Historias de Bolivia, Archivos Históricos.- Sitio dedicado a la recolección de notas periodísticas, revistas, libros, fotografías, postales, litografías, investigaciones, curiosidades, etc., etc. Todo lo relacionado con la historia de nuestra patria Bolivia. (Historia de Bolivia).

"BOCA" EN ORURO


El 23 de Junio de 1975, el periódico Hoy”, publicaba una fotografía del club argentino de fútbol Boca Juniors en el estadio “Jesús Bermúdez” de Oruro antes de jugar un partido amistoso con la selección boliviana en 1975 previo a las eliminatorias para el mundial de fútbol de Argentina 1978. Algunos de esos partidos se jugaban en Oruro que era la una de las sedes de entonces.

LA MASACRE DE SAN JUAN Y LA GUERRILLA DEL CHE

Las acciones guerrilleras comandadas por el Che se iniciaron en Bolivia el 23 de marzo de 1967, tres meses antes de la Masacre de San Juan. Aunque en escenarios completamente distintos y alejados, los sucesos de San Juan no se explican sin la insurgencia del grupo armado en Ñacahuasu.
La masacre fue, en última instancia, una medida estratégica preventiva dispuesta por el presidente René Barrientos Ortuño y sus asesores estadounidenses, precisamente para evitar que se constituya y articule un nexo entre mineros y guerrilleros. De no mediar San Juan y si el movimiento guerrillero no hubiese sido aplastado de manera tan temprana, unos y otros hubieran terminado, sino encontrándose, por lo menos, marchando en paralelo por objetivos comunes. De ahí la necesidad de Barrientos de anticiparse a los hechos.
Los mineros, en particular los del eje Huanuni-SigloXX-Catavi, eran en esa época el sector social más combativo y un baluarte de la oposición a la política oficial, el único capaz de ser un obstáculo para el gobierno y, por tanto, el único susceptible de constituirse en aliado significativo de la guerrilla. En otras palabras, se levantó una barrera de sangre para impedir la alianza entre mineros y guerrilleros.

’DARÍO’, EL ÚLTIMO GUERRILLERO DEL CHE


Por: LUPE CAJÍAS / Historiadora, Movida ciudadana contra la corrupción-Publicado en el periódico El Deber el 28 de diciembre de 2014.

Los disparos sonaron a nuestra vera y la dueña de la tienda de la esquina del barrio me jaló hacia adentro, agitada como los otros clientes que compraban los últimos detalles para festejar aquel 31 de diciembre de 1969. Anochecía y las primeras ráfagas se confundieron con la ilusión de los cohetillos que suelen anticipar el cambio de dígito anual.
En los primeros instantes no sabía que era mi primer reportaje y que esas imágenes me acompañarían durante décadas, igual que el nombre de “Darío”, el último guerrillero boliviano sobreviviente de Ñancahuazú, estuvo siempre en mi recuerdo, en mis escritos y en los paseos de turismo histórico que organizamos con la Fundación Cultural Cajías.

LINDAURA ANZOÁTEGUI CAMPERO DE CAMPERO, NOTABLE POETISA Y ESCRITORA



Lindaura Anzoátegui Campero, nació el 31 de marzo de 1846 en la comunidad en Tojo perteneciente al antiguo Marquesado del Valle de Tojo, actual municipio de Yunchará, Segunda Sección de la provincia Avilés del Departamento de Tarija. Fue una notable poetisa y escritora boliviana y también primera dama de Bolivia entre 1880 y 1884. Murió en la ciudad de Sucre el 25 de junio de 1898.

Hija de Miguel Anzoátegui-Pacheco de Melo y de María Calixta Campero Barragán, hija a su vez del último titular del Marquesado de Yavi o del Valle de Tojo, Juan José Feliciano Fernández Campero y Pérez de Uriondo Martiarena , quien murió en 1820, como prisionero de los realistas en Kingston, Jamaica, cuando era trasladado a España para ser juzgado como noble alzado en armas contra la Corona española, luego de haber sido tomado prisionero en el hecho de armas conocido como la Sorpresa de Yavi en 1816.

Lindaura Anzoátegui Campero quedó huérfana a la edad de 16 años, trasladándose a vivir con su hermana Adelaida Anzoátegui Campero, casada con Pedro José Zilvetti en Sucre. En esta ciudad, pudo desarrollar sus inquietudes intelectuales, gracias a la brillante vida social que pudo realizar en virtud de su origen y de su posición entre la clase alta chuquisaqueña. En 1872 conoció a un pariente suyo, el General Narciso Campero Leyes, quien se desempeñaba como Ministro de Guerra del Gobierno de Bolivia con quien contrajo matrimonio el 24 de junio de ese año, a pesar de la diferencia de 33 años de edad entre ambos.

Lindaura Anzoátegui Campero descubrió una gran afinidad intelectual y artística con su esposo, En julio de 1872, Narciso Campero renunció a su cargo de ministro de Guerra y fue designado ministro plenipotenciario de Bolivia ante los gobiernos de Francia, Gran Bretaña e Italia. Este periplo diplomático le permitió a Lindaura, conocer las últimas novedades europeas en el ámbito literario, lo que le permitiría incursionar en la literatura.

