedió entonces a explorar las cabeceras de los ríos ubicados en la Amazonía peruana y dio instrucciones al teniente Lardner Gibbon a explorar el área de los ríos Madera y Mamoré, ubicados en territorio boliviano.(7) El teniente Gibbon al llevar adelante su trabajo, levantó un mapa de Bolivia, el que muestra el sistema navegable de los ríos bolivianos de la cuenca amazónica asó como el litoral marítimo de Bolivia. Este mapa se presentó al Congreso de los Estados Unidos en 1845, como anexo al informe de esta exploración y muestra claramente la costa de Atacama, bajo la soberanía indiscutible de Bolivia.(8)

LA EXPEDICION ASTRONOMICA DE LA MARINA AL HEMISFERIO SUR

El teniente Gillis con un grupo de oficiales y técnicos de la Armada estadounidense, visitó entre 1849 y 1852 la costa del Pacífico entre Panamá y Chile, y en este último dedicó la mayor parte de su investigación. Es importante señalar que los marinos americanos, al estudiar y describir Chile, también se refieren a Bolivia y el área de su litoral.(9)

Dice el teniente Gillis:

"En alguna parte se ha dicho que Chile dice llegar al paralelo 24 de latitud sur. En las instrucciones del Capitán FitzRoy, de la Armada Real Británica, a uno de sus oficiales que partía en servicio, él le dijo "Recuérdese que el Paposo es el extremo norte del lugar inhabitado sobre el cual el Gobierno de Chile tiene autoridad y por observaciones del mencionado oficial, el Paposo fue ubicado en los 2502'30" de la latitud sur". escritores y geógrafos de la región hablando de las fronteras, dicen: "Por el norte, en el desierto de Atacama, una amplia región con una anchura de varios grados, de modo que el límite donde Bolivia empieza y Chile termina, todavía tiene que ser decidido."(10)

El teniente Gillis levantó un mapa, donde se señala la posible frontera de Chile y Bolivia, y en ese trabajo, el marino americano dice que se basó en gran parte en los trabajos y mapas que le facilitó el explorador chileno Don Bartolomé Navarrete.Los hermanos Bartolomé y Constatín Navarrete, exploraron extensamente la provincia boliviana de Atacama por instrucciones del Presidente Bulnes, y los resultados de sus trabajos en el territorio boliviano, así como en las regiones de Copiapó y Coquimbo, sirvieron de base para trabajos cartográficos de otros grupos, entre ellos los de Gay y Pissis.

El teniente Gillis al hablar de la provincia chilena de Atacama, dice: "Esta provincia se independizó de Coquimbo en 1842, comprende Copiapó, capital de la provincia, Vallenor, Freirina y otras secciones", y luego al relatar los resultados de entrevistas con las autoridades chilenas en Copiapó dice:

"Se espera que el comercio con Salta y Tucumán, el cual se lleva actualmente a través de Cobija, en Bolivia, puede ser transferido a Caldera, el puerto de Copiapó, con lo cual el volumen de comercio del norte de Chile con aquellas provincias argentinas se incremente."(11)

El director de la expedición astronómica, hace referencia, en su diario de viaje, a su llegada al territorio boliviano a bordo del vapor Nueva Granada de la siguiente manera:

"21 octubre 1849. Un poco antes de las 10 de la mañana anclamos en la bahía de Cobija el único puerto en posesión de Bolivia, su latitud es 22034' sur. El pueblo se extiende caso por media milla a lo largo de la playa y a los pies de unas colinas muy elevadas. Las paredes de algunas casas son de piedra y en otras de tablones de madera. Y este pueblo, tiene la mejor apariencia y es el más limpio de todos los visitados en la costa. Viendo desde el mar, Arica por su morro y el contraste de sus casas blancas con el verdor de sus valles, es muy pintoresca. Sin embargo, una vez que uno desembarca, la superioridad en limpieza y orden corresponde a la ciudad boliviana (Cobija) sin lugar a dudas. Como no existe rompeolas ni muelle, toda la carga es transportada por encima de las olas, por "cargadores" quienes las llevan sobre sus espaldas. Algunos de estos esforzados cargadores muestran mucha fuerza y destreza en trasladar la carga a tierra.

Cobija solo tiene una calle, una aduana una iglesia. Está poblada por 1.500 habitantes y para su protección tiene una pequeña fortificación con cinco cañones emplazados. El poblado termina en unos promontorios rocosos sobre la playa sur de la bahía. Hay una compañía militar acuartelada en una barracas rústicas en el otro extremo del pueblo. Cuarenta oficiales estaban en servicio, y se veía más hombres vistiendo uniforme militar que civiles."

Luego sobre la situación especial de Cobija y la necesidad boliviana de mantenerla como puerto frente a la tradicional influencia de Arica afirma:

"Es esencial para el Gobierno de Bolivia tener u puerto de entrada, a través de cual puedan exportar plata, estaño, cobre y algodón, cuando los puertos de Iquique y Arica están clausurados. Se han hecho esfuerzos para atraer mayor comercio hacia Cobija, declarándola puerto libre, pero las dificultades que surgen por las enormes distancias entre Cobija y los centros poblados de Bolivia, hacen difícil para Cobija el competir con las rutas de Tacna y Tarapacá. A pesar de lo descrito, las exportaciones del año anterior (1848) por Cobija, llegaron a cerca del millón y medio de dólares y los ingresos percibidos por derechos aduaneros alcanzaron a 120.000 dólares americanos."

Y sobre las dificultades geográficas de esta región se refiere en forma parecida a la anteriormente descrita muchos años antes por el teniente Ruschemberger, Gillis dice:

"El agua es tan pero tan escasa así como la falta de hierba, que las mulas de carga no comen ni beben en sus viajes desde que salen de Calama hasta que regresan a esta última localidad..." En otra parte señala: "---el ganado vacuno que viene de las pampas de Argentina, se lo mantiene pastando, hasta que se le necesita en las cercanías de Calama, localidad situada a unas cuarenta leguas de Cobija..."(12)

Las interesantes descripciones de Ruschemberger así como los detallados mapas y reportes de Herndón, Gibbon y Gillis nos dan testimonios valederos, no solo de las actividades de los marinos americanos, sino que también señalan la indisputable soberanía que Bolivia ejercía en su litoral entre los años 1831 y 1854 así como el consenso internacional de que ésta región le pertenecía por derecho.

NOTAS

1 El historiados norteamericano E.B. Bringsley, dedicó su disertación doctoral a las actividades del Escuadrón del Pacífico:The United States Navy and the Independence of Latin America: The Pacific Squadron", 1817-1825. University of North Carolina, 1965.

2. Journal of Midshipman Stephen C Rowab in a cruise to Chile, Peru an Tahiti, 1825-1829, National Archives, Departament of Navy, USA.

3. William S.W. Ruschemberger: "Three years in the Pacific, containing notices of Brazil, Chile, Bolivia, Perú, etc. in 1831, 1832, 1833, 1834, Carey, Lea and Blanchard (Philadelphia) 1834, pp.164-174.

4. Al respecto también ver de José Manuel Loza: "Memoria Biográfica del Gran Mariscal de Ayacucho", La Paz 1854, página 134.

