LA PANDINA CONSUELO DÍAZ FUE LA PRIMERA MISS BOLIVIA


EL AÑO 1955 SE LLEVÓ LA SORPRESA DE SER NOMBRADA COMO LA PRIMERA REINA DE BELLEZA DEL PAÍS

Ante tanta polémica por los concursos de belleza, sobre todo en Cochabamba, Consuelo Díaz, pandina de nacimiento, nos recuerda una época en la que todo era más sencillo. Acaba de cumplir 80 años y cuando tenía 17, fue nombrada como la primera Miss Bolivia de la historia.
Era apenas una adolescente que estudiaba en el colegio Alemán Santa María en Cochabamba, donde estuvo como interna desde pequeña y prácticamente fue criada por las monjas de ahí, cuenta la ex reina de belleza.
Su nombramiento como la más bella del país fue en 1955 cuando estaba cursando el bachillerato y se hizo un concurso nacional de belleza, organizado por los cronistas deportivos en La Paz.
“Llamaron a mi papá, porque yo estudiaba en Cochabamba, éramos 7 hermanos y querían que yo represente a Pando, porque en ese entonces Pando parecía estar tan lejos que uno se podía embarcar en el Lloyd (Aéreo Boliviano) y se llegaba a Cochabamba recién en 4 o 5 días por las lluvias, era un problema llegar desde Pando”, cuenta Consuelo.
La invitación a una pandina residente en Cochabamba, se debía a que, según cuenta la ex soberana, cuando fue el centenario de Bolivia se hizo un gran festival en La Paz y Pando con su delegación no pudo llegar.

BATALLA DE VILLA MONTES. 1935 - GUERRA DEL CHACO

Foto: Periódico La Razón - La Paz, marzo, 1935.

Los paraguayos caían por cientos en sus ataques de oleadas sucesivas, barridos por la artillería y las ametralladoras bolivianas. El 23 de febrero, después de haber dejado miles de hombres muertos en el campo, Estigarribia se dio cuenta de que la ofensiva había fracasado y que había sido derrotado en Villa Montes. Bolivia realizó entonces operaciones tímidas de contraofensiva, mientras el agotado ejército paraguayo emprendía una retirada que implicó la cesión del Parapetí. 

LOS TEMIBLES CAMPOS DE CONCENTRACIÓN EN BOLIVIA



Por: Remy Solares / Este artículo fue publicado en el periódico El Diario el 15 de Abril de 2015.

Los temibles campos de concentración en Bolivia eran recintos destinados a enclaustrar a prisioneros políticos opositores al MNR. En estas tenebrosas prisioneras se torturaba, sometía a trabajos esclavizantes, horrendos e inhumanos y se llegaba a matar a quienes intentaban huir. Muchos prisioneros fueron declarados desaparecidos, cuyo destino nunca se supo. Estos campos de tortura fueron oficializados por DS 3.619 de 28 de enero de 1954 por Víctor Paz Estenssoro. Antes de este decreto ya funcionaba el Campo de Concentración de Coro Coro, desde junio de 1953. Los demás campos de concentración, como los de Uncía, Catavi, Siglo XX y Curahuara de Carangas, fueron habilitados porque los prisioneros ya sumaban miles.
Ante el repudio del pueblo y la heroica lucha de Falange Socialista Boliviana (FSB), que con ideales y principios defendió la democracia y la libertad, contra la represión y violencia política de los gobiernos del MNR, esos campos fueron cerrados en junio de 1956.
Cuando el gobierno de Hernán Siles Zuazo se disponía a reabrir estos campos de concentración, enviando 47 prisioneros falangistas en septiembre de 1956, el avión que trasportaba a los presos desde Santa Cruz fue secuestrado con valiente acción por los mismos prisioneros, en espectacular fuga, desviando el avión a Salta-Argentina, donde se denunció la existencia de tales campos en Bolivia. Siles Zuazo se vio obligado a no reabrirlos ante la fuerte crítica internacional.
Entre algunos vejámenes y padecimientos sufridos se puede citar: incomunicación completa; sólo se permitía satisfacer necesidades biológicas una vez al día, a la intemperie, bajo vigilancia de guardias; los alimentos generalmente estaban podridos, había días sin comida; con frecuencia se sometía a trabajos de esclavitud, recogiendo leña sobre espaldas golpeadas en distancias de 5 a 10 Km. Esta leña la vendían los milicianos del MNR en el pueblo; muchos presos andaban descalzos y con andrajos; castigados eran dejados a la intemperie en invierno; eran apaleados sin motivo.
En Curahuara de Carangas, el ex cuartel del Regimiento Andino tenía capacidad para 300 personas, donde en ambientes reducidos se hacinaban los prisioneros. Este campo de concentración se abrió por instrucción de Paz Estenssoro, por sugerencia de José Fellman Velarde, para recibir presos de otros campos de concentración. Los 300 prisioneros llevados a este siniestro campo en 1954 fueron transportados en tren durante tres días sin agua ni alimentos. En mayo de 1954 entraron otros 200 prisioneros .El 17 de junio del mismo año llegaron 17 detenidos más.
Entre los gobernantes de este campo se encontraba Alberto Blomfiel. A cualquier hora de la noche se pasaba lista y se torturaba con cualquier pretexto. Sin atención médica las víctimas se atendían entre sí. El frío congelaba en la noche. Los prisioneros que llegaban eran saqueados por los milicianos y quedaban sin frazadas y enseres.
Una fuga frustrada de 15 falangistas hizo que todos estuviesen varios días bajo tormentos, trabajos forzados, ejercicios extenuantes y eran azotados.
Perversamente se fomentaba espionaje bajo promesa de pronta libertad, a quienes se presionaba para que torturen a sus propios camaradas amigos de infortunio.
Es justo reconocer que en estos campos de concentración no sólo estaban prisioneros dirigentes y militantes de FSB, sino también militares, universitarios, ciudadanos en general que no aceptaban la arbitrariedad de los gobiernos de MNR. Ahí también fue prisionero don Demetrio Canelas, el Dr. Fernando Beltrán Loayza, autor del libro “Campos de concentración en Bolivia”, donde se relata muchos otros hechos increíbles por la perversidad.
El campo de concentración Cuahuara de Carangas fue convertido hace meses en un museo folclórico, cuando debía mantenerse como testimonio de barbarie y sufrimiento, para que nunca se repitan los hechos mencionados.
¿Por qué La Ley 2.640 de Resarcimiento económico a víctimas de la violencia política ignora estos hechos? La historia juzgará algún día.
Recuerdo que Óscar Únzaga de la Vega, asesinado en la calle Larecaja N. 84 de la ciudad de La Paz el 19 de abril de 1959, cuando también fueron fusilados 23 jóvenes dirigentes de FSB en el Cuartel Sucre, dijo que “La lucha por ideales y principios no tiene precio”.
Nunca hubo más barbarie ni crímenes a lo largo de la vida política en Bolivia.


BUSCH, RETRATO DEL SER HUMANO COMPLETO MÁS ALLÁ DEL HÉROE


Liliana Carrillo V.  / La Paz / Pagina Siete, 28 de mayo de 2017

 A lo largo de 17 años, el periodista e historiador Robert Brockmann investigó sin prisa y sin pausa la vida de Víctor Germán Busch Becerra, "una vida extraordinaria que equivale a siete vidas normales”. El resultado es una biografía, la más completa, del Camba patriota y valiente que  brilló en la Guerra del Chaco, fue presidente y se suicidó a los 36 años. 

El libro Dos disparos al amanecer: Vida y muerte de Germán Busch, editado por Plural, se presentará el próximo jueves, a las 19:00, en el paraninfo de la Universidad Católica San Pablo en la UCB.  "Sobre todo, no he pretendido adornar, suavizar ni ocultar nada. Allá donde Busch yerra, yerra en grande”, dice el biógrafo y así sigue la charla:

La historia oficial ha "inventado” una imagen de Germán Busch "conveniente” para la Revolución Nacional. ¿Qué aspectos nuevos devela esta biografía el presidente suicida?, ¿por qué la imagen que da del Camba "se parece más a la verdadera”?