De regreso a Bolivia, el matrimonio se retiró a la vida privada en su hacienda de Sucre, hasta que en 1879 estalló la Guerra del Pacífico entre Bolivia, Chile y Perú, ocasión en la que Narciso Campero ofreció sus servicios militares al presidente Hilarión Daza, quien le encomendó la formación de la célebre Quinta División del Ejercito con hombres de los Departamentos del sur boliviano. En esta ocasión, Lindaura Anzoátegui Campero de Campero escribió una de sus poemas más conocidos, Bolivia, dedicado a su esposo, designado al frente de las fuerzas bolivianas. También publicó poemas de carácter patriótico que fueron publicados en libros ylos periódicos de Potosí y Sucre.

Los sucesos posteriores llevaron al derrocamiento de Hilarión Daza, la derrota de Bolivia frente a Chile y la elevación de Narciso Campero a la presidencia en el periodo 1880-1884, hechos que encontraron a Lindaura acompañando a su esposo en su papel de Primera Dama de la Nación, mientras en su vida privada experimentaba escribiendo sus primeras obras. Lindaura Anzoátegui Campero escribió cuentos cortos y largos, poemas y novelas de carácter histórico. Entre sus obras pueden citarse la novela corta costumbrista Cómo se vive en mi pueblo, La mujer nerviosa y Cuidado con los celos. También ocupan un lugar relevante en su producción las novelas de carácter histórico Huallparrimachi, Manuel Ascensio Padilla y El año de 1815, centradas en personajes históricos como el General Gregorio Aráoz de Lamadrid, el poeta Juan Wallparrimachi o Juana Azurduy de Padilla, la heroína de la Guerra de las Republiquetas, presentados a modo de ficción histórica como personajes cargados de la visión literaria romántica en boga durante la segunda mitad del siglo XIX.

Su producción literaria fue presentada al público bajo los seudónimos de El Novel y Tres Estrellas. Lo mejor de su obra fueron sus poemas. Fue contemporánea de otra celebra escritora boliviana Adela Zamudio; inaugurando ambas una nueva etapa de protagonismo de la mujer boliviana en la literatura, cuyos pasos iniciales los había dado la escritora de origen argentino, Juana Manuela Gorriti.

El reconocimiento y la valoración de esta destacada poeta del valle de Tojo, un Centro Femenino, un internado de Colegio y un establecimiento educativo el Liceo Lindaura Anzoátegui de Campero.ubicado en la plaza Mariscal Sucre en la ciudad de Tarija, llevan su nombre.

Este articulo apareció publicado en El Periódico el 30 de octubre de 2016.

ESE FATÍDICO 14 DE FEBRERO DE 1879



La mañana del 14 de febrero de 1879, fuerzas chilenas al mando del coronel Emilio Sotomayor hacen su ingreso por la calle San Martín para ocupar la plaza Colón de Antofagasta, importante puerto que fue toma-do por los invasores sin previa declaratoria de guerra y ante la falta de previsión del gobierno boliviano de Hilarión Daza.

Días antes al fatídico día del 14 de febrero de 1879, había fondeado en el puerto de Antofagasta el blindado Blanco Encalada ya con la intencione de ocupar militarmente este importante puerto de Bolivia.

A las primeras horas del 14 de febrero, tropas chilenas desembarcan del blindado Blanco Encalada y ocupan la Plaza de Antofagasta, la población no ofrece resistencia, porque en su mayoría chilenos y extranjeros alientan la ocupación, pese a la protesta de los pocos bolivianos junto al prefecto Severino Zapata, que se ven obligados a desalojar el lugar porque todos los edificios públicos son ocupados y se instalan nuevas autoridades. Una semana después Cobija también es ocupada por los invasores, de esta manera Bolivia es despojado de la salida al Pacífico.

La ambición de Chile sobre el Litoral boliviano despertó al descubrirse las guaneras de Mejillones en 1842, el auge del salitre, la explotación de minerales como el cobre y la plata en el extenso territorio de Atacama y al aplicar el gobierno de Daza el impuesto de los 10 centavos sobre quintal de salitre exportado por la Compañía de Salitres, provocó la guerra de 1879, en la que Bolivia perdió todo su territorio costero al Pacífico.

Fuente: periódico El Diario.

SPRUILLE BRADEN, HUEY PIERCE LONG Y LA GUERRA DEL CHACO


Por: Luis González Quintanilla - El autor es periodista. / Fragmento de la nota publicada en el periódico Los Tiempos el 19 de diciembre de 2012.

Spruille Braden
Braden había llegado a Bolivia en los años 20, con la encomienda de conservar y ampliar los intereses de la Standard Oil of Bolivia, que había recibido concesiones en el país. Años más tarde se probó que sus transacciones y las que se subrogó de la Richmond Levering no estaban a Derecho.
En su clásico “Salamanca o el metafísico del fracaso”, Augusto Céspedes sostiene que introducir la motivación del petróleo en la guerra, “no pasa de ser material literario de desertores izquierdistas”. 