5. Se refiere a la herida en el brazo derecho, recibida en Chuquisaca el 18 de abril de 1828, al sofocar el amotinamiento de los "Granaderos de Colombia", unidad militar de la Gran Colombia, en ese entonces con Guarnición en Chuquisaca Bolivia.

6. W. Ruschemberger, op.cit.capítulo XVII. pág.342.

7. "Exploration of the Valley of the Amazon made under Direction of the Navy Department", by W.M. Herndon and Lardner Gibbon. Executive Document No.26,32nd. Congress,2nd. Session. U.S. Senate, Washington D.C. Vol.I,1853:Vol.II,1854.

8. El Ministro Americano en Lima, John Randolph Clay, informó al Secretario de Estado sobre esta Misión. El teniente Gibbon además cooperó al Gobierno de Bolivia, en la preparación de la Ley de Libre Navegación Interior, la primera en su género en el continente sudamericano. Ver la correspondencia diplomática enviada por el Ministro J.R. Clay al Departamento de Estado 1852-1853.

9. U.S. Astronomical Expedition to the Southern Hemisphere during 1849-'50-52.Lieut. J.M. Gillis, Superintendent. Executive Document No 121, 33rd.Congress,1st Session.House of Representatives. Washington DC. 1855.

10. U.S. Astronomical Expedition, op.cit.,pág.44.

11. U.S. Astronomical Expedition, op.cit.,pág.45.

12. Las citas siguientes figuran en U.S. Astronomical Expedition, op.cit.,págs 447-448.

Los bolivianos añoran ver las costas que les fueron arrebatadas hace 133 años (foto: La Patria)

DIARIO DE GUERRA DE GERMÁN BUSCH SOBRE BOQUERÓN

Germán Busch (izquierda) en un abrazo con Félix Estigarribia. 

Publicado en el periódico La Patria el 29 de septiembre de 2010


"He dormido bien. Corren las voces de que vamos a Boquerón, y pienso que por fin voy a conocer lo que pedíamos tanto: ¡Guerra!

18 de septiembre de 1932

Otra vez nos sorprende el día con los preparativos de ataque. Debemos abrir el camino a Boquerón. Empezamos a avanzar. El calor es desesperante. Nuestros organismos ya no resisten más. Durante el trayecto van cayendo varios compañeros nuestros rendidos por la fatiga.

Nuestra primera línea choca con el enemigo, otra vez el tableteo de las ametralladoras y los ayes de los heridos. Se toma algunos prisioneros, volvemos a asaltar las posiciones enemigas, pero la sed nos ahoga, ya no se puede resistir más y en eso encontramos un pequeño charco de agua. Es nuestra salvación.

Con qué desesperación nos lanzamos a aplacar la sed. Alguien dice que podría estar envenenada, pero a quién le importa, ya nadie le teme a la muerte. Seguimos adelante. Encontramos posiciones paraguayas, gran cantidad de galletas, conservas, gran cantidad de puros e infinidad de prendas. Ha vuelto el entusiasmo a nosotros y de pronto escuchamos una voz que dice ¡allá está Boquerón! Y nuestras miradas divisan el fortín ansiado. Pero no es necesario entrar en él, sino protegerlo y en las inmediaciones tomamos posiciones.

El enemigo está atufado y desmoralizado y aprovechamos esta situación. Empezamos hacer bajas en sus filas. Están muy cerca de nosotros y observo claramente cómo van cayendo y escuchando sus alaridos y sus quejas.

19, 20 y 21 de septiembre

Hay orden de entrar en Boquerón y por fin entramos al fortín por el cual tanta sangre se derrama. Nos designan una posición. Aquí no cesa ni un momento el fuego. La artillería hace estragos, pues estamos completamente rodeados. Otra vez hace estragos el hambre, se nos da una miseria de comida. Se han terminado las pocas comidas con las que nos alimentamos.

Hay que volver a salir. Paciencia, tal vez en ésta a mí también me toque hacer el último sacrificio. No temo a la muerte, que sé que me liberará de tanto sufrimiento.

22 de septiembre

Empezamos nuestro retiro, sabiendo que tenemos que hacerlo pasando por entre las filas enemigas, durante el trayecto de dos kilómetros. Paso por medio de una lluvia de balas. Sigue la masacre. Aumenta peligrosamente el número de muertos.

Estalla una bomba a tres pasos de donde me encontraba tendido. Los que se encontraban cerca de mí creyeron que había volado. Me incorporé creyéndome herido, pero solamente estaba cubierto de tierra…

Por fin logramos pasar toda la zona donde se encontraba el enemigo y llegamos al Comando. Todos pedíamos pan y agua. Ya no éramos los muchachos entusiastas y fuertes que salimos de Oruro.

No éramos más que espectros. Todos queríamos irnos. Los jefes y oficiales trataban de tranquilizarnos con promesas de que se nos iba a relevar y cuando la tropa dispersa y desmoralizada se retiraba a Castillo llegaron provisiones y agua y eso fue lo que nos contuvo e hizo que regresáramos a ocupar las posiciones del comando. 

TARIJA Y EL 15 DE ABRIL

Iglesia de Chaguaya - Tarija

Publicado en el periódico El Deber el 11 Abril de 2016.

Cada 15 de abril se recuerda la Batalla de la Tablada por la independencia que se libró en 1817 en las proximidades de Tarija, por lo que este 2016 se conmemora 199 años de aquel día.
Ese combate fue el triunfo de los patriotas frente a los españoles. Las tropas estaban comandadas por el coronel argentino Gregorio Araoz de La Madrid. Los 'montoneros' tarijeños - liderados por José Eustaquio 'Moto' Méndez y otros patriotas - permanecieron en Tarija sitiando la villa para evitar que los realistas salieran en apoyo de las fuerzas españolas, explicó el historiador Eduardo Trigo a EL DEBER.

LAS ‘PÁGINAS DISPERSAS’ DE IGNACIO PRUDENCIO BUSTILLO

 


Por: Rubén Vargas - periodista /Publicado en el periódico La Razón el 23 de noviembre de 2014.

Curioso destino el de las Páginas dispersas de Ignacio Prudencio Bustillo (Sucre, 1895-1928). Las compiló Carlos Medinaceli en 1942, las prologó Adolfo Costa Du Rels en 1945 y un año después, en 1946, las publicó la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca. Para entonces, su autor llevaba ya 18 años de muerto. Curioso destino porque en ese volumen se reúnen tres significativos nombres de la literatura boliviana del siglo XX. Y en la segunda edición —que acaba de publicar el Archivo y la Biblioteca Nacionales de Bolivia—, 68 años después de la primera, a esos tres nombres se suma el de Luis H. Antezana J., autor de la Introducción.

ALGO MÁS SOBRE EL TRADICIONAL “JOCHEO” DE TOROS EN TRINIDAD

Foto: Trinidad, Jocheo de toros en la esquina de la calle La Paz frente a la alcaldía. / La Palabra del Beni.
Arnaldo Lijerón, historiador e investigador de las culturas mojeñas, señala al resecto: "esta celebración ya se practicaba desde los años 1675, cuando los originarios celebraban en dos circunstancias, la primera cuando atrapaban a un tigre y luego cuando dominaban a alguna tribu (adversaria) de esa época".
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Links relacionados:

BOLIVIA: NACION MARITIMA


"La latitud de Cobija es de 22o30' Sur éste es el único puerto de la República de Bolivia, que tiene una costa pequeña que se extiende desde el 21º 30’Sur hasta el 25o Sur."