La historia oficial que los bolivianos llevamos bajo la piel desde la década de 1950 es una interpretación interesada inventada sobre todo por dos personajes: Carlos Montenegro y Augusto Céspedes, con el fin de "crear nación” (nation bulding). Ellos crearon el canon y luego todo el resto los siguió: para ese canon era necesario tener héroes y villanos y que unos y otros fueran abanderados de ideales antagónicos: la patria y la antipatria. Esos héroes necesarios fueron, sobre todo, Busch y Villarroel. Ambos gobiernos ejercieron una violencia al menos comparable con las dictaduras de los años 70 y 80. Claro, también hicieron cosas buenas. La historia escrita a partir de la Revolución de 1952 resalta sólo lo bueno de estos personajes. Sus muertos se convierten en "muertos necesarios” en aras de la construcción de la idea de la patria. 

La imagen que surge de esta biografía es la de un ser humano completo, con sus virtudes y con sus vilezas. A veces entrañable, a veces ruin, con todo el espectro de actitudes entre ambos extremos. Pero la vida de Busch  ni su gobierno  tienen nada de ordinario. Es una vida extraordinaria, que equivale a siete vidas "normales”, mientras que su gobierno dejó un legado de hechos tangibles e intangibles cuyos efectos, difíciles de aquilatar, todavía los vivimos a casi 80 años de distancia.

El pueblerino  osado y bondadoso, que brilló en la  guerra, llegó a ser presidente de Bolivia y se suicidó a los 36 años…  Hay un halo de "destino trágico del héroe”. ¿Crees que hubo cierto sino en la vida de Busch? ¿Es parte de la mitología nacional?

Sin duda es parte de la mitología nacional. Toda nación necesita un mito como Busch. Y en una de sus cartas a Montenegro Busch dice que se siente elegido para "salvar a la patria una vez más”, refiriéndose a los derrocamientos de los presidentes Salamanca, Tejada Sorzano y Toro, que él protagonizó. Tan elegido se sentía  que creía que nadie lo podía matar y desafiaba las balas, tanto en el Chaco como en los avatares de la política. Ese desprecio por la muerte era, además, parte de su síndrome suicida. 

Contradictorio  se presenta el protagonista. ¿Cómo entiendes ahora la relación de Busch con el Tercer Reich y la política de abrir el país a la inmigración de refugiados judíos que huían de la persecución nazi? 

La única manera de explicar o de clasificar políticamente a Busch es colocándolo bajo el paraguas inmenso del antiliberalismo. Busch era, ante todo, un antiliberal. Igual que los miembros de Radepa y que los futuros fundadores del MNR, durante la guerra había llegado a la conclusión de que los casi 40 años de gobiernos liberales habían conducido a la patria al estado de pobreza y postración que desembocaron en la derrota militar en el Chaco. Claramente el "socialismo” puesto en práctica por su antecesor, David Toro, le causó algunas resistencias. En todo caso, los protagonistas del "socialismo militar” (Toro, Busch, Villarroel, o el propio Enrique Baldivieso) seguían una corriente de socialismo no marxista y aborrecían el comunismo, al que calificaban de "doctrina exótica”. Entonces, las formas de antiliberalismo, que era una forma de socialismo, pero  no marxista y además anticomunista, eran el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán. 

Entonces, ¿Busch era nazi? No. Hasta el momento de la muerte de Busch, el Tercer Reich no había cometidos las dos principales tropelías por las que ingresaría a la historia: la guerra y el holocausto. El Tercer Reich al que se aproxima Busch todavía es relativamente higiénico. Por otra parte, Busch rechaza tácitamente la idea fundamental del nazismo, que es la exclusión racial absoluta. Busch -a instancias de Hochschild- no sólo abre las puertas de Bolivia a miles de refugiados judíos, sino que impone el cese de la existencia del racista Partido Orientalista, so pena de muerte. 

En última instancia, lo que estaba buscando Busch y sólo encuentra las últimas 11 semanas de su vida y de su gobierno no es el socialismo, sino el nacionalismo. Él da con el nacionalismo y después Radepa y el MNR siguen ese camino.

¿Cómo se explica que un hombre tan lleno de vida haya tenido tanta relación con la muerte? (Su primer intento de suicidio fue cuando era alumno d el Colegio Militar).

Esto se explica por la bipolaridad de su psiquis. Es lo que se solía llamar -quizás se llame aún- un maniaco-depresivo. Pasaba de la euforia a las depresiones en minutos. Pero además su perfil suicida encaja perfectamente con las categorías de Emile Durkheim, el primer sociólogo que estudió seriamente el fenómeno del suicidio. Igual, los feligreses de la versión del asesinato no cambiarán de opinión ni con toda la evidencia. 

Busch tiene una vida "biografiable” de menos de una década -como dice Pablo Stefanoni-. Muchos pasajes de su infancia y juventud, por ejemplo, son indocumentables. ¿Qué papel jugó, en estos y otros casos, la ficción en la obra? 

Aunque parezcan indocumentables, no lo son. No he inventado nada, salvo la escena con que inicia el libro -el abuelo Ferdinand que coloca la carta en el bolsillo de su saco- y la escena del nacimiento de Germán. Pero ambas están basadas en testimonios. He convertido en narración datos existentes. Busch narró su niñez y su adolescencia temprana a su amigo Carlos Montenegro. 

Montenegro las transcribió en multitud de borradores muy desordenados, a los que tengo acceso (y que pondré a disposición de los lectores, online, el día de la presentación del libro, el próximo jueves); por otra parte, el historiador beniano Arnaldo Lijerón recogió testimonios de los sobrevivientes muy ancianos que conocieron a Germán de niño. Yo mismo recogí algunos recuerdos que perduran en el folklore familiar de los Ávila, emparentados con Germán por el matrimonio de su hermana Bertha. Muchos de estos testimonios tienen tres versiones, unas menos creíbles que otras. Yo las expongo todas, pero señalo la que considero más plausible. 

Llama la atención el médico alemán Paul Busch. ¿Marcó a Germán la extraña no-relación que tuvo con su padre?

El abandono de Paul privó a Germán de cualquier influencia cultural germana. Germán creció camba puro, salvo por su genética, con la fuerza y la agilidad privilegiadas que también poseía Paul. El súbito -e interesado- reingreso de Paul a su vida, en el ápice de la fama, creó gran recelo en Matilde Carmona. Los descendientes de Germán sostienen que el lado Busch de la familia sólo estuvo presente durante la presidencia y que esos familiares después no sólo desaparecieron, sino que fueron los abanderados de la teoría del asesinato, que le endilgaron al lado Carmona de la familia. 

La obra "atrapa”, en mi opinión, por su estructura: historia documentada sí, pero presentada como una novela  donde se equilibran narración y análisis  ¿Cómo pensaste la estructura del libro?

Creo que no lo pensé. Se dio así. En los cinco años que tardé en escribirlo lo abandoné otras tantas veces, una de ellas al menos por un año. Escribía una parte y no sabía cómo empalmarla con la siguiente (o con la anterior), no tenía "puentes” entre una parte y la otra. Al final, para presionarme a mí mismo, nombré lectores a tres de mis amigos más conocedores y exigentes de modo que, mientras ellos leían y evaluaban lo escrito, yo iba construyendo esos puentes y los capítulos que faltaban. Al final fue una carrera contra ellos. Fue la única manera de terminar. Y esa era la única estructura posible.

Diecisiete años de trabajo crean inevitablemente nexos de un autor con el sujeto de su investigación. A estas alturas ¿qué opinas tú, personalmente, de Germán Busch?

Todavía me cuesta disociar al ser humano del personaje histórico. Me da la impresión de que, como me pasó con Kundt, lo conozco íntimamente. Nunca he escuchado su voz, pero podría reconocerla por su manera de hablar. Uno convive tanto que llega a dialogar con el personaje. O, al menos, cree que lo hace. Lloré al menos un par de veces. Por Germán y por Rudolf Lawner. Con sacudones y todo. Búscalo en el libro. Así de hondo se involucra uno.