GUERRA DEL CHACO; EL LLAMAMIENTO A LAS MUJERES A LAS FILAS



El 22 de julio de 1932, la Cruz Roja Boliviana convocó a todas las mujeres bolivianas a enrolarse al Ejército en Campaña. El diario La Razón de esa fecha publicó el siguiente llamamiento:

“Habiéndose comenzado la organización del Cuerpo de Enfermeras destinado a la atención de los heridos en la campaña del Chaco, se hace un llamado a las señoras y señoritas que deseen formar parte de esta institución. Enfermeras y voluntarias que deseen prestar sus servicios en la región del sudeste. Se comenzarán los cursos instruyendo únicamente a aquellas personas que, por sus condiciones de independencia, estén dispuestas a partir a los frentes de batalla en el Chaco a la primera indicación, a cuyo fin deberán firmar un compromiso. Las señoras y señoritas que carezcan de esa independencia, sólo serán admitidas si son autorizadas por la forma marital o paterna. Las inscripciones se reciben todos los días de hrs. 14:00 a 19:00 en la casa de la señora Milner, calle Montevideo. La Paz. Fdo. Bethsabé Montes de Montes, Presidenta de la Cruz Roja Boliviana.

LA BATALLA DE YANACOCHA



Por: José Alberto Diez de Medina / Publicado en el periódico El Diario, el 14 de Mayo de 2016

Una vez que ingresó el Ejército boliviano, a pedido del Presidente peruano, a fin de pacificar y poner orden en la República del Perú, el cuartel boliviano es ubicado en la localidad de Lampa, donde los esperaba una división peruana para ponerse a órdenes del Gral. Andrés de Santa Cruz.

El 13 de agosto de 1835 se presentó el ejército peruano, fuertemente armado, parapetado a un lado de la laguna Yanacocha, los dirigía personalmente el Gral. Agustín Gamarra, quien estaba plenamente informado del número de las fuerzas confederadas.

Cuatro compañías de Cazadores, y el Escuadrón Escolta de S.E. a órdenes del Cnel. José Ballivián, ocupaban las alturas a modo de reconocimiento, que son lugares favorables para el inicio de la batalla, seguían el movimiento la primera y segunda Brigada de Infantería de Bolivia y tras éstas, la artillería y la caballería; dos compañías del Batallón Arequipa, cerraban la retaguardia.

A mediodía, el Gral. Felipe Braun recibió la orden de abrir el ataque, el combate fue terrible, lleno de arrojo y temeridad por ambas partes. El Cnel. Ballivián, con su acostumbrado arrojo, arrolló las guerrillas delanteras peruanas; al mismo tiempo el Cnel. Morán se introdujo por el flanco izquierdo, entrando de frente los batallones 1º, 3 y 4º de línea del Ejército boliviano.
La batalla se desarrolló durante casi tres horas, dándose el triunfo boliviano, frente a las fuerzas superiores en número del Gral. Gamarra.

Se tomó 3 banderas, 4 piezas de artillería, 1216 fusiles, vituallas, enseres, 915 prisioneros, 78 jefes y oficiales.

Dos batallones enemigos se mantenían protegiendo a su jefe Gamarra, perseguido por fuerzas bolivianas, huyendo hasta el pueblo de Oropeza.

El General Santa Cruz, quien dirigió la batalla personalmente, reconoció el valor demostrado en batalla por los coroneles Ballivián y Morán, lo mismo que los generales Braun y Velasco.
Fueron ascendidos los generales de Brigada Braun y Herrera, a generales de División; los coroneles José Ballivián, Anglada, José de la Trinidad Morán y Avilés, a generales de Brigada.

El ejército victorioso de Bolivia fue recibido en medio de aplausos y ovaciones por los habitantes del Cusco. Desde esa ciudad, el 16 de agosto, el Gral. Santa Cruz emitió un decreto, disponiendo lo siguiente:
Todos aquellos combatientes que han concurrido a la batalla de Yanacocha, portarán una medalla de cinta blanca y verde, con las armas del Perú y Bolivia entremezcladas, y en el reverso la inscripción de “Vencedores de Yanacocha”; la medalla será de oro, orlada con brillantes, para los generales, solo oro para los jefes y oficiales, y plata para la tropa.

Se declaran nulos todos los actos administrativos, mandados o por mandar, por los generales Agustín Gamarra y Felipe Santiago Salaverry, en toda la extensión de la República del Perú.

El 20 de agosto, conocido el triunfo de Yanacocha, se hizo festejos en toda la República de Bolivia; en la ciudad de La Paz los festejos duraron cinco días, con misas de gracias, banquetes, saraos y una corrida de toros, según la costumbre de esa época.

Sociedad Bolivariana de Bolivia. Fundada en l926.