Tte. William S.W. Ruschemberger
A bordo del "U.S. FALMOUTH"
fondeado en la rada de Cobija
11 de septiembre de 1832

Publicado en: www.boliviaweb.com

CAPITULO 1

LAS FRONTERAS EN 1818

Los Estados Unidos estuvieron siempre muy interesados en los eventos relacionados con la emancipación de las naciones hispanoamericanas. La correspondencia diplomática entre los agentes y enviados especiales americanos con el Departamento de Estado ofrece un invalorable material histórico, que puede servir para enriquecer aún más, el conocimiento de los acontecimientos que llevaron a las naciones hispanoamericanas hacia la independencia. Este correo diplomático puede por consiguiente, proporcionarnos la información sobre las características de Chile y Bolivia cuando éstas se erigieron como Repúblicas independientes.

La documentación y escritos históricos de autores chilenos al referirse al problema de las fronteras entre Chile y Bolivia, empiezan -generalmente- con la fundación de Bolivia en 1825, o en su caso, en 1842 cuando Chile, creó la provincia Atacama en la que pretendía incluir territorios de Litoral boliviano. Estos autores en su mayor parte afirman que Bolivia al nacer el 6 de agosto de 1825, no tenía puerto ni costa y que los Libertadores Bolívar y Sucre, pretendieron rectificar entonces esa anormalidad, creando puertos en territorios chilenos, y que Chile por diferentes factores, no hizo ninguna reclamación y permitió pasivamente la creación del litoral boliviano sobre su territorio.(1)

Los autores chilenos buscaron referencias y mencionan algunos documentos coloniales, anteriores a 1810, para sostener que el "Alto Perú" o la Audiencia de Charcas, tuvo siempre un carácter mediterráneo mientras que la costa de Atacama estaría bajo el Reino de Chile. Estos autores generalmente saltan de 1810 a 1825, que como ya dijimos anteriormente, es el año de la fundación de Bolivia.

Varios historiadores bolivianos han escrito al respecto, haciendo referencias exhaustivas a la documentación tanto de la Corona española y los respectivos virreynatos, como de la documentación religiosa del Vaticano. Asimismo, se han hecho varios estudios sobre la actuación administrativa del Estado boliviano sobre la provincia boliviana de Atacama, luego de la declaración de la independencia en el año 1825.(2)

Del análisis de estos estudios efectuados por bolivianos y chilenos, salta a la vista, la coincidencia de los dos períodos; es decir el ejercicio colonial antes de 1810 y el ejercicio republicano de 1825 hacia adelante. Queda pues pendiente el lapso entre 1810 y 1825. Asimismo, no abundan las referencias precisas a la documentación relacionada con la fundación de Chile en 1818. Por consiguiente, este capítulo pretende buscar una respuesta en la que la correspondencia diplomática americana ayude a llenar esta brecha histórica.(3)

INFORMES DEL COMISIONADO JOEL R. POINSETT(4)

La emancipación de las naciones americanas se inició con movimientos patrióticos que empezaron a declararse en el año de 1809 y se extendieron por todo el hemisferio durante el año 1810. El Departamento de Estado comisionó el 28 de junio de 1810, al señor Joel R. Poinsett, residente en el Estado de Sur Carolina, a viajar como agente plenipotenciario a México y Sudamérica a fin de conseguir información pertinente sobre condiciones y características de las colonias hispanoamericanas, así como sobre los eventos políticos relacionados con la lucha por la independencia. El delegado Poinsett cumplió por varios años sus funciones, incluida la de Cónsul en Buenos Aires.

Años más tarde, el Secretario de estado John Quincy Adams, se dirigió a Poinsett con nota del 23 de octubre de 1818, instruyéndole presente un informe detallado al presidente americano, el que debía incluir una descripción de las nuevas repúblicas americanas.

El comisionado Poinsett envió el 4 de noviembre de 1818 su informe preparado en Sur Carolina, el que cubre con amplitud los detalles y acontecimientos de la gesta emancipadora. En este informe, Poinsett describe a Chile de la siguiente manera:

"El Reino de Chile está comprendido dentro de una estrecha faja de territorio que se extiende desde la cumbre de las Cordilleras de los Andes hasta el Océano Pacífico y que se dilata a lo largo de la costa, de norte a sur, desde el río Salado y el desierto de Atacama hasta el estrecho de Magallanes."

Y refiriéndose con más detalle al territorio chileno, el comisionado Poinsett escribe:

"...La distancia de la Cordillera al Océano Pacífico es de treinta leguas, entre los grados 25o y 36o de latitud sur; y 40 leguas, entre 36o y 43o latitud sur.

El territorio comprendido entre los 25o y 43o de latitud sur, puede considerarse como la longitud total del Reino de Chile, hallándose despoblado y hasta inexplorado en cuanto más se acerca al sur.

El declive es tan pronunciado desde la Cordillera de los Andes hasta el mar que todos los ríos corren con la velocidad de torrentes y por consiguiente no resultan navegables. Sirven para regar los valles y tornarlos en los más fértiles del mundo. El clima hace que ese método de cultivo sea absolutamente necesario, pues desde el Salado hasta el Itata, desde el 25o hasta el 36o de latitud sur, no se ve una nube en el horizonte entre los meses de noviembre a mayo."

El señor Poinsett describe luego la organización de la Iglesia Católica, que coincide con el sistema de administración colonial menciona:

"...En Chile hubo dos obispados: el de Santiago, que se extendía desde el Río Salado hasta el de Maule y el de Concepción, que comprendía el territorio que va del Maule hasta la Isla de Chiloé. La Presidencia estaba dividida en partidos, gobernados por un subdelegado. Copiapó, que es el más septentrional, fue primero conquistado por los peruanos, bajo los Incas, quiénes con posterioridad llegaron hasta el margen del Río Maule."(5)

En otra sección de su informe, el comisionado Poinsett describe el Virreynato de la Plata, del cual las provincias altoperuanas eran componentes. Y el enviado americano al explicar la formación y extensión de este virreinato dice:

"Buenos Aires estuvo al principio anexada al gobierno del Paraguay, haciéndose luego dependiente del Virreinato de Lima y de la Audiencia de Charcas. En el año de 1776 fueron unidas las provincias de Buenos aires, Paraguay y Cuyo bajo el gobierno de un virrey. En 1778 fueron agregadas al Virreinato de Buenos Aires las provincias del Alto Perú. Se extendía por el norte hasta las fronteras del Brasil y hasta el Virreinato de Lima, con el cual limitaba en las provincias de Carabaya, del Cuzco y de Chucuito; y por el oeste limitaba con el río Desagüadero y la Provincia de Arica.

Encerraba el distrito de Atacama, que se extiende a lo largo del Océano Pacífico desde Arica hasta el desierto de Atacama. Por el oeste estaba separada de Chile por las Cordilleras de los Andes y se extendía por el sur hasta el estrecho de Magallanes. Por decreto emitido en el año 1778, este virreinato fue dividido en ocho diferentes intendencias, cada una de las cuales estaba subdividida en partidos o distritos."