Si hubiéramos llegado a ser amigos, nuestra amistad hubiera sido parecida a la que tuvo con el Chueco: descarnada y crítica. Más de una vez se me hubiera salido un "¡Pero no seas bárbaro, pues!” Claro, ese soy yo desde mis valores del siglo XXI. Pero si yo hubiera sido un personaje del primer tercio del siglo XX, las probabilidades de haber sido   antiliberal y antidemocrático son altas. 

"Novela verdadera" del presidente suicida
La medianoche del lunes 23 de agosto de 1999, Robert Brockmann caminó hasta la que fue casa de Germán Busch -que ya era el Instituto Nacional de Psiquatría de la calle Villobos-. Se apostó al frente y, apoyado en un poste, se quedó mirándola por una hora, imaginando que todo volvía a ocurrir: una fiesta, los intentos de persuasión y  los dos disparos que exactamente 60 años antes  habían segado, de su propia mano, la vida del presidente de Bolivia. Tal era ya su pasión por desentrañar la vida de un hombre fundamental para la historia del país: Germán Busch.

Los siguientes 17 años, el periodista e historiador recogió testimonios, revisó documentos en Bolivia, EEUU y Alemania y escribió la biografía más completa del presidente suicida (1903-1939), que pese a su fama siempre fue un desconocido, mitificado por la historia oficial.

La obra reconstruye toda la vida de Busch desde la historia de sus padres y abuelos. Despeja dudas sobre el lugar de su nacimiento (El Carmen de Iténez , Beni), devela sus logros como expedicionario y descubridor  de una misión jesuita perdida en el Chaco,  da luces sobre su   participación en la Revolución Constitucionalista de   1930, su escalada militar a punta de heroísmo en la guerra, su rol en dos golpes de estado y su llegada a la Presidencia con sólo 36 años . 

Explica las pugnas políticas que determinaron no sólo la derrota en el Chaco, sino el nacimiento del socialismo militar y del MNR. Todo bajo la luz, muy humana, del protagonista y los grandes personajes que lo rodean como: David Toro, Ovidio  Quiroga, Alcides Arguedas, Carlos Montenegro y Augusto Céspedes (Fiero y Chueco, para más referencias).

Dos disparos al amanecer... hace gala de gran pluma y sensibilidad, que no se resignan ante la rigurosidad de la fuente, para reconstruir la vida de un hombre excepcional, patriota y valiente como pocos, pero también falible y contradictorio, como todos. 

En  360 páginas, la narración y el ensayo se fusionan en "una novela verdadera de Germán Busch Becerra” -como define Pablo Stefanoni en el prólogo del libro. No hay razón para que la historia sea aburrida. Esta es la prueba. (LCV).

NOMINA DE BENEMERITOS QUE PARTICIPARON EN LA BATALLAS DE “PUERTO ACRE” DURANTE LA GUERRA DEL ACRE – 1900

Bolivia antes de la guerra del acre, basado en el archivo de Wikicommosn. Archivo Stielers Handatlas 1891.

WALDO VILLAMOR MICHEL LP-2011


Civiles Dn. José Aguirre Achá, Petrona Alborta (Vivandera), Víctor S. Aldana (Juez de Partido del Acre), Luís Arce Lacaze (Secretario), José Manuel Aponte (Auditor), José Bernard (Contador), Salvador Campero (Administrador), Armando Eyzaguirre E., Jorge Granier (Vista de Aduana), Ricardo Guillén (Auxiliar del Tesoro), Miguel García Otero (Vista de Aduana), Narciso Loayza, Andrés S. Muñoz, Ignacio Medeiros, Donato Miranda, Luciano Pabón, Nicanor Pinto, Lino Romero (Delegado Nacional), José María Sanjinés, Néstor Sierra Galvarro, Antonio Sagárnaga, Moisés Santiváñez (Administrador del Tesoro), Emilio Santiago Soruco



Comandantes Dn. Benjamín Azcui, Hermógenes Ibáñez, Pedro Salazar

Teniente Coronel Dn. Pastor Baldivieso, Manuel Canseco, Daniel Gallardo

Mayor Graduado Dn. Manuel Rico

Mayor Dn. Luís Artero, Alejandro C. Dum, Nicanor V. Pérez

Capitán Dn. Manuel Segundo Campero, Angel Guzmán, Néstor Guerrero, Víctor M. Ibáñez, José Monje Riva, José Santos Varela

Teniente Dn. Valarmino Franco, Espectador Morales, Eusebio Tudela

Teniente Primero Dn. José R. Antequera, Manuel Calvo, Manuel Calero, José Pericles Morales, Ernesto Moscoso, Lizandro Peñarrieta, Celso Peñaranda, Víctor E. Pionneri

Teniente Segundo Dn. Rodolfo Calero, José Daniel Castillo, Epifanio Gallardo, Tomás Gariazu, Vitaliano Ledesma, Nicolás Zeballos

Teniente Segundo Efectivo Dn. Miguel Alaiza, Julio Arauco Prado

Teniente Segundo Graduado Dn. Vicente Alarcón, José Bascón, Macario Dorado

Teniente Asimilado Dn. Humberto Cornejo

Subteniente Dn. Clodomiro Aguirre, Teófilo Aguilar, Jacinto Castro, Roman Carriles, Hilarión Crespo, Manuel A. López, Isidoro Montaño, Manuel Martínez, Donato Olmos, Cástulo Olmos, Arturo A. Nava, Hilarión Portugal, Natalio Revuelta, José Valentín Reyes, Juan Francisco Rivero, Néstor Vargas, Manuel Vertiz Blanco

Sargento Dn. Daniel Mariscal, José Manuel Oquendo

Sargento Primero Dn. Daniel Achá, Adolfo Aguilar, Aliendre Zacarías, Daniel R. Aramayo, Napoleón Burgos, Crisólogo Barrón, Lorenzo Bueso, Felipe Bernal, David Cornejo, José A. Crespo, Néstor Gemio, Pedro Gutiérrez Guerra, José María Gómez, Rómulo G. Jiraldez, Elías Rodríguez, Soria Galvarro, Gregorio Siles, Uldarico Salazar, Miguel Trillo, Zenón Ugarte, Vicente R. Vásquez, Víctor Manuel Ballivián, José María Zapata.

Sargento Segundo Dn. Saturnino Arce, José Valderrama, Gil N. del Castillo, Genaro del Castillo, simón Campero, Ricardo Carmona, Manuel Céspedes, Tomàs Claros, Lorenzo Escobar, Tito Escobar, Manuel Fernández, Manuel Fuentes, Marcelino Gutiérrez, Juan de Dios HurtadoFrancisco Morales, Daniel Mariaca, Fidel Palomo, Francisco Peñaloza, José Rosales, Felipe Rueda, Máximo Salvatierra, Julio Perico Siles, Manuel Torrico, Eusebio Torres, Tomás Torres, Juan J. Villarroel, Ruperto Vargas, Saturnino Vargas, Pedro F. Vargas, Ignacio Veisaga, Juan Sixto

Cabo Primero Dn. Fidel Angulo, Mariano Antezana, Celso Benegas, Amador Calderón, Lino Garay, Alfredo Gómez, Zenón Jiménez, Lino Loayza, Jacinto Penacho, Néstor Olivera, Benigno Orellana, Vicente Quiroga, Eloy Ríos, Germán De La Riva, Luis Reque, José Rosales, Pedro Salvatierra, Jenaro Serrano, Samuel Sannoro, José Villegas, Pedro Villegas, Serapio Viscarra, Felipe Vega

Cabo Segundo Dn. Félix Arias, Manuel B. Burgos, Zacarías Balza, Demetrio Butrón, Mariano Campos, José B. Claure, Mariano Chavarría, Jesús Contreras, Trinidad Cossio, Angel María Dorado, Rafael Humerez, Acencio Manzano, Copertino Marquina, José María Mealla, Juan de la Cruz Ochoa, Ismael Panozo, Antonio Saavedra, Angel S. Viaña, Manuel Zeballos