ACTA DE INDEPENDENCIA DE LAS PROVINCIAS ALTOPERUANAS



Lanzándose furioso el León de Iberia desde las columnas de Hércules hasta los imperios de Moctezuma, y de Atahuallpa, es por muchas centurias que ha despedazado el desgraciado cuerpo de América y nutridosé con su sustancia. Todos los Estados del continente pueden mostrar al mundo sus profundas heridas para comprobar el dilaceramiento que sufrieron; pero el Alto- Perú aun las tiene más enormes, y la sangre que vierten hasta el día, es el monumento más auténtico de la ferocidad de aquel monstruo.
Después de diez y seis años que la América ha sido un campo de batalla, y que en toda su estensión los gritos de libertad, repetidos por sus hijos, se han encontrado los de los unos con los de los otros, sin quedar un ángulo en toda la tierra, donde este sagrado nombre no hubiese sido el encanto del americano, y la rabia del español; después que en tan dilatada lucha las naciones del mundo han recibido diferentes informaciones de la justicia y legalidad con que las rejiones todas de América han apelado, para salvarse, á la santa insurrección; cuando los genios de Junín y de Ayacucho han purgado la tierra de la raza de los déspotas; cuando en fin grandes naciones han reconocido ya la independencia de Méjico, Colombia y Buenos Aires, cuyas quejas y agravios no han sido superiores á las del Alto Perú; sería superfluo; presentar un nuevo manifiesto justificativo de la resolución que tomamos.

El mundo sabe que el Alto-Perú ha sido, en el continente de América, el ara adonde se vertió la primera sangre de los libres, y la tierra donde ecsiste la tumba del último de los tiranos: que Charcas, Potosí, Cochabamba, La Paz y Santa Cruz, han hecho constantes esfuerzos para sacudir el yugo peninsular; y que la irretractibilidad de sus votos contra el dominio español, su heroica oposición, han detenido mil veces las impetuosas marchas del enemigo sobre rejiones que, sin esto, habrían sido encadenadas, o salvándose sólo con el último, y mas prodigioso de los esfuerzos.

El mundo sabe también, que colocados en el corazón del continente, destituidos de armas, y de toda clase de elementos de guerra, sin las proporciones que los otros estados para obtenerlos en las naciones de ultramar, los altoperuanos han abatido el estandarte de los déspotas de Aroma y la Florida, en Chiquitos, Tarabuco, Cinti, Tumusla en los valles de Sicasica y Ay paye, y en otros puntos diferentes: que el incendio bárbaro de mas de cien pueblos, el saqueo de las ciudades, cadalsos por cien os levantados contra los libres, la sangre de miles de mártires de la patria ultimados con suplicios atroces que estremece-rían á los caribes, contribuciones, pechos y ecsacciones arbitrarias é inhumanas, la inseguridad absoluta del honor, de la vida, de las personas y propiedades, y un sistema, en fin inquisitorial, atroz y salvaje, no han podido apagar en el Alto Perú el fuego sagrado de la libertad, el odio santo al poder de Iberia.

Cuando, pues, nos llega la vez de declarar nuestra independencia de España, y decretar nuestro futuro destino y un modo decoroso, legal y solemne, creemos llenar nuestro deber de respeto á las naciones estranjeras, y de información consiguiente de las razones poderosas y justos principios impulsores de nuestro conductor; reproduciendo cuando han publicado los manifiestos de los otros estados de América con respecto a la crueldad, injusticia, opresión y ninguna protección con que han sido tratados por el gobierno español; pero si esto, y la seguridad con que protestamos á presencia del gran padre del Universo, que ninguna región del continente de Colón ha sido tan tiranizada como el Alto Perú, no bastase á persuadir nuestra justicia, apelaremos á la publicidad con que las legiones españolas, y sus jefes más principales, han profanado los altares, atacado el dogma, han insultado el culto, al mismo tiempo que el gabinete de Madrid ha fomentado, desde la conquista, la mas hórrida y destructora superstición:

Les mostraremos un territorio con mas de trescientas leguas de extensión de norte A sur, y casi otras tantas de este a oeste, con rios navegables, con terrenos feraces, con todos los tesoros del reino vegetal en las inmensas montañas de Yungas, Apolobamba, Yuracaré, Mojos y Chiquitos, poblado de los animales los mas preciosos y útiles para el sustento, recreo e industria del hombre, situado donde existe el gran manantial de los metales que hacen la dicha del orbe, y le llenan de opulencia, con una población, en fin, superior a las que tienen las repúblicas Argentina, y la de Chile; todo esto les mostraríamos y les diríamos; ved que donde ha podido, existir un floreciente imperio, solo aparece, bajo la torpe y desecante, mano de Iberia, el símbolo de la ignorancia, del fanatismo, de la esclavitud e ignominia, venid y ved, en una educación bárbara calculada para romper todos los resortes del alma, en una agricultura agonizante guiada por sola rutina, en el monopolio escandaloso del comercio, en el desplome e inutilización de nuestras más poderosas minas, por la barbarie del poder español, en el cuidado con que en el siglo 19 se ha tratado de perpetuar entre nosotros solo los conocimientos, artes y ciencias del siglo 18;