El señor Poinsett, muestra claramente que el Virreinato de la Plata sí tenía una salida al Océano Pacífico, y dicha salida era precisamente por el distrito de Atacama, situado dentro una intendencia altoperuana. Refiriéndose a las características de las mismas, Poinsett afirma:

"...La Intendencia de Potosí se extiende por el norte hasta los distritos de Yamparáez y de Tomina en Charcas, por el sur hasta el distrito de Jujuy en Salta; llega por el oeste hasta el Océano Pacífico y limita al este con Cochabamba. Los distritos de esta intendencia son: Porco, Chayanta, Chichas, Tarija, Lípez y Atacama, quedando separada la última de la provincia de Arica por el río Loa y de Chile por el desierto de Atacama".

El señor Poinsett describe luego las otras intendencias de Charcas, La Paz y Cochabamba, así como las gobernaciones de los territorios de Moxos y Chiquitos. Finalmente se refiere a las actividades económicas, con énfasis en la minería.(6)

Para el señor Poinsett, los límites de Chile y el Alto Perú eran claros y establecían que la costa de Atacama era posesión de la Intendencia de Potosí y no del Reino de Chile.

INFORMES DEL COMISIONADO THEODORICK BLAND

El Secretario de Estado, interino, señor Richard Rush instruyó, en fecha 18 de julio de 1817, a los Comisionados César A. Rodney y John Graham, informar sobre las condiciones mínimas de las colonias y establecer si las mismas podrían o no constituirse en repúblicas.

El señor Theodorick Bland fue incorporado a esta tarea, según nota del 21 de noviembre de 1817.

La nota de instrucciones a los tres Comisionados ya mencionados establecía:

"Habiendo algunas de las colonias declarado su independencia y gozado de ella por algunos años, y habiendo sido debilitada en otras por la autoridad de España, diríase que, si se deja solas a las partes, se efectuarán permanentes cambios políticos. Diríase, asimismo, que incumbe a los Estados Unidos observar el movimiento con particular interés en sus pasos ulteriores, con objeto de seguir el curso que les dicte la justa atención a todas aquellas consideraciones que están obligados a respetar.

Bajo estas impresiones el Presidente cree que es un deber obtener, de una manera más amplia de lo que se ha hecho hasta ahora, informes exactos del actual estado de cosas en dichas colonias. Con este propósito los ha nombrado comisionados, autorizándolos para que procedan en un buque de la Armada a las costas de Sur América, tocando todos los puntos donde sea probable obtener la más amplia y exacta información."

En otra parte, las instrucciones precisaban el tipo de información y documentación requeridos, de la siguiente manera:

"En las distintas provincias o ciudades que visiten fijarán ustedes su atención, con particularidad si no principalmente en los siguientes puntos:

1. La forma de gobierno establecida, con el total de la población y los recursos pecuniarios y el estado y proporción respecto al número, información y riqueza de las partes contendientes, en donde quiera que exista la lucha.

2. La extensión y organización de las fuerzas militares de cada una de las partes, así como los medios que cada una puede disponer para mantenerlas.

3. Los nombres y caracteres de los hombres principales, tanto en la vida civil como militar, cuya conducta y opiniones ejerzan influencia sobre los acontecimientos.

4. La actitud imperante entre las autoridades públicas y la población hacia los Estados Unidos y las grandes potencias europeas, así como la probabilidad de relaciones comerciales o de otra índole ya establecidas o que se deseen con los unos o con los otros.

5. Los artículos principales de comercio, concernientes al negocio de exportación e importación. ¿Qué artículos de los Estados Unidos encuentran mejor salida? ¿Qué precios tienen usualmente los productos de esos países, que sean de mayor utilidad en los Estados Unidos? Los aranceles de importación y exportación: ¿Pagan todas las naciones lo mismo?.

6. Los puertos, las bahías principales, y sus obras de defensa.

7. Las probabilidades reales acerca de la decisión definitiva y permanente de la lucha en lo que pueda inferirse a los sucesos actuales y las causas tanto morales como físicas en todas las provincias en que se está llevando a cabo la lucha.

8. La durabilidad probable de los gobiernos que hayan sido establecidos, así como su crédito y la extensión de su autoridad en relación con las provincias vecinas. Esto se aplica especialmente a Buenos Aires. Si hubiese razón alguna para creer que el gobierno establecido en dicho punto puede o no ser permanente, sobre lo cual no se expresa opinión alguna aquí, sería deseable determinar el carácter probable así como la política del que se crea que pudiera lograr sustituirlo.

9. En Caracas, según se tiene entendido, no existe gobierno alguno en la actualidad, pero se cree que las fuerzas están unidas bajo el mando del General Bolívar. Sería conveniente saber si existe alguna relación entre este jefe, y los jefes o gobernantes de Santo Domingo; así como también el número de negros en armas."(7)

El Comisionado Bland presentó a fines de 1817 y principios de 1818 cuestionarios basados en estos puntos a los gobiernos de Chile y Buenos Aires, y a la vez, llevó adelante entrevistas complementarias con las autoridades respectivas. El Comisionado Bland envió un extenso y muy completo informe, sobre los resultados de su misión, al Secretario de Estado John Quincy Adams. El informe de Bland, estaba fechado el 2 de noviembre de 1818, en Baltimore, es decir dos días antes del informe de Poinsett, y llama la atención la coincidencia de información, ya que ambos comisionados estuvieron en Hispanoamérica en diferentes períodos, entrevistaron a las distintas autoridades y finalmente, escribieron el informe en diferentes Estados: Sur Carolina y Maryland.(8)

El informe de Bland describe su misión a Chile de la siguiente manera:

"El 15 de abril de 1818 salí de Buenos Aires y el 26 llegué a Mendoza. La distancia por el camino real que recorrí se calcula en novecientas millas. Después de efectuar en Mendoza aquellos preparativos necesarios para atravesar los Andes, salí el 29 de abril y llegué a Santiago de Chile el 5 de mayo siguiente. El 7 de mayo visité al Ministro, Don Antonio José de Irisarri y le manifesté que deseaba presentar mis respetos al Supremo Director del Estado y entregarle algunos mensajes del Presidente de los Estados Unidos. El señor Irisarri posteriormente me contestó que para el Director le sería grato recibir mi visita al día siguiente a las 10.

En consecuencia, al día siguiente y a la hora señalada, visite al Director Supremo (O'Higgins) encontrándolo en el salón ordinario de audiencias y despacho. Me recibió respetuosamente y yo lo felicité por su reciente y espléndida victoria de Maipú, que libertó a su país de enemigos extranjeros, asegurando su independencia, la cual debería estar acompañada de felices consecuencias. El expresó su placer por mis felicitaciones y buenos deseos.

El 9 de julio recibí la información estadística que se me había prometido, la que envío anexa y marcada como documento "C". Luego fui a la oficina del Ministro del Exterior; y después de una conversación con el Sr. Irisarri sobre la materia de su comunicación, me despedí de él. Más tarde fui a casa del Supremo Director con el propósito de despedirme. Le manifesté que saldría de la ciudad al día siguiente para Valparaíso, en donde trataría de embarcarme para mi país; que había recibido la comunicación prometida, la que aún cuando no muy concisa y bastante condensada se consideraría satisfactoria como lo esperaba y que también había recibido un ejemplar del reglamento sobre los buques de corso. Dijo que había tratado de escribirle al Presidente de los Estados Unidos, con el único propósito de poder manifestarle, como primer magistrado de una gran nación, a fin de que estuviera al tanto, de que Chile se había declarado independiente y también para remitirle su último manifiesto, del cual me había enviado copia, la que va adjunta..."