Soldados Dn. Roberto Alanes, Pedro Andrade, Octavio Ampuero, Liborio Arenas, Pascual Arnes, Eusebio Avilés, Marcelino Ayala, Laurencio Ayala, Dionisio Bentura, Manuel Benegas, Isáac Bello, Juan Calero, Basilio Cáceres, Patricio Crespo, Mariano Cortez, José Chavarría, Teodoro Delgado, Felipe Espinoza, Carmelo Ferreira, Miguel J. Gasco, Enrique Gutiérrez, Julio Herboso, Francisco Hirsuta, Francisco Jardín, Félix Lafuente, Isáac Lima, Diógenes Morales, Plácido Montero, Cesáreo Mendez, Lucas Méndez, Luís Nuñez, Benjamín Orellana, José Oropeza, Leandro Ortuño, José Pabón, Esteban Pabón, Adriano Pariente, Rosendo Peñarrieta, Telésforo Portillo, Eulogio Ponce, Dionisio Quiróz, Francisco Quiroga, Miguel Quiroga, Miguel A. Quintanilla, Máximo Rojas, Roberto Rodríguez, Serapio Romero, Carlos Rojas, Francisco Rodríguez, Guillermo Rojas, Manuel Revollo, Carlos Solar, José María Salazar, Mariano Sajama, Donato Soria, Cayetano Soria, Domingo Sampayo, Pedro Terrazas, Teófilo Tapia, Antonio Torres, Pablo Torres, Felipe Torrico, Ruperto Terceros, Celestino Unzueta, Gregorio Vidal, Francisco Villa, Sebastián Villarroel, Marcelino Vilar, Juan De Dios Vásquez, José Vargas, Felipe Velasco, Pedro Velasco, Juan Zambrana, Venancio Zeballos, Saturnino Zambrana

Tripulantes Dn. Conrado Alvarez (Lancha Bolivia)

Policias Dn. Gerardo Camino (Comandante), Darío M. Lizón, Leocadio Trigo, Benito Ullman



FUENTE: Nómina completa de los Beneméritos de la Patria. Por el Cap. José E. Serrudo ( La Paz – 1928 ).

FUNDACIÓN DE RIBERALTA


Riberalta, plaza principal casi esquina de la Catedral

Por: Hans Dellien S. / publicado en el periódico el Diario el 07 de Febrero de 2015


Riberalta es la capital de la provincia amazónica por antonomasia del departamento del Beni; es una de las ciudades más bellas de Bolivia, ya que es una de las pocas metrópolis a la vera de dos ríos colosos, fluviales de la hoya del caucho, otrora vital epicentro de la economía beniana y nacional. Los dos ríos son el Madre de Dios o Manutata y el histórico Beni. El 3 de febrero Riberalta ha cumplido su 121 aniversario de “fundación”. Lisímaco Gutiérrez, durante y bajo la protección del gobierno de Mariano Baptista (1892-1896), cumplió esta fundación administrativa el 3 de febrero de 1894, como homenaje al onomástico del gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre.

Riberalta, ciudad mágica por su paisaje y la policromía y tonalidades de su vibrante como esplendoroso espectro cromático, donde hasta el aire circundante tornase en delicados matices tornasolados. Si bien se tiene por esta fecha la de su fundación, una revisión histórica metodológica revela que cuando esa fundación “oficial” ocurrió, esta ciudad ya tenía diez años de antigüedad. Y la verdad parece confirmar que la legítima fundación, con un deliberado propósito, se debió a un súbdito alemán, Máximo Henicke, quien fue enviado por el gerente de la Casa suiza Braillard, Federico Bodo Claussen, en Reyes, sucursal de Arequipa (Perú), ya que esta empresa quería instalar una factoría que abastezca a los navegantes solitarios de provisiones y mercancías en los ríos del caucho.
Es justo reconocer el propósito definido de toda empresa, le da el sello insustituible de su intencionalidad, esto es lo que permite una sindéresis, aun en un fasto histórico, como el que se trata. Máximo Henicke partió de Reyes en mayo de 1884 en horas de la tarde, al mando de una embarcación con cinco tripulantes, se le indicó el lugar donde encostar, como un ribazo o promontorio colorado, sobre la confluencia de los dos ríos Beni y Madre de Dios.
Henicke arribó a ese lugar el 3 de mayo de 1884, al pie del barranco, allí encontró una “tapera” o casa vieja perteneciente a Plácido Méndez, cruceño empleado de Antenor Vásquez, siringuero de la región. Antes en 1882, el médico Antonio Vaca Diez y forjador industrial, instaló un puesto de explotación de siringa en un lugar cercano, donde después se fundaría Riberalta. Bautizó al lugar como “Alianza” y no prosperó. Varios otros nombres tuvo el lugar. 3 meses después el alemán desmontó el lugar, instalando caseríos y galpón para sus propósitos, ya era el 6 de julio y una nueva población estaba en ciernes. Henicke y Méndez instalaron una gran “Cruz” de madera visible desde los ríos para señalar el lugar a los navegantes.
Al año siguiente, el 7 de julio de 1885, llegó el señor Claussen a inspeccionar el lugar, encontrando una nueva y pequeña población que bautizó como “Ribera Alta”, que luego por sinéresis cambió a la sonora y musical “Riberalta”, hasta hoy. Felicidades, hermosa ciudad de Riberalta, orgullo nacional. ¿El 3 de mayo de 1884, podría ser fecha recordable?
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Links relacionados:

202 AÑOS DE LA PRIMERA IMPRESIÓN EN BOLIVIA

firma de José Manuel de Goyeneche.

Por: Por: José E. Pradel B./ Publicado en el Diario (Revista Nuevos Horizontes) el 23 de Febrero de 2016



La historia de la imprenta en Bolivia, es un tema poco estudiado por la historiografía actual. Hace más de ciento diecisiete años en el Boletín de la Sociedad Geográfica de Sucre, el 30 de junio de 1898, el escritor chuquisaqueño Valentín Abecia, rescató y reprodujo el documento: ‘Proclama pro-mulgada en Oruro por José Manuel de Goyeneche, el 12 de mayo de 1813’. 
Considerado como la primera impresión realizada en Bolivia.
Posteriormente, en 1913 el escritor orureño León M. Loza, con la intención de celebrar el primer centenario de la citada impresión, publicó el folleto intitulado: ‘Centenario de la Primera Impresión Boliviana’, donde esclareció algunos datos sobre los orígenes de la tipografía boliviana. Consecutivamente, imprimió otro documento titulado: ‘Bosquejo Histórico del Periodismo Boliviano’, en ambas publicaciones afirmó que la citada proclama es la primigenia impresión boliviana.

Es de esta manera, que transcribimos a continuación dicho impreso:
“Amados compañeros de armas, ilustres defensores de los derechos de nuestro desgraciado monarca Fernando 7°.
La notoria extenuación de la salud y fuerza de vuestro general, le obligó á reiterar su solicitud al Ex-celentísimo Sr. Virrey del Perú para que le relevase de continuar en los útiles trabajos de la guerra, de los que dependen la conservación de la soberanía, la seguridad de vuestros hogares, familias y bienes. Ha sido atendido mi deseo y nombrado para succederme el experto y benemérito teniente general de los reales ejércitos el Excelentísimo Sr. Don Juan de Henestrosa, militar por educación, por práctica y por el desempeño acreditado en las batallas de Medellín, Talavera, y en el mando en jefe del ejército de Cataluña. Está en camino con respetables refuerzos de tropa, armamento y municiones para ponerse á vuestro frente y guiaros á la victoria, sostén y defensa de los intereses del Rey y vuestros: recibidlo con los mismos atributos de subordinación, valor y fidelidad con que os he educado y de que me ha-beis dado pruebas incontrastables en tres años de constancia y de decisión: obedeced ciegamente, mientras su arribo á mi 2°. el benemérito Sr. brigadier Dn. Juan Ramirez, cuyas virtudes y amor que os tiene no ignorais. Vivid seguros que en ambos jefes transmito mis obligaciones de padre que había contraído para con vosotros, y que serán tan religiosos como yo en cumplir lo que se os tiene prometido de repartos de tierras y pagos de vuestros alcances, siempre que no desmintais, como lo espero el bien merecido renombre de defensores de Fernando 7°., y aunque me separo, estad satisfechos que el más dulce placer de mi vida, será aquel en que presentándome ante el rey y el Supremo Gobierno de la gran nación española, reclame las dis-tinciones, privilegios y recompensas á que os habéis hecho acreedores. Espero en el Dios de los exércitos el que he de conseguir vuestros mayores consuelos y satisfacciones; y por último sacrificio de vuestro amor, os pido y exhorto á la subordinación, valor, constancia y honradez como bases de nuestra futura felicidad y medio seguro de que recogiendo el fruto de vuestras fatigas, me respondais á la gratitud que os debo.