Venid, en fin, y si cuando contempláis a nuestros hermanos los indígenas hijos de del grande Manco Capac, no se cubren vuestros ojos de torrentes de lágrimas, viendo en ellos hombres los más desgraciados, esclavos tan humillados, seres sacrificados a tantas clases de tormentos, ultrajes y penurias, diréis, que respecto de ellos parecerían los Ilotas ciudadanos de Esparta y hombres muy dichosos los Níjeros Ojandalams del Indostan concluyendo con nosotros, que nada es tan justo como romper los inicuos vínculos con que fuimos uncidos a la cruel España.

Nosotros habríamos también presentado al mundo una necesaria y grande manifestación de los sólidos principios con que después de las más graves, prolijas y detenidas meditaciones, hemos creído interesar a nuestra dicha, no asociar- nos ni a la república del Bajo Perú ni a la del Río de La Plata, si los respetables congresos de una y otra, presididos de la sabiduría, desinterés y prudencia, no nos hubiesen dejado en plena libertad para disponer de nuestra suerte. Pero cuando la ley del 9 de mayo del uno, y el decreto de 23 de febrero del otro, muestran notoriamente un generoso y laudable desprendimiento, relativamente a nuestro futuro destino, y colocan en nuestras propias manos la libre y espontánea decisión de lo que mejor conduzca a nuestra felicidad y gobierno; protestando a uno y otro estado eterno reconocimiento, junto con nuestra justa consideración, y ardientes votos de amistad, paz y buena correspondencia hemos venido por unanimidad de sufragios en fijar la siguiente:

Declaracion
La representación Soberana de las Provincias del alto Perú, profundamte penetrada del grandor e inmenso peso de su responsabilidad pa con el Cielo, y la tierra, en el acto de pronunciar la suerte futura de sus Comitentes, despojándose en las aras de la Justicia todo espíritu de parcialidad, interés y miras privadas; habiendo implorado, llena de sumisión y respetuoso ardor, la paternal asistencia del Hacedor Santo del orbe, y tranquila en lo íntimo de su conciencia por la buena fe, detención, moderación, justicia y profundas meditaciones que presiden a la presente resolución, declara solemnemente a nombre y absoluto poder de sus dignos representados: Que ha llegado el venturoso día en que los inalterables y ardientes votos del Alto Perú, por emanciparse del poder injusto, opresor y miserable del Rey Fernando VII, mil veces corroborados con la sangre de sus Hijos, consten con la solemnidad y autenticidad que al presente, y que cese para con esta privilegiada región la condición degradante de colonia de la España, junto con toda dependencia, tanto de ella, como de su actual y posteriores monarcas: que en consecuencia, y siendo al mismo tiempo interesante a su dicha, no asociarse a ninguna de las repúblicas vecinas, se erige en un Estado Soberano e Independiente de todas las naciones, tanto del viejo como del nuevo mundo y los departamentos del Alto-Perú, firmes y unánimes en esta tan justa y magnánima resolución, protestan a la faz de la tierra entera, que su voluntad, irrevocable es gobernarse por sí mismas, y ser regidos por la constitución, leyes y autoridades que ellos propios se diesen, y creyesen más conducentes a su futura felicidad en clase de nación.
Y el sostén inalterable de su santa religión Católica, y de los sacrosantos derechos de honor, vida, libertad, igualdad, propiedad y seguridad.

Y para la invariabilidad y firmeza de esta resolución, se ligan, vinculan y comprometen, por medio de esta representación soberana, a sostenerla tan firme, constante y heroicamente, que en caso necesaria sean consagrados con placer a su cumplimiento, defensa e inalterabilidad, la vida misma con los haberes, y cuanta hay caro para los hombres.

Imprimase comuníquese a quien corresponda para su publicación y circulación.

Dada en la Sala de sesiones en 6 de agosto de 1625, firmada de nuestra mano, y refrendada por nuestros diputados secretarios.

REPRESENTANTES DE LAS PROVINCIAS

DIPUTACIÓN POR CHARCAS 
1. José Mariano Serrano, Presidente 
2. Ambrosio Mariano Hidalgo, 
3. Ángel Mariano Moscoso, 
4. Casimiro Olañeta, 
5. Francisco Palazuelos, 
6. José Maria Dalence, 
7. Manuel María Urcullo,

DIPUTACIÓN POR SANTA CRUZ 
8. Antonio Vicente Seoane, 
9. Vicente Caballero,

DIPUTACIÓN POR LA PAZ 
10. Eusebio Gutiérrez, 
11. Fermín Eyzaguírre, 
12. Francisco Maria Pinedo, 
13. José Ballivián, 
14. José Ignacio Calderón y Sanjinés, 
15. José María de Asín, 
16. José Maria Mendizábal, Vice-Presidente 
17. José Miguel Lanza, 
18. Juan Manuel Velarde, 
19. Martín Cardón, 
20. Miguel Casimiro Aparicio, 
21. Rafael Monje,