Luego el comisionado describe Chile de la siguiente manera:

"El largo y montañoso territorio de Chile comienza en el Pacífico en la desembocadura del río Salado; allí sube por ese río y se extiende hacia Paquil por una línea en dirección noroeste que atraviesa porción del pavoroso desierto Atacama al otro lado del 24o latitud sur, hasta que intersecta la gran cadena de los Andes cubierta de nieve perpetua; desde aquí, dirigiéndose directamente al sur, abrazando lo que a veces se ha dado en llamarlo Nuevo Chile o territorio de Magallanes, hasta llegar al estrecho del mismo nombre; y desde aquí volviéndose por una costa de más de dos mil millas de extensión mellada por numerosas bahías y puertos, a los largo de los cuales se hallan las desembocaduras de unos treinta y cinco ríos que, después de regar algunos de los valles más productivos de la tierra, llevan las nieves derretidas de los Andes al Pacífico."

El Comisionado Bland en su carta se refiere específicamente al extremo norte de Chile de la siguiente manera:

"...El puerto septentrional de Chile es Copiapó. Está situado a inmediaciones de la desembocadura del río del mismo nombre. El puerto ofrece buen anclaje, es de fácil acceso para buques de cualquier tamaño y está cubierto de los vientos del norte y del sur. La región que rodea Copiapó es la menos productiva de todas las de Chile, pudiendo ser considerada efectivamente por muchos aspectos, como totalmente estéril.

Es frecuentada principalmente por los minerales que se explotan en la región adyacente....Todo el largo del Estado, desde los estrechos de Chacao hasta el río Salado puede calcularse en una novecientas millas; y desde la cima de los Andes hasta la orilla del Pacífico no puede calcularse exactamente en más de ciento cuarenta millas de ancho por término medio. Así, pues esto suministraría una extensión de ciento veinte y seis mil millas cuadradas en conjunto, estando sólo unas ochenta de ellas ocupadas por los chilenos civilizados de descendencia europea o mezclada..."

En su informe al Secretario John Quincy Adams, el Comisionado Bland se refiere a Atacama, donde además de reiterar el límite norte de Chile dice:

"....Puede afirmarse que el desierto de Atacama comienza en Chile, aproximadamente luego de pasar el río Juncal, o el río Seco como a veces se le denomina; existiendo desde el mismo hasta el curso que atraviesa el río Salado, que es el límite norte del estado, una distancia de 50 millas, y desde allí hasta el pueblo de Atacama, en el Virreynato del Perú, una distancia de cerca de trescientas millas por el camino de la costa, pasando todo el camino por un llano seco y arenoso en el que el viajero no halla un ser viviente, ya sea del reino vegetal o del animal; y perdiendo la vista de cualquier otra vía, su camino es con frecuencia regido por los descoloridos huesos de las mulas que han perecido al tratar de abrirse paso por ese desolado territorio. En vez de atravesar esta lúgubre región, generalmente se cree que es más seguro y conveniente escalar los empinados riscos de las montañas y tomar el camino que conduce a los Andes, a lo largo de sus vertiginosos precipicios y angostos pasos. Los viajeros y los correos cruzan a veces el desierto de Atacama a los largo del camino más bajo y menos quebrado; pero pocos o ningún traficante o arriero se aventura jamás a seguir ese camino; ni tampoco se cree que ningún jefe militar pueda ser inducido fácilmente a hacer frente a sus dificultades con objeto de realizar hostilidades en Chile a lo largo de ese camino. Por lo tanto, el desierto de Atacama puede considerarse como una gran barrera natural, que cierra por ese lado la entrada a los viajeros comerciales o enemigos..."

En su informe el señor Bland se refiere a las perspectivas económicas de Chile, y en la referencia a la producción de trigo, el Comisionado hace mención variadas veces a la interconexión tanto de Cobija en el Litoral de Atacama como al Puerto de Arica con las provincias del Alto Perú. Al respecto, en el informe se afirma:

"...Pero la grande, constante y creciente demanda del trigo de Chile debe hallarse en la orilla del Pacífico. Actualmente no hay en el norte o en el sur, de todo ese grande océano, isla alguna o región civilizada en las cercanías de alguna de las playas del continente que cultive o sea adecuada para la siembra del trigo, habiendo sabido que allí han comprado pequeñas cantidades por algunos traficantes de nuestra costa del noroeste. Pero será inútil averiguar la capacidad de California para competir con Chile en cualquier parte hasta que sea poblada, civilizada y cultivada. En las actuales circunstancias, que probablemente no alterará ninguna revolución actualmente en actividad, o que pueda registrarse en el futuro, se puede asegurar con confianza, por consiguiente, la totalidad de los establecimientos de la costa del Pacífico, desde Acapulco hasta Cobija, dependen completamente de Chile en cuanto al pan; y que, por tanto, en lo concerniente al aprovisionamiento de pan y otras cosas necesarias se encuentran por lo que hace a Chile, la misma relación en que están las Antillas con los Estados Unidos.

Pero la consecuencia inevitable de permitir esta apertura parcial de los puertos del Pacífico a la entrada de sustancias para el pan, consistirá en que una gran proporción de los metales preciosos saldrá por ellos desde cada sección de los ricos distritos mineros de los Andes hasta el noroeste de Chile, pareciendo que está en el curso natural de las cosas, el que los metales preciosos extraídos del Alto Perú o de la mayor parte de las altas provincias de Buenos Aires tomen también una dirección hacía los puertos del Pacífico, sino por completo al menos en gran proporción como hasta ahora."

En otra parte el informe del señor Bland se refiere a los límites de Chile y el Alto Perú y al hecho de que Cobija y el Puerto de Atacama, formaban parte del Alto Perú, de la siguiente manera:

"El puerto de Cobija, a trescientas millas al sur de Arica, sobre el río Salado, y a doscientas sesenta millas más allá del río del mismo nombre, que forma la frontera septentrional de Chile, alcanzó también notoriedad como otro de los puertos de donde se enviaron al exterior algunos de los metales preciosos de las minas de la parte oriental. Natural e inevitablemente, el comercio busca y adopta sus mejores intereses y sus mayores conveniencias, a no ser que sea alejado de ellos por un señor tan falto de consideración y tan arbitrario como un virrey español. Por lo tanto, es razonable presumir que el comercio de Potosí y de las provincias que lo rodean le permitirá, bajo cualquier futura condición, seguir tanto o más quizás, sus propios intereses de lo que hasta ahora se ha hecho, y si así fuese, una mirada detenida a su situación geográfica demostrará con claridad a que dirección se encaminaran esos intereses."