Oruro y Mayo 12 de 1813
José Manuel de Goyeneche” 1
Sin duda esta reproducción la efectuamos con la intensión de difundir y resaltar el citado escrito como un hito histórico y no por el contenido del mismo.

Sobre la introducción de la imprenta en nuestro país, es necesario mencionar que llegó tarde. “La República de Bolivia es el pueblo americano que tardó más en poseer una imprenta. El territorio que hoy la forma, constituía bajo la dominación española una rica provincia del Vireinato de la Plata. Aunque dotada de una Audiencia o tribunal Superior, de un arzobispado y de una universidad, la Presidencia de Charcas, como entónces se la llamaba, no tuvo una imprenta propia” 2, nos recuerda el escritor chile-no Diego Barros Arana.

Por un lado, muchos autores describen que la citada introducción tipográfica se produjo cuando las tropas porteñas, comandadas por el general Manuel Belgrano invadieron el Alto Perú 3, y trajeron consigo una pequeña imprenta manual para la publicación de boletines y proclamas. Otros autores, como el clásico ensayista Guillermo Francovich, señaló: “los jesuitas, en sus colegios de Chuquisaca y La Paz, contaban con pequeñas tipografías clandestinas para editar opúsculos de devoción” 4.
Pero el ejército real español, también contó con una imprenta, la historia describe que tras la victoria patriota en la batalla de Tucumán, el legendario Manuel Asencio Padilla obedeciendo órdenes superiores fue a recoger armas y capturar a los realistas dispersos en el valle de San Carlos (Salta-Argentina). En esta incursión, Padilla junto a quince fusileros “sorprendieron a tres oficiales rea-listas que repartían proclamas del general Tristán, así como órdenes a las autoridades de esas Provincias. En esas proclamas se comentaban a su manera los sucesos del día 24 (de septiembre de 1812), haciendo comprender que la derrota de Tristán no era cierta, que fue tan sólo una retirada y mandaba a los habitantes de esas comarcas desobedeciesen las órdenes de la Junta de Buenos Aires” 5. Esta descripción afirma que los realistas llevaban consigo una imprenta.

Sobre el libelo citado es necesario mencionar, que en el mes de mayo de 1813, las sublevaciones patriotas de Chuquisaca, Potosí y Cochabamba, aislaron a Goyeneche, es en ese momento que en el citado documento anunció al ejército real español que le sucederá el general Henestrosa y de esta manera también disimuló su huida vergonzosa frente el enemigo.
Por otro lado, en 1943 el escritor Marcos Beltrán Avila, publicó el folleto: ‘El Centenario de la Primera Impresión Boliviana’, en su concepto el primer impreso fue la proclama titulada: ‘El gobernador Intendente de La Paz a sus Provincias’ fechado en La Paz, el 21 de marzo de 1812, firmado por Domingo Tristán y Lorenzo Umeres, en este documento los citados realistas “hacen saber las continuas derrotas de los patriotas, incitando al pueblo a no dejarse sugestionar con éstos” 6. En este contexto, se polemizaron los orígenes de la imprenta en el país.

Pero en síntesis, la primera impresión no sólo cambió la cultura impresa, sino también la historia nacional. En 1825, cuando nació nuestro país, el primer periódico que se publicó fue la Gaceta de Chuquisaca, en la ciudad de La Paz y Sucre (9 números, del 30 de julio al 22 de octubre). El primer libro, fue “un folleto titulado Catecismo masónico, editado en La Paz” 7.


LA MARINA AMERICANA VISITA LA COSTA BOLIVIANA


Publicado en: www.boliviaweb.com


El Gobierno de los Estados Unidos observó con mucho interés los eventos políticos y diplomáticos que se sucedían en las colonias hispanoamericanas que buscaban la independencia de España y encomendó a su Armada estudiar e informar periódicamente sobre la situación, asimismo proteger los intereses de sus conciudadanos y garantizar el libre comercio en la región. Para cumplir este mandato la Marina dispuso la organización del "Escuadrón del Pacífico" que se hizo cargo de navegar y vigilar las costas desde Guayaquil hasta Valparaíso entre 1817 y 1825.(1)



La Armada de los Estados Unidos, posteriormente a las declaraciones de independencia de estos países, continuó enviando con diferentes motivos sus naves a las costas sudamericanas. Mientras algunos oficiales de la marina cumplieron programas de investigación sobre las características de las costas, bahías y puertos de las nuevas naciones que se erigían en el sur del hemisferio, otros oficiales se dedicaron a explorar y estudiar las condiciones de navegabilidad de la enorme red de los ríos interiores que formaban parte de las grandes Cuencas del Plata, Amazonas y Orinoco. Los resultados de estas actividades, fueron presentados por la Armada, a través del Presidente al Congreso Americano, en vista de que fueron sufragadas mediante fondos federales. el Senado y la Cámara de Representantes, apoyaban estas actividades y autorizaban el uso de fondos federales, en el entendido que eran contribuciones importantes para el desarrollo del libre comercio y la libre navegación, principios que guiaban el orden económico de la nación americana.


Los diarios de los oficiales y suboficiales de la Marina de Guerra norteamericana atestiguan el acceso soberano e indiscutible al Océano Pacífico que Bolivia tenía. Así por ejemplo el oficial Stephan C. Rowan, que en 1825 visitó Bolivia, menciona en su diario que: "Este país es tan remoto para los Estados Unidos como el Tibet, excepto por las visitas ocasionales de buques de la Armada al pequeño Puerto de Cobija, en la Costa desierta de dicho país."(2)

Del conjunto de informes preparados por marinos americanos, sobresalen especialmente tres, que se refieren directamente a la soberanía marítima ejercida por Bolivia. ellos son, los informes del teniente Ruschemberger (1834), de los tenientes Herndon y Gibbon (1853), y del teniente J.M. Gillis (1855). A continuación hacemos referencia a ellos.

INFORME DEL TENIENTE RUSCHEMBERGER

El teniente Ruschemberger efectuó un largo recorrido entre 1831 y 1834 por varios de los países del continente, entre ellos Brasil, Chile, Bolivia y el Perú, países mencionados en el orden cronológico de los viajes efectuados por el autor. en su informe, Ruschemberger presenta una parte bajo el título de "Noticias sobre Bolivia" y en el mismo organiza el material en dos capítulos. el primero está dedicado a detallar sus impresiones sobre el Litoral boliviano y describe las características de Cobija y sus zonas aledañas; en el segundo capítulo, presenta una breve reseña de los hechos histórico-políticos de Bolivia, desde la Independencia hasta 1831. Finaliza este su informe, con una mención a la hoja de coca, cultivada en este país y de la que, entre otras cosas, dice que cumple un importante papel en la vida cotidiana de la mayoría de la población.

Pero dejemos al Teniente Ruschemberger hablarnos del Litoral boliviano una vez que zarpó de Coquimbo, Chile, el 5 de septiembre de 1832 a bordo de buque U.S. Falmouth:

"....alcanzamos la bahía de Mejillones al anochecer del día 9 de septiembre. Esta es una bella, extensa y profunda bahía,....El poblado más cercano es el puerto de Cobija, situado más de medio grado al norte. La bahía se abre hacia el norte, encontrándose rodeada por una costa alta... No existen briznas de hierba, ni siquiera se pueden encontrar cactos. Tampoco se encuentra ni una gota de agua fresca en muchas leguas a la redonda.