DIPUTACIÓN POR POTOSÍ 
22. Isidoro Trujillo, 
23. José Antonio Pallares, 
24. José Eustaquio Gareca, 
25. José Ignacio Sanjinés, Secretario 
26. José Mariano Enríquez, 
27. Juan Manuel Montoya, 
28. Manuel Anselmo Tapia, 
29. Manuel Antonio Arellano, 
30. Manuel Argote, 
31. Manuel José Calderón, 
32. Manuel Maria García, 
33. Manuel Martín Cruz, 
34. Martiniano Vargas, 
35. Melchor Daza,

DIPUTACIÓN POR COCHABAMBA 
36. Dionisio de la Borda, 
37. Francisco Vidal, 
38. José Manuel Pérez, 
39. José Manuel Tames, 
40. Manuel Caballo, 
41. Manuel Mariano Centeno, 
42. Marcos Escudero, 
43. Mariano Mendes, 
44. Melchor Paz, 
45. Miguel José Cabrera, 
46. Miguel Vargas, 
47. Nicolás de Cabrera, 
48. Pedro Terrazas.

Fuente: Facsimil tomado del original autografo, que existe en la Biblioteca de J. Rosendo Gutierrez.

ALONSO DE MENDOZA, EL FUNDADOR DE LA PAZ ACUMULÓ UNA DE LAS RIQUEZAS MÁS CUANTIOSAS, PERO MURIÓ POBRE

Investigadores españoles han corroborado que Garrovillas de Alconétar, en Extremadura, es la cuna del fundador de la ciudad de La Paz, el capitán Alonso de Mendoza, y de su hermano Juan Dávalos, quien fue el primer alcalde de Santiago de Chile.
Durante muchos decenios y con base en diversas fuentes, distintos autores atribuyeron la procedencia de ambos a un puñado de pueblos de la España del siglo XVI, entre ellos, Cáceres, en la provincia homónima, Zamora y Medina de Ríoseco, al norte de Extremadura, o Mérida, Don Benito y La Garrovilla, en Badajoz. 
Todas fueron descartadas por Cándido Serradilla, Dionisio Martín y Santiago Molano, quienes, tras revisar el archivo municipal garrovillano y de Cáceres, establecieron en un reporte, difundido en 2015 por la Revista de Estudios Extremeños, que ambos fundadores "nacen y pasan su infancia” en aquella villa, a orillas del río Tajo y sus embalses.

21 DE ENERO DE 1899.- GUERRA CIVIL EN CORO CORO



Los enfrentamientos en Coro Coro ocurrieron los días 21 y 22 de enero de ese año. A pesar de las amenazas, el escuadrón Sucre fue enviado a Coro Coro en busca de víveres y vituallas para las tropas alonsistas, en este afán cometieron muchas arbitrariedades en el pueblo de Coro Coro y sus alrededores, muriendo muchos indígenas.

4 DE NOVIEMBRE: CAÍDA DEL MNR ABRE 18 AÑOS DE DICTADURAS

El presidente de Bolivia, Víctor Paz Estenssoro, y el ministro de Relaciones Exteriores, Walter Guevara Arce, reciben al embajador de Chile en Bolivia Alejandro Hales Jamarne, en 1955.

"Todo sucedió en realidad el día tres, pero el acontecimiento se llamará, sin embargo, del ‘4 de noviembre’ porque parece que la historia festejara las conjuraciones más cuando concluyen que cuando se trabajan”. Así empieza Rene Zavaleta Mercado su análisis sobre la caída del de MNR y el golpe de Estado de Rene Barrientos Ortuño aquel 4 de noviembre de 1964, un día como hoy, hace 51 años.
Así como el 10 de octubre de 1982 marca el reinicio de la etapa democrática en Bolivia, ese 4 de noviembre de 1964 inauguró un ciclo de dictaduras militares con cortas interrupciones por 18 años.
Los historiadores coinciden en que ese hecho histórico fue el inicio del periodo de influencia de la Doctrina de Seguridad Nacional emanada desde Estados Unidos hacia los ejércitos latinoamericanos.
Veamos los antecedentes. Paz Estenssoro tenía un recorrido político democrático casi impecable.

EL EJÉRCITO PARAGUAYO UTILIZÓ GASES LACRIMÓGENOS EN LA BATALLA DE NANAWA, HERIDAS DE LA GUERRA DEL CHACO



Tanque boliviano en la Guerra del Chaco
En enero y julio de 1933 en pleno desarrollo de la Guerra del Chaco (1932-1935) una de las batallas más importantes fue la de Nanawa. Encarnizada lucha del hombre contra el hombre, victoria o derrota al final que dio un giro importante a la guerra.
Datos históricos indican que esta batalla se realizó en 2 fases. La primera ocurrió el 20 de enero de 1933, y la segunda, el 4, 5 y 6 de julio.
Particularmente en la Batalla de Nanawa el Ejército boliviano formado por la Séptima División cuyo efectivo no baja de 6.000 hombres se lanzó para tomar el fortín que era custodiado por al Quinta División paraguaya que tenía más de 2.500 soldados y comandada por el teniente coronel Luis Irrizabal.