Sobre la importancia de Arica y la costa del Pacífico para el Alto Perú, dice Bland:

"La distancia del puerto de Arica a la ciudad de Potosí es de ciento veinte millas; de allí a La Plata o Chuquisaca es de cincuenta millas más; pero de Potosí a Jujuy, por el camino directo para Buenos Aires, la distancia es de cuatrocientas cuarenta y siete millas y de allí por un camino carretero hasta la ciudad de Buenos Aires es de mil doscientas millas más. Desde el puerto de Arica hasta la ciudad de Cotagaita, una de las principales ciudades de Chichas, rica provincia minera que está más al sur que Potosí, hay ciento noventa y dos millas y de allí a Jujuy doscientas cincuenta y cinco millas más. Sin embargo, debe recordarse que todos los caminos del país que estoy hablando, desde la costa del mar hasta el este de la ciudad de Jujuy, son solamente transitados por mulas; pero cada uno de ellos permite ser tan bueno de la costa hasta Potosí y a los demás valles medios de los Andes, como lo son desde allí hasta Jujuy en la base oriental de los mismos. De esto aparecerá, que los más naturales y convenientes de los puertos para casi todas las ricas y abruptas provincias situadas entre las montañas, son los de la costa del Pacífico. suponiendo que los metales preciosos y el comercio exterior de las provincias elevadas del Alto Perú serán enviados a Arica, Cobija y toda la costa para tener un comercio."

El Comisionado Bland preparó su informe en base a la respuesta de las autoridades de Chile y Buenos Aires al cuestionario que les había presentado. El Ministro chileno, don Antonio José Irisarri, fue el encargado de entregar por escrito a Bland, las respuestas de Chile al cuestionario, las mismas que fueron enviadas al Departamento de Estado, como anexo a la carta de Bland del 2 de noviembre de 1818.

Es interesante transcribir, el anexo referente a la lista de las ciudades, los puertos y pueblos de la República de Chile, que fue presentada oficialmente por el señor Irisarri:

"CIUDADES: Santiago, Concepción, Talca, Coquimbo, Valparaíso, Chillán, Rancagua, Valdivia, Osorno, Los Angeles.

PUERTOS: Valparaíso, Coquimbo, Guasco, Copiapó, El Gobernador, Talcahuano, San Vicente, Arauco, Valdivia.

PUEBLOS: Copiapó, Guasco, Guasco-Alto, Illapel, Ligna, Petorca, Quillota, Casablanca, Milipilla, Andes, Aconcagua, San José, San Fernando, Curicó, Cauquenes, Linares, San Carlos, Parral, Quirihue, Ninhue, Florida, Yumbel, Coclemu, Puchacay, Talcahuano, San Carlos, Santa Juana, Nacimiento, Talcamabida, Santa Bárbara, Colcura, San Pedro, Arauco, Hualqui, Reri, La Alaxa."(9)

Para el Comisionado Theodorick Bland, el límite septentrional de Chile no alcanzaba más allá de Copiapó, y como en el informe de Poinsett, se señalaba que las provincias alto-peruanas salían al Pacífico por Cobija y Arica, siendo Cobija el puerto de Atacama, de la Intendencia de Potosí. Para las autoridades chilenas no había entonces duda alguna sobre los territorios ubicados al norte del río Salado, puesto que para ellos, quedaban fuera de la jurisdicción de Chile y el extremo norte no llegaba más allá de Copiapó.

INFORME DEL AGENTE ESPECIAL W.C.D. WORTHINGTON (10)

El señor W.C.D. Worthington, fue enviado a Chile en la misma época que el Comisionado Bland, con las instrucciones de representar a los Estados Unidos como agente especial y ayudar al Comisionado Bland a conseguir la información necesaria.

Ante el pedido de los agentes americano para conocer los límites de Chile, el Sr. Miguel Zañartu, Ministro de Estado de la flamante República de Chile, envió al señor Worthington, el 20 de abril de 1818, la siguiente nota que describe la posición del gobierno chileno sobre sus fronteras. El Ministro Zañartu dice:

"Según Gutheril, la rica región del Nuevo Mundo, comprende 206,000 millas cuadradas, y según Molina, entre las latitudes 24o y 45o hay 120.000 leguas; pero si se la toma desde el 27o hasta el 41o que es la población sujeta al Gobierno de este Reino y que comprende a Chiloé, no contiene sino 12,400 leguas cuadradas, lo que equivale a 99,200 y que debidamente irrigadas o capaces de serlo, merecen los elogios que hace Robertson en su Historia de América. La salubridad de su clima en conexión con la fertilidad de su suelo y la variedad y utilidad de sus producciones; sus ricas minas situadas en medio de una vegetación tan encantadora, en fin, todas las cosas que la naturaleza ofrece en esta parte del Globo, anuncian la riqueza futura y el bienestar de sus habitantes; pero para qué entrar en mayores detalles cuando su mirada filosófica ha estudiado ya, puedo decir, todas esas observaciones"(11)

El señor Worthington escribió al Secretario de Estado el 4 de julio de 1818, haciendo referencia una vez más, a las informaciones requeridas por él al gobierno chileno. Dice Worthington:

"Señor: Trataré ahora de detallar las labores relativas a esta lejana región del Globo que me fueron señaladas en mi nota de instrucciones del Departamento de Estado del 22 de enero de 1817. Las preguntas que envié al Señor Secretario Tagle el 3 de noviembre de 1817, así como las que le hice aquí al Señor Secretario Zañartu el 13 de marzo último fueron un análisis de esa nota de instrucciones...

...El Ministro de aquí, Señor Zañartu, me contestó el 20 de abril último, como verá Usted. Pero al no ser extenso ni detallado como deseaba, me vi obligado a escribir ampliamente sobre el mismo asunto al Señor Irisarri, actual Ministro del Exterior, conforme verá usted por mi nota para él del 20 del pasado. Todavía no me ha contestado y como el Juez Bland ha pedido que se le suministre la misma información, lo que muy probablemente le tome todo su tiempo y estando el Juez a punto de regresar pronto y yo permaneceré aquí por unos meses más, antes de esperar más tiempo he creído conveniente tomar en cuenta, además de la respuesta del señor Zañartu, las mismas preguntas y contestarlas de la mejor manera que pueda. De todos modos, ellas revelarán las diferentes opiniones sobre estos puntos...

...Respecto a la extensión de sus límites fronterizos, etc. me referiré a la nota del Señor Zañartu, pudiendo consultarse sobre otros mil particulares a Freizer, Molina y otros. Pero con cautela, aunque ésta es innecesaria para Usted, en sentido de que los escritores de la América del Sur según creo, han exagerado siempre y los del Norte no le han prestado la debida atención al asunto."(12)

La mención que efectúa el enviado americano a Frezier, se refiere al informe que envió el francés M. Frezier, "ingeniero ordinario del rey" a su majestad el Rey Luís XIV de Francia, luego de su viaje a las costas del mar del sur en Chile y el Perú durante los años de 1712 a 1714.(13)

Frezier escribió que:

"...desde Copiapó hasta Atacama en el Perú el país es tan espantoso y desierto que ahí las mulas perecen por falta de pasto y agua...Cobija está situada en el 22o25' de latitud y es el puerto de la ciudad de Atacama, la que está a 40 leguas al interior...Este puerto es el que está más cercano de Lípez y Potosí.."

En otra parte Frezier describió la ruta de Cobija-Calama-Chiu-Chiu o Atacama baja - Lípez, y afirma que el Gobernador de Cobija residía en Atacama alta. Finalmente Frezier hizo referencia a la relación de Arica y Cobija de la siguiente manera:

"Verdad es que el puerto de Cobija está más cerca de Lípez y Potosí, que Arica, pero como es tan desierto y tan árido...Arica servía mejor a las minas de La Paz, Oruro, La Plata, Potosí y Lípez."(14)

Como puede apreciarse, el informe de Frezier señalado por Worthington contiene información que es coincidente con la mencionada un siglo más tarde por los Comisionados Poinsett y Bland, así como por los Ministros de Chile Zañartu e Irizarri.