Esta bahía ha sido estudiada frecuentemente con vistas a establecer en ella, el puerto principal de Bolivia, pero la idea ha sido siempre desechada, en consideración a la falta de agua. Existe un pequeño arroyuelo más o menos a veinte leguas de aquí, es decir, desde donde se debería acarrear el agua. En la actualidad solamente está habitada por una variedad de aves marinas, pelicanos, gaviotas, corvejones y cóndores, y las únicas visitantes asiduas que recibe son las ballenas. Ocasionalmente los barcos que llegan demasiado tarde a esta latitud sur (grado 23), echan anclas aquí a fin de evitar pasarse de largo a Cobija durante la noche. Y este fue nuestro caso.

En la mañana del día 10 el mar estaba calmo y salimos de Mejillones; estuvimos frente a Cobija por toda la noche y recién anclamos a las tres de la tarde del día 11. El Puerto de Cobija es difícil de encontrar para los extraños. Alrededor de cinco millas hacia el sur, hay dos rocas blancas bajas, las cuales son las únicas marcas en esta época del año, cuando el perfil de las montañas de la costa se encubre totalmente por la niebla y nubes. Esto obliga a que tan pronto un buque es avistado desde el fuerte, una bandera blanca es enarbolada como una señal, la cual puede ser avistada desde el mar a una distancia de diez o doce millas..."

Sobre Cobija dice el marino americano:

"La latitud de Cobija es de 22030' sur y este es único puerto de la República de Bolivia, la que tiene una costa pequeña que se extiende del 21030' sur hasta el 250 sur. La costa anterior, no tiene otro sitio más conveniente que Cobija para establecer un puerto. Este puerto está ubicado en el desierto de Atacama a 150 leguas de Chuquisaca, la capital actual; a 300 leguas de La Paz, la antigua capital; y también a 150 leguas de la ciudad de Potosí y a unas setenta leguas de áreas de cultivo. Se le declaró puerto de Bolivia en 1827, pero por la falta de agua y provisiones así como la interrupción del tráfico comercial por la guerra con el Perú, muy pocos barcos fondearon antes de 1829. Desde entonces, la población ha aumentado a unos 600 a 700 habitantes, incluyendo aquellos mineros que explotan yacimientos en la vecindad. Viendo las nuevas construcciones, podemos concluir muy favorablemente sobre este progreso. aunque la declaración de Cobija como puerto mayor de entrada a Bolivia es reciente, esta localidad fue muy utilizada por naves francesas ya que desde el año 1700 y una importante relación comercial se dio entre Potosí y Cobija. En esos tiempos la provisión de agua era abundante y de mejor calidad. Con anterioridad a 1827 esta República recibía todas sus importaciones desde el puerto de Arica, en el Perú, y las mercaderías seguían una ruta que pasaba por la ciudad de Tacna.Se estima que por Cobija pasan actualmente bienes importados con un valor superior a medio millón de dólares. La carga, que venía en grandes empaques, luego de ser desembarcada, nuevamente era empacada en pequeños y apropiados bultos para su traslado a Calama en asnos, y desde allí van a lomo de mula hacia las localidades de destino en el interior de Bolivia."

En otra parte de su informe Ruschemberger afirma:

"...El fondeadero de Cobija está formado por un nivel de agua bajo y reducido, lleno de rocas ásperas y melladas. Sobre estas, se alza la bandera de la Capitanía del Puerto y se encuentra un fuerte armado con seis cañones largos. El ancladero, aunque seguro y a corta distancia de la orilla no es bueno. En fuerte oleaje, los cables de muchos buques frecuentemente se revientan o se rompen sus anclas. Hacia el norte, a unas seis millas, está otro lugar rocoso, donde muchas naves cargan mineral de cobre de una mina vecina. Este embarcadero es incómodo y es llamado Gatico. Cerca al puerto de Cobija, se encuentra el pueblo, construido en las faldas de unas colinas, o mejor dicho cerros, los cuales se levantan abruptamente hasta alcanzar una altura que fluctúa entre tres y cuatro mil pies (unos mil metros)... El desembarco se efectúa empujando la lancha sobre una franja de algas marinas que crecen cerca a la orilla de la bahía y, siguiendo por un canal angosto entre rocas bajas negras, se llegas a un dársena pequeña donde los botes y lanchas son finalmente arrastrados sobre la arena de la playa."

Refiriéndose al tipo de poblados el marino americano prosigue:

"Pisando tierra firme, mi atención volcó a un pescador, quien inflaba su balsa. Era un indio de contextura pequeña, algo viejo con trenzas largas de un color negro y canoso, que parecían deslizarse de un sombrero de paja, con ala angosta y que se notaba envejecido por el uso. El llevaba una chaqueta corta y pantalones cortos de paño azul, y sus espaldas cubiertas con los restos de un viejo poncho multicolor. Su cara y cuello mostraban una piel cobriza obscura, y la contextura de su cuerpo era más muscular que la que generalmente tienen otros bolivianos. Su nariz era chata, pero no tanto como la que muestran los africanos y el ángulo de la cara presentaba rasgos comunes con la de los blancos caucásicos o de raza europea. Sus ojos muy pequeños, negros y muy separados entre sí; aunque él nos miraba de soslayo y sus ojos parecían dirigirse el uno hacia el otro. Si se le añaden pómulos salientes y una estatura regular, uno puede formarse la idea de un boliviano, al menos de la apariencia general de los bolivianos que he visto."

En otra parte este teniente hace una referencia a la importancia de Calama como centro de abastecimiento en una región tan inhóspita, y al respecto textualmente dice:

"La carne y el forraje para el ganado que se utiliza en los centros mineros y otros poblados de esta región, se traen desde Calama, una ciudad situada a unas cuarenta leguas al este de la costa. Y me han dicho que entre Calama y la costa no se encuentra ni una vivienda, ni un árbol; tampoco ni una mata ni arroyo alguno."

Resulta interesante mencionar la referencia que señala el teniente Ruschemberger sobre Calama, ya que nos recuerda una cruel ironía que el destino le deparó a Bolivia. En 1828, el vencedor de Ayacucho, José Antonio de Sucre, renunció a la Presidencia de Bolivia, tanto para evitar un enfrentamiento bélico con Perú como para eliminar las distancias políticas entre bolivianos. (4) Sucre salió de Chuquisaca precisamente hacia Calama y luego siguió a Cobija, donde se embarcó rumbo al norte. Al partir, Sucre dirigió su famoso testamento político a la nación boliviana, en una de cuyas partes pedía a los bolivianos el conservar ante todos los peligros la independencia e integridad territorial de la República; y este mandato sagrado para los bolivianos, fue el legado que medio siglo más tarde, en la misma Calama, fue cumplido por el atacameño Eduardo Avaroa. El teniente Ruschemberger al referirse al vencedor de Ayacucho dice:

"El General Sucre renunció y se embarcó en Cobija, hacia el Callao, donde arribó el 13 de diciembre, pero no se le permitió allí desembarcar, las heridas recibidas en Chuquisaca fueron atendidas por los médicos navales a bordo de la fragata americana Brandwine."(5)

En la sección sobre el Perú, el teniente Ruschemberger describe su arribo al puerto de Arica el 19 de septiembre de 1832 y la visita a la región que incluyó los valles de Tacna y Azapa. Luego de relatar sus impresiones sobre la calidad del fondeadero del puerto y de las características de la villa de Arica, el marino americano se refiere a la relación de este puerto con Bolivia, de la siguiente manera:

"Con anterioridad al nacimiento de la República de Bolivia, todo el comercio con aquel país, conocido hasta ése entonces como Alto-Perú, pasaba a través de Arica; sin embargo, desde el establecimiento de Cobija, el comercio por Arica ha disminuido en la misma proporción que aumenta en el otro puerto. La prosperidad de Arica depende mucho de este intercambio, el mismo que se ha perdido por las medidas políticas adoptadas por el Perú. Los productos que son destinados al mercado boliviano, están gravados, de acuerdo a su base, con los derechos aduaneros de tránsito de 5, 10 y 15 por ciento; pero como estos productos pueden ahora ser internados directamente por Cobija, con los mismos gravámenes e inclusive con tasas inferiores, Arica está arruinada...y como la población del valle es muy pequeña para crear una demanda suficientemente grande que permita mantener importadores al por mayor, en consecuencia, muy pocas embarcaciones arriban ahora a este puerto."(6)