EXPEDICIONES AL ALTO PERU; EL FIN DEL EJÉRCITO ARGENTINO DEL NORTE


Tomado del periódico argentino El Clarín.


Entre 1810 y 1815, el Ejército del Norte realizó tres expediciones infructuosas al Alto Perú y quedó aniquilado.


- 1810-1811. Al mando del teniente coronel Antonio González Balcarce , acompañado por el Comisionado de la Junta de Gobierno de Buenos Aires, Dr. Juan José Castelli, el Ejército del Norte inició su primera campaña al Alto Perú, para evitar la invasión realista (española) sobre Salta. Previamente, por indicación de Mariano Moreno y con el apoyo de soldados británicos establecidos en el país desde las invasiones inglesas, fusiló a Santiago de Liniers en Cabeza de Tigre, Córdoba. Los patriotas vencieron a los españoles en la batalla de Suipacha, ocupando las cuatro gobernaciones altoperuanas (Potosí, Charcas, Cochabamba y La Paz). Derrotados por los españoles en Huaqui, perdieron las provincias del Alto Perú.



- 1812-1813. Al mando de Manuel Belgrano , el Ejército derrotó a las fuerzas españolas en Tucumán el 24 de setiembre de 1812. Desde entonces, esa provincia se conoció como "Sepulcro de la Tiranía". El 20 de febrero de 1813, los realistas volvieron a ser vencidos en la batalla de Salta. Belgrano recibió un premio de $40.000, que donó para la creación de cuatro escuelas de primeras letras. A fines de 1813, el Ejército fue vencido en Vilcapugio y Ayohuma, quedando desprotegido el norte argentino. Ante el peligro de invasión a Salta, el coronel José de San Martín reemplazó a Belgrano en la jefatura del Ejército del Norte. San Martín entendía que el problema de la Independencia no se resolvería en el Alto Perú. Por eso, a fines de abril de 1814 renunció al mando y se retiró a Córdoba.




- 1815. Al mando de José Rondeau , el Ejército del Norte inició la tercera campaña al Alto Perú en febrero de 1815. Martín Güemes se retiró de la expedición para hacerse cargo del gobierno de Salta y preparar la resistencia en caso de derrota. Rondeau ocupó Potosí, pero fue derrotado en Venta y Media y Sipe-Sipe en 1815. De esa manera se perdieron para siempre las provincias del Alto Perú y quedó aniquilado definitivamente el Ejército del Norte.


COMO SE PREPARAN LOS ESPAÑOLES

El ejército español estaba al mando del Brigadier Joaquín de la Pezuela, que fue designado Virrey del Perú, en reemplazo del marqués de la conquista, José Fernández Abascal y Sousa. En ese momento, una "guerra de republiquetas" librada por indígenas y mestizos armados con palos y piedras detenía las intenciones de los realistas de avanzar sobre Salta, que era defendido Martín Güemes. A cargo del ejército español ha quedado el mariscal José de la Serna, que disponía de más de 4.500 hombres (3.700 infantes, 700 de caballería y 130 artilleros) para luchar contra el Ejército de los Andes, que San Martín estaba armando en Mendoza para recuperar Chile, donde logró juntar casi 2.000 hombres.

EL DECRETO DEL 9 DE FEBRERO



El espíritu indomable del hombre americano se puso de manifiesto en repetidas ocasiones contra la autoridad española establecida en estas tierras. Indígenas, mestizos y criollos no dudaron en alzar las armas contra el sistema opresor colonialista, siendo los más notables el pronunciamiento que hicieron los doctos de Chuquisaca el 25 de mayo de 1809 contra el entonces Presidente de la Audiencia de Charcas, Dn. Ramón García Pizarro, quien fuera destituido de su cargo por el pueblo. De este movimiento popular, aunque mal definido, surgieron emisarios que se encargaron de propagar por los diferentes pueblos las ideas de la emancipación.

Poco después estalló en la ciudad de La Paz la revolución del 16 de julio de 1809, encabezado por Dn. Pedro Domingo Murillo, que dio lugar a la instalación de una Junta Tuitiva, que emitió una Constitución o “Plan de Gobierno”, que proclamaba levantar el estandarte de la libertad en estas desgraciadas colonias. Aplastada la revolución con la muerte en el patíbulo de sus principales gestores, las tácticas de lucha cambiaron, por la guerra de guerrillas, teniendo como protagonistas a Esteban Arze, Warnes, los esposos Padilla, Lanza y otros valientes próceres que pusieron en jaque al ejército español. Esta lucha encarnizada, había de durar toda vía 15 largos y dramáticos años. Hasta que el 9 de diciembre de 1824, se libró la batalla final en Ayacucho, Perú, donde las fuerzas del General Antonio José de Sucre obtienen una brillante victoria derrotando a las fuerzas del virrey La Serna, batalla que puso término definitivo al poderío hispánico en América.