En otra parte de su informe del 4 de julio de 1818, el agente señor Worthington se refiere a las características de las nuevas agrupaciones políticas que emergían en la lucha de la independencia. Al mencionar la existencia de los partidos políticos dice que uno lo dirige presumiblemente don Bernardo O'Higgins, Supremo Director de Chile, que domina "desde Copiapó hasta las posiciones de los Patriotas de Talca, y desde la cumbre de Los Andes, límite oriental de Chile, hasta las aguas del Océano Pacífico, que es su límite occidental". el otro partido refiriéndose al grupo liderizado por los hermanos Carreras, afirma que era "invisible y que, fuera de períodos extraordinarios o muy especiales, era intangible."(15) Se puede apreciar que para el enviado americano la hegemonía política ejercida por O'Higgins en Chile se extendía desde Copiapó hacia el sur. En otras palabras, que la frontera del extremo norte de Chile estaba en Copiapó.

REPORTE DE H.M. BRACKENRIDGE.-

Los enviados C.A. Rodney y John Grahan viajaron por Sudamérica durante 1818 en la fragata Congress, llevando como Secretario a H.M. Brackenridge, a quien se conoce por sus relatos de viajes efectuados por el mundo. Rodney y Grahan presentaron sus informes de viaje al Secretario de Estado John Q. Adams, el 5 de noviembre de 1818, mientras H.M. Brackenridge publicó una descripción geográfica e histórica de Sudamérica en 1819. Este contiene un análisis detallado del Virreynato de la Plata, sobre el que en una parte pertinente dice:

"Las provincias del Alto Perú fueron añadidas en 1778 al virreynato...La Plata se extiende desde la Provincia de Moxos en el extremo norte hasta el grado 12 sur en el Cabo de Hornos, se extiende desde el Pacífico, en la Provincia de Atacama, entre el Bajo Perú y Chile, hasta el Brasil..."

Brackenridge presenta una descripción completa del Alto Perú y sobre su conformación refiere a que estaba organizado en intendencias. Al respecto añade:

"La intendencia de Potosí yace al Oeste y sur de Charcas, extendiéndose al Pacífico; el Distrito de Atacama está dentro de su jurisdicción...Potosí se subdivide en: Potosí, Chichas, Lípez, Atacama, Porco, Chayanta y Tarija...El distrito de Atacama yace entre Chile y la larga y estrecha provincia peruana de Arica. Entre este distrito y las partes pobladas de Chile está el Desierto de Atacama... el único puerto del Distrito es aquel de Cobija..."

Brackenridge publicó cuadros estadísticos de población en los que muestra que Atacama del Alto Perú tenía 8 mil habitantes y, si se incluía "la población indígena", alcanzaba a 30 mil.(16)

O'HIGGINS CONOCIA LOS LIMITES DE CHILE

Dos años más tarde, el Director Supremo de Chile, Bernardo O'Higgins, en carta del 5 de enero de 1820 haciendo referencia indirecta al territorio chileno, le decía al Presidente americano James Monroe:

"Yo me lisonjeo de poder presentar a V.E. en Chile la verdadera época de libertad, la quietud, el contento público y la Constitución. Desde Vio-Vio hasta Copiapó ningún enemigo exterior pisa la tierra".(17)

Para O'Higgins, Chile en 1820 estaba libre del yugo español y llegaba desde Bio-Bio hasta Copiapó; mientras el Alto Perú, siguió bajo la dominación española hasta 1825. Las autoridades chilenas estaban conscientes de los límites fronterizos de Chile y no disputaron la posesión de Litoral de Atacama a las provincias del Alto Perú. O sea que ni el Libertador Bolívar ni el Mariscal Sucre crearon puertos para Bolivia en presuntos territorios chilenos.

Al arribar al Alto Perú, el General José Antonio de Sucre, expidió el famoso decreto del 9 de febrero de 1825, convocando a los pueblos altoperuanos a enviar representantes a una Asamblea que decidiría su futuro. El Decreto fijaba en el Artículo 10 el número de diputados, señalando: "Tres diputados por Potosí, Chayanta, Porco, Chichas y uno por Atacama y Lípez."

La población del Partido de Atacama envió su representante a la Asamblea convocada que empezó a reunirse en julio de 1825 en Chuquisaca. desde entonces los delegados atacameños actuaron en el Congreso boliviano como miembros de la bancada potosina hasta la elevación de ese distrito al rango de departamento años más tarde.

Cuando Chile declaró su independencia y en los primeros años de su vida republicana, no contó con representantes de la población atacameña, esto contrasta con la participación de dos diputados por Copiapó, considerado el extremo norte de Chile.

CORRESPONDENCIA EN LOS INICIOS DE LA VIDA REPUBLICANA

Desde los inicios de la vida republicana de Chile, los Estados Unidos mantuvieron una Legación en Santiago que permanentemente enviaba información política y económica sobre las relaciones de Chile y otros países, particularmente sus vecinos. En el caso de Bolivia, el reconocimiento de Estados Unidos recién se produjo en 1848, cuando el gobierno designó al Señor John Appleton, como el primer Encargado de Negocios para Bolivia. Sin embargo, los Estados Unidos habían reconocido previamente, en 1838, la Confederación Perú-Boliviana, 12 años después de haber reconocido el establecimiento de la República peruana. Fue inmediatamente la Legación americana en Lima que el Departamento de Estado en Washington recibió la información sobre la independencia de Bolivia.

Los despachos de Santiago muestran que el Ministro americano designado en dicha capital, envió nota en 1835, adjuntando las memorias del gobierno de Chile presentadas al Congreso de ese país en dicho año. Es interesante notar que en la Memoria del 14 de septiembre de 1835, el Ministro de Guerra y Marina de Chile, José Javier de Bustamante, informó las funciones del ejército chileno en las guarniciones de sus fronteras. Y destaca que las guarniciones del Norte, en Coquimbo, Huasco y Copiapó, se apoyaban en el poder militar del Perú. Se recuerda al lector que en dicho año Bolivia y el Perú habían formado la Confederación como unidad política y hacemos notar que el Ministro Bustamante reconoce como una hecho normal la presencia militar de las tropas de la Confederación Perú-Boliviana en la frontera sur de Bolivia, que colinda con el norte de Chile.

Años más tarde, en la Memoria del Ministerio de Guerra y Marina del 25 de agosto de 1841, el Ministro señor Manuel Montt, informaba a su Congreso, sobre las visitas de las naves de su armada a las costas de Perú y Bolivia."

El Ministro norteamericano en Santiago también reportó en 1844, la subscripción de un Tratado de Paz entre España y Chile, en el cual se establecía en el artículo primero, el reconocimiento de la monarquía española a la independencia de la República de Chile, en el territorio que se extendía "desde el desierto de Atacama hasta el Cabo de Hornos...."(18)

La correspondencia de los ministros americanos en Lima demuestran también la soberanía boliviana sobre el Océano Pacífico, y el uso de Cobija como Puerto Mayor de Bolivia. Durante la Confederación Perú-Boliviana, el Ministro americano en Lima estableció el Consulado de dicho país en Cobija, el 13 de junio de 1832 e informó al respecto a Washington.