LA MISION DE LOS TENIENTES HERNDON Y GIBBON

El teniente Herndon llegó a Valparaíso en agosto de 1850 a bordo de la fragata Vandalia, en busca del ex-presidente de Bolivia, General José Ballivián, radicado entonces en esa ciudad chilena, para efectuar consultas sobre una misión naval de exploración a los ríos de la cuenca amazónica. El ex-presidente boliviano le dio amplia cooperación y lo alentó a llevar adelante la exploración de los ríos cabeceras del Amazonas. El teniente Lewis Herndon procedió entonces a explorar las cabeceras de los ríos ubicados en la Amazonía peruana y dio instrucciones al teniente Lardner Gibbon a explorar el área de los ríos Madera y Mamoré, ubicados en territorio boliviano.(7) El teniente Gibbon al llevar adelante su trabajo, levantó un mapa de Bolivia, el que muestra el sistema navegable de los ríos bolivianos de la cuenca amazónica asó como el litoral marítimo de Bolivia. Este mapa se presentó al Congreso de los Estados Unidos en 1845, como anexo al informe de esta exploración y muestra claramente la costa de Atacama, bajo la soberanía indiscutible de Bolivia.(8)

LA EXPEDICION ASTRONOMICA DE LA MARINA AL HEMISFERIO SUR

El teniente Gillis con un grupo de oficiales y técnicos de la Armada estadounidense, visitó entre 1849 y 1852 la costa del Pacífico entre Panamá y Chile, y en este último dedicó la mayor parte de su investigación. Es importante señalar que los marinos americanos, al estudiar y describir Chile, también se refieren a Bolivia y el área de su litoral.(9)

Dice el teniente Gillis:

"En alguna parte se ha dicho que Chile dice llegar al paralelo 24 de latitud sur. En las instrucciones del Capitán FitzRoy, de la Armada Real Británica, a uno de sus oficiales que partía en servicio, él le dijo "Recuérdese que el Paposo es el extremo norte del lugar inhabitado sobre el cual el Gobierno de Chile tiene autoridad y por observaciones del mencionado oficial, el Paposo fue ubicado en los 2502'30" de la latitud sur". escritores y geógrafos de la región hablando de las fronteras, dicen: "Por el norte, en el desierto de Atacama, una amplia región con una anchura de varios grados, de modo que el límite donde Bolivia empieza y Chile termina, todavía tiene que ser decidido."(10)

El teniente Gillis levantó un mapa, donde se señala la posible frontera de Chile y Bolivia, y en ese trabajo, el marino americano dice que se basó en gran parte en los trabajos y mapas que le facilitó el explorador chileno Don Bartolomé Navarrete.Los hermanos Bartolomé y Constatín Navarrete, exploraron extensamente la provincia boliviana de Atacama por instrucciones del Presidente Bulnes, y los resultados de sus trabajos en el territorio boliviano, así como en las regiones de Copiapó y Coquimbo, sirvieron de base para trabajos cartográficos de otros grupos, entre ellos los de Gay y Pissis.

El teniente Gillis al hablar de la provincia chilena de Atacama, dice: "Esta provincia se independizó de Coquimbo en 1842, comprende Copiapó, capital de la provincia, Vallenor, Freirina y otras secciones", y luego al relatar los resultados de entrevistas con las autoridades chilenas en Copiapó dice:

"Se espera que el comercio con Salta y Tucumán, el cual se lleva actualmente a través de Cobija, en Bolivia, puede ser transferido a Caldera, el puerto de Copiapó, con lo cual el volumen de comercio del norte de Chile con aquellas provincias argentinas se incremente."(11)

El director de la expedición astronómica, hace referencia, en su diario de viaje, a su llegada al territorio boliviano a bordo del vapor Nueva Granada de la siguiente manera:

"21 octubre 1849. Un poco antes de las 10 de la mañana anclamos en la bahía de Cobija el único puerto en posesión de Bolivia, su latitud es 22034' sur. El pueblo se extiende caso por media milla a lo largo de la playa y a los pies de unas colinas muy elevadas. Las paredes de algunas casas son de piedra y en otras de tablones de madera. Y este pueblo, tiene la mejor apariencia y es el más limpio de todos los visitados en la costa. Viendo desde el mar, Arica por su morro y el contraste de sus casas blancas con el verdor de sus valles, es muy pintoresca. Sin embargo, una vez que uno desembarca, la superioridad en limpieza y orden corresponde a la ciudad boliviana (Cobija) sin lugar a dudas. Como no existe rompeolas ni muelle, toda la carga es transportada por encima de las olas, por "cargadores" quienes las llevan sobre sus espaldas. Algunos de estos esforzados cargadores muestran mucha fuerza y destreza en trasladar la carga a tierra.

Cobija solo tiene una calle, una aduana una iglesia. Está poblada por 1.500 habitantes y para su protección tiene una pequeña fortificación con cinco cañones emplazados. El poblado termina en unos promontorios rocosos sobre la playa sur de la bahía. Hay una compañía militar acuartelada en una barracas rústicas en el otro extremo del pueblo. Cuarenta oficiales estaban en servicio, y se veía más hombres vistiendo uniforme militar que civiles."

Luego sobre la situación especial de Cobija y la necesidad boliviana de mantenerla como puerto frente a la tradicional influencia de Arica afirma:

"Es esencial para el Gobierno de Bolivia tener u puerto de entrada, a través de cual puedan exportar plata, estaño, cobre y algodón, cuando los puertos de Iquique y Arica están clausurados. Se han hecho esfuerzos para atraer mayor comercio hacia Cobija, declarándola puerto libre, pero las dificultades que surgen por las enormes distancias entre Cobija y los centros poblados de Bolivia, hacen difícil para Cobija el competir con las rutas de Tacna y Tarapacá. A pesar de lo descrito, las exportaciones del año anterior (1848) por Cobija, llegaron a cerca del millón y medio de dólares y los ingresos percibidos por derechos aduaneros alcanzaron a 120.000 dólares americanos."

Y sobre las dificultades geográficas de esta región se refiere en forma parecida a la anteriormente descrita muchos años antes por el teniente Ruschemberger, Gillis dice:

"El agua es tan pero tan escasa así como la falta de hierba, que las mulas de carga no comen ni beben en sus viajes desde que salen de Calama hasta que regresan a esta última localidad..." En otra parte señala: "---el ganado vacuno que viene de las pampas de Argentina, se lo mantiene pastando, hasta que se le necesita en las cercanías de Calama, localidad situada a unas cuarenta leguas de Cobija..."(12)

Las interesantes descripciones de Ruschemberger así como los detallados mapas y reportes de Herndón, Gibbon y Gillis nos dan testimonios valederos, no solo de las actividades de los marinos americanos, sino que también señalan la indisputable soberanía que Bolivia ejercía en su litoral entre los años 1831 y 1854 así como el consenso internacional de que ésta región le pertenecía por derecho.

NOTAS

1 El historiados norteamericano E.B. Bringsley, dedicó su disertación doctoral a las actividades del Escuadrón del Pacífico:The United States Navy and the Independence of Latin America: The Pacific Squadron", 1817-1825. University of North Carolina, 1965.

2. Journal of Midshipman Stephen C Rowab in a cruise to Chile, Peru an Tahiti, 1825-1829, National Archives, Departament of Navy, USA.

3. William S.W. Ruschemberger: "Three years in the Pacific, containing notices of Brazil, Chile, Bolivia, Perú, etc. in 1831, 1832, 1833, 1834, Carey, Lea and Blanchard (Philadelphia) 1834, pp.164-174.

4. Al respecto también ver de José Manuel Loza: "Memoria Biográfica del Gran Mariscal de Ayacucho", La Paz 1854, página 134.

5. Se refiere a la herida en el brazo derecho, recibida en Chuquisaca el 18 de abril de 1828, al sofocar el amotinamiento de los "Granaderos de Colombia", unidad militar de la Gran Colombia, en ese entonces con Guarnición en Chuquisaca Bolivia.