Sin embargo, quedaba aún el último reducto español en el Alto Perú, el general Pedro Antonio Olañeta, quien se había sublevado anteriormente a La Serna y pretendía aún defender la autoridad del rey Fernando VII, es muerto en un motín de sus tropas el 3 de abril de 1825. Las cinco provincias altoperuanas (La Paz, Oruro, Chuquisaca, Potosí, Cochabamba) con los territorios de Mojos y Chiquitos, quedaban libres del dominio español y en estado de disponer de sus propios destinos.

Mientras Bolívar, atendía los asuntos de estado, ya que había sido investido con la dictadura por el Congreso peruano, para sacar a este país de la anarquía política, Sucre, el gran Mariscal de Ayacucho, siguiendo precisas instrucciones del Libertador, se dirige al Alto Perú con el ejército colombiano, y el 7 de febrero de 1825 por el camino del Desaguadero, entra en territorio altoperuano, su papel se limita a dar un viso de legalidad a un proceso que los mismos bolivianos ya habían puesto en marcha, ya que José Miguel Lanza y sus guerrilleros, el 29 de enero de 1825, se había apoderado de La Paz y proclamado la independencia “no sólo de España, sino también del Perú y de las provincias argentinas”.

Debido a esta situación y reconociendo el derecho que tenían las provincias altoperuanas de constituirse en un Estado soberano, el 9 de febrero de ese mismo año, Sucre convoca mediante un Decreto a todas las provincias para reunirse en un Congreso que debía decidir el destino de la futura nación. Sin duda, este famoso Decreto constituye el Certificado de Nacimiento de Bolivia.
Por entonces se habían abierto tres posibilidades, formar parte del Perú, adherirse a las Provincias del Río de la Plata, o constituir un país autónomo. Tanto como Argentina como Perú admitieron esta tercer alternativa; en cambio el Libertador Bolívar, si bien no desautorizó públicamente a Sucre por el Decreto, le reprochó en carta privada esta iniciativa, pues entendía que alentar en ese momento un acto de soberanía de esa naturaleza, conspiraba contra los intereses de los demás países sudamericanos.

La Asamblea Deliberante no logró reunirse el 19 de abril en Oruro como estaba previsto, por diferentes causas, finalmente, la Asamblea que debía reunirse el 24 de junio en Chuquisaca, dio comienzo a sus labores el domingo 10 de julio de 1825, en sesión solemne y con la concurrencia de la mayor parte (39) de los representantes de las cinco provincias, bajo la presidencia de José Mariano Serrano. El camino a la independencia de las tierras altoperuanas ya estaba allanado, proceso que culminó el 6 de agosto de 1825, con la independencia de la República de Bolívar, después Bolivia, hoy Estado Plurinacional de Bolivia.

DISPOSICIONES DEL DECRETO DEL 9 DE FEBRERO DE 1825
Por su extensión solamente se transcribe las disposiciones más sustanciales.
1° Las Provincias que se han conocido con el nombre de Alto Perú, quedarán dependientes de la primera autoridad del Ejército Libertador, mientras una Asamblea de Diputados de ellas mismas, delibere de su suerte.
2° Esta Asamblea se compondrá de los diputados que se eligieren en juntas de Parroquia y de Provincia.
5° Para ser Elector se requiere ser ciudadano en ejercicio, natural o vecino del partido, con un año de residencia y con reputación de honradez y buena conducta.
10° Sobre un cálculo aproximativo de la población, habrá un Diputado por cada veinte o veinticinco mil almas.
11° Para ser Diputado se necesita ser mayor de veinticinco años, hijo del departamento o vecino de él, con residencia de cuatro años, adicto a la causa de la Independencia y moralidad probada.
17° El objetivo de la Asamblea General será sancionar un régimen de gobierno provisorio, y decidir sobre la suerte y los destinos de estas provincias como sea más conveniente a sus intereses y felicidad.
18° El Ejército Libertador respetará las deliberaciones de esta Asamblea, con tal que ellas conserven el orden, la unión, concentren el poder, y eviten la anarquía.

Este articulo apareció publicado en el periódico El Diario el 7 de Febrero de 2012.

EL GOLPE QUE IRRUMPIÓ TRAS EL LOGRO DIPLOMÁTICO ANTE CHILE



Por: Rubén Ariñez / La Razón, 1 de noviembre de 2014 

El golpe militar de Alberto Natusch Busch se produjo tras el respaldo de la Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA) en favor de la demanda marítima de Bolivia, un logro diplomático ante Chile que pudo ser empañado por esa acción que duró 15 días.

A las 02.30 del jueves 1 de noviembre de 1979, tropas militares y carros de asalto tomaron las calles de La Paz. Dos horas más tarde los uniformados se apoderaron del Palacio de Gobierno y