En 1836 los Ministros y Cónsules americanos acreditados en Santiago y Lima, informaron sobre el establecimiento de una empresa de navegación, bajo la dirección del americano William Wheelwright, para operar entre las costas de Perú, Bolivia, Chile y Panamá. La Compañía The Pacific Steam Navigation fue autorizada a operar en las costas de Bolivia por Decreto del 6 de noviembre de 1836, firmado por el Mariscal Andrés Santa Cruz.

Aquí vale la pena citar que por este tiempo, el explorador y científico Charles Darwin visitó la costa del Pacífico Sudamericano. El sabio inglés informa en "El Viaje del Beagle", que había explorado Copiapó, al extremo norte de Chile, acompañado por el guía chileno Mariano González, de quién se despidió al atardecer del 4 de julio de 1883, al abordar el Beagle, el que zarpó de Copiapó al amanecer del día siguiente con destino al Perú.

El señor Wheelwright al constituir la Pacific Steam Navigation y el Beagle al explorar las costas del Pacífico sudamericano, hicieron uso de cartas de navegación de la marina británica establecidas por el Capitán FritzRoy, de la "Armada de Su Majestad", que muestran la soberanía boliviana sobre Cobija y el Litoral de Atacama.(19)

Los despachos de los Ministros y Cónsules americanos enviados a Bolivia confirman también el ejercicio soberano de Bolivia sobre el departamento del Litoral. La Legación americana se estableció en Bolivia en 1848 con la designación de John Appleton como encargado de Negocios. Este funcionario estuvo en Bolivia hasta 1849, cuando por razones de salud tuvo que abandonar el país, abordando una nave americana en el puerto de Cobija.

Estados Unidos y Bolivia suscribieron un tratado de Paz, Amistad, Comercio y Navegación el 13 de mayo de 1858 en La Paz. Por estados Unidos firmó el encargado de Negocios, John W. Dana y por Bolivia el Ministro de Relaciones Exteriores, Lucas M. de la Tapia. Este Tratado contiene 36 artículos, de los cuales 22 se refieren a los aspectos de navegación e intercambio. Vale la pena destacar que los artículos 4 y 8 del citado Tratado, demuestran claramente el reconocimiento internacional a la soberanía boliviana en sus costas del litoral de Atacama.

El artículo 4 dice: "se podrán utilizar barcos americanos para llevar carga originada en otros países a los puertos de Bolivia en el Océano Pacífico y también a los puertos de fluviales en ríos bolivianos tributarios de las cuencas del Amazonas y del Plata. Del mismo modo, barcos bolivianos podrán llevar carga de otros países a puertos americanos."

El artículo 8 dispone: "La República de Bolivia interesada en incrementar el intercambio comercial entre los puertos del Pacífico se compromete a autorizar a ciudadanos particulares de Estados Unidos a establecer compañías de navegación que enlacen los distintos puertos y bahías del Litoral boliviano".

Ampliando la información de los diplomáticos americanos que demuestran el ejercicio soberano de Bolivia sobre su Litoral, se puede mencionar un despacho de fecha 4 de noviembre de 1868, donde el Ministro americano Caldwell en La Paz, describe la concesión del gobierno de Melgarejo a un grupo de ciudadanos americanos encabezados por el Sr. R. Brown para construir un ferrocarril de Cobija a Potosí. Años más tarde en despacho del 30 de noviembre de 1870, el Vice Cónsul americano en La Paz, señor Rant, informó que el ciudadano americano, señor Henry Meiggs había obtenido contrato de compra y comercialización de todo el guano boliviano situado entre los 23o y 25o sur. Este arreglo comercial se efectuó mediante un crédito concedido al Gobierno de Bolivia. El señor Meiggs anteriormente había ya constituido el Banco Boliviano, el mismo que más tarde fue vendido a los accionistas del Banco Nacional de Bolivia, establecido en Cobija.

Finalmente, también se destaca un despacho del mismo Markbreit, fechado el 18 de julio de 1872, en sentido que el propio Henry Meiggs recibió instrucción para construir un ferrocarril de trocha angosta, desde el puerto de Mejillones a las minas de Caracoles, situado en el litoral boliviano.(20)

NOTAS

1. Conrado Ríos Gallardo: "Chile y Bolivia definen sus fronteras, 1842-1904". Editorial Andrés Bello, Santiago, 1963, Jaime Eyzaguirre: "Chile y Bolivia esquema de un proceso diplomático." Editorial Zig-Zag, Santiago, 1963, Francisco A. Encina: "Las Relaciones entre Chile y Bolivia (1841-1963)", Editorial Nascimiento, Santiago, 1963.

2. Juan Siles Guevara: "Ensayo crítico sobre Chile y Bolivia", Esquema de un proceso diplomático de Jaime Eyzaguirre, Editorial UMSA La Paz, 1967. Manuel Frontaura Argandoña: "El Litoral de Bolivia Municipalidad de La Paz, 1968. Fernando Cajías: "La Provincia Atacama, 1825-1842", Instituto Boliviano de Cultura, La Paz, 1975.

3. Departament of State: "Diplomatic Correspondence of the United States concerning The Independence of the Latin American Nations", Vol.II, selected by William R. Manning, Oxford University Press, N.Y., 1925. La versión española fue traducida por Pedro Capó Rodríguez y publicada por Editorial la Facultad, Buenos Aires, 1931.

4. En este capítulo utilicé como guía, la versión traducida por Pedro Capó, que fue corregida en su estilo para acercarse a la versión original.

5. op.cit. páginas 93,1192 y siguientes.

6 op.cit. páginas 530-533.

7. op.cit. páginas 50-53.

8. op.cit. páginas 1121-1192.

9. El anexo completo figura en "British an Foreign State Papers". 1818-1819, London Foreign Office 1835. Pags 830-843.

10. Diplomatic correspondence, páginas 1101-1112.

11. op.cit. páginas 1090-1091. (El subrayado es nuestro).

12. op. cit.páginas 1101, 1108.

13. M. Frezier: "Relación del viaje por mar del sur a las costas de Chile y el Perú durante los años 1712, 1713 y 1714", París, 1716. Existe versión publicada en Chile en 1902. Se recuerda que en el año 1712, la Audiencia de Charcas era integrante del Virreynato del Perú.

14. M. Frezier: op.cit.páginas 139-157.

15. Diplomatic Correspondence, op.cit.página 1105.

16. H.M. Brackenridge, esq.: "Voyage to South America by order of the American Government in the years 1817 and 1818 in the fragate Congress". Baltimore 1819.

17. Diplomatic correspondence op. cit. pág.1239.

18. Diplomatic correspondence op.cit.

19 The Pacific Steam Navigation Documents, London, Whiting Beaufort House, 1838; y Charlees Darwin: "The Voyaje of the Beagle", 1845. Traducido de la edición en inglés. P.F. Collier & Son - N.Y.1909.

20. Diplomatic correspondence, Despatches, op.cit.

En la fotografía PÉROU ET BOLIVIA (1836)
Autor: Conrad Malte-Brun (Peru y Bolivia 1836)

EL AUGE DE LA GOMA NO TRAJO PROGRESO AL ORIENTE BOLIVIANO

Cachuela Ezperanza, Beni en el periodo de apogeo gomero. Fuente: Santa Cruz, economía y poder, 1952-1993. De: Carmen Dunia Sandoval A...

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