6. W. Ruschemberger, op.cit.capítulo XVII. pág.342.

7. "Exploration of the Valley of the Amazon made under Direction of the Navy Department", by W.M. Herndon and Lardner Gibbon. Executive Document No.26,32nd. Congress,2nd. Session. U.S. Senate, Washington D.C. Vol.I,1853:Vol.II,1854.

8. El Ministro Americano en Lima, John Randolph Clay, informó al Secretario de Estado sobre esta Misión. El teniente Gibbon además cooperó al Gobierno de Bolivia, en la preparación de la Ley de Libre Navegación Interior, la primera en su género en el continente sudamericano. Ver la correspondencia diplomática enviada por el Ministro J.R. Clay al Departamento de Estado 1852-1853.

9. U.S. Astronomical Expedition to the Southern Hemisphere during 1849-'50-52.Lieut. J.M. Gillis, Superintendent. Executive Document No 121, 33rd.Congress,1st Session.House of Representatives. Washington DC. 1855.

10. U.S. Astronomical Expedition, op.cit.,pág.44.

11. U.S. Astronomical Expedition, op.cit.,pág.45.

12. Las citas siguientes figuran en U.S. Astronomical Expedition, op.cit.,págs 447-448.

Los bolivianos añoran ver las costas que les fueron arrebatadas hace 133 años (foto: La Patria)

DIARIO DE GUERRA DE GERMÁN BUSCH SOBRE BOQUERÓN

Germán Busch (izquierda) en un abrazo con Félix Estigarribia. 

Publicado en el periódico La Patria el 29 de septiembre de 2010


"He dormido bien. Corren las voces de que vamos a Boquerón, y pienso que por fin voy a conocer lo que pedíamos tanto: ¡Guerra!

18 de septiembre de 1932

Otra vez nos sorprende el día con los preparativos de ataque. Debemos abrir el camino a Boquerón. Empezamos a avanzar. El calor es desesperante. Nuestros organismos ya no resisten más. Durante el trayecto van cayendo varios compañeros nuestros rendidos por la fatiga.

Nuestra primera línea choca con el enemigo, otra vez el tableteo de las ametralladoras y los ayes de los heridos. Se toma algunos prisioneros, volvemos a asaltar las posiciones enemigas, pero la sed nos ahoga, ya no se puede resistir más y en eso encontramos un pequeño charco de agua. Es nuestra salvación.

Con qué desesperación nos lanzamos a aplacar la sed. Alguien dice que podría estar envenenada, pero a quién le importa, ya nadie le teme a la muerte. Seguimos adelante. Encontramos posiciones paraguayas, gran cantidad de galletas, conservas, gran cantidad de puros e infinidad de prendas. Ha vuelto el entusiasmo a nosotros y de pronto escuchamos una voz que dice ¡allá está Boquerón! Y nuestras miradas divisan el fortín ansiado. Pero no es necesario entrar en él, sino protegerlo y en las inmediaciones tomamos posiciones.

El enemigo está atufado y desmoralizado y aprovechamos esta situación. Empezamos hacer bajas en sus filas. Están muy cerca de nosotros y observo claramente cómo van cayendo y escuchando sus alaridos y sus quejas.

19, 20 y 21 de septiembre

Hay orden de entrar en Boquerón y por fin entramos al fortín por el cual tanta sangre se derrama. Nos designan una posición. Aquí no cesa ni un momento el fuego. La artillería hace estragos, pues estamos completamente rodeados. Otra vez hace estragos el hambre, se nos da una miseria de comida. Se han terminado las pocas comidas con las que nos alimentamos.

Hay que volver a salir. Paciencia, tal vez en ésta a mí también me toque hacer el último sacrificio. No temo a la muerte, que sé que me liberará de tanto sufrimiento.

22 de septiembre

Empezamos nuestro retiro, sabiendo que tenemos que hacerlo pasando por entre las filas enemigas, durante el trayecto de dos kilómetros. Paso por medio de una lluvia de balas. Sigue la masacre. Aumenta peligrosamente el número de muertos.

Estalla una bomba a tres pasos de donde me encontraba tendido. Los que se encontraban cerca de mí creyeron que había volado. Me incorporé creyéndome herido, pero solamente estaba cubierto de tierra…

Por fin logramos pasar toda la zona donde se encontraba el enemigo y llegamos al Comando. Todos pedíamos pan y agua. Ya no éramos los muchachos entusiastas y fuertes que salimos de Oruro.

No éramos más que espectros. Todos queríamos irnos. Los jefes y oficiales trataban de tranquilizarnos con promesas de que se nos iba a relevar y cuando la tropa dispersa y desmoralizada se retiraba a Castillo llegaron provisiones y agua y eso fue lo que nos contuvo e hizo que regresáramos a ocupar las posiciones del comando. 

TARIJA Y EL 15 DE ABRIL

Iglesia de Chaguaya - Tarija


Publicado en el periódico El Deber el 11 Abril de 2016



Cada 15 de abril se recuerda la Batalla de la Tablada por la independencia que se libró en 1817 en las proximidades de Tarija, por lo que este 2016 se conmemora 199 años de aquel día.

Ese combate fue el triunfo de los patriotas frente a los españoles. Las tropas estaban comandadas por el coronel argentino Gregorio Araoz de La Madrid. Los 'montoneros' tarijeños - liderados por José Eustaquio 'Moto' Méndez y otros patriotas - permanecieron en Tarija sitiando la villa para evitar que los realistas salieran en apoyo de las fuerzas españolas, explicó el historiador Eduardo Trigo a EL DEBER.

El 4 de julio de 1574 se fundó  la "Villa de San Bernardo de Tarixa"

El capitán español Luis de Fuentes y Vargas fundó la villa dos objetivos: proteger a la presencia española en la Audiencia de Charcas (que se veía permanentemente amenazada por los chiriguanos que llegaban del Chaco) y buscar una ruta más directa hacia Tucumán.

Los 'Tomatas', que habitaban la región en ese tiempo, recibieron con beneplácito a los españoles buscando protección de los chiriguanos que los atacaban constantemente.

Pese a que la villa tenía pocos habitantes, se convirtió en un importante centro administrativo que formaba parte de la Intendencia de Potosí. Ofrecía abundantes riquezas, ganadera y agrícola, que permitían abastecer a la Villa Imperial y proveer madera para la explotación minera. 

De esa manera, "el aporte de Tarija fue de gran significación para la estabilidad del sur del virreinato", relata Trigo.

Pero en 1807, mediante una cédula real, Tarija deja de ser parte de la Intendencia de Potosí.
Desde entonces, y hasta 1826, dependió en lo político y administrativo de  la Intendencia de Salta

Los tarijeños rechazaron esta decisión y solicitaron, en un cabildo abierto, su incorporación al Alto Perú. Tras el pedido, el mariscal Antonio José de Sucre mandó al general Francisco Burdett O'Connor a dar una solución y éste nombró como gobernador a Bernardo Trigo en 1825, año en que se fundó Bolivia.

Mientras tanto, una misión argentina - encabezada por el General Carlos de Alvear - planteó a Simón Bolívar "la devolución de Tarija", pedido que fue aceptado pese a la oposición del mariscal Sucre.

Un año después de haberse fundando la República, Tarija pidió ser parte de Bolivia

El pueblo de Tarija no se quedó conforme con la determinación y en agosto de 1826 celebró otro cabildo para exigir ser parte de la República de Bolivia. En octubre de ese año, se consolidó finalmente su incorporación.

Hasta nuestros días

Tarija ha experimentado un gran crecimiento económico desarrollando, entre otras, la industria agrícola y vitivinícola. En las últimas décadas ha recibido un fuerte impulso económico por la explotación de los hidrocarburos pero aún enfrenta carencias básicas.

En la región han nacido grandes figuras del ámbito político y artístico a nivel nacional. Los tarijeños son también llamados 'chapacos' y entre ellos destacan escritores, poetas y músicos que encontraron en la belleza de su tierra, su inspiración.

Tarija es cariñosamente llamada "capital de la sonrisa"

Texto elaborado en base a datos proporcionados por el historiador Eduardo Trigo O'Connor d'Arlach, autor de las obras 'Tarija en la Independencia del Virreinato del Río de la Plata' y 'Crónicas de Tarija', entre otras.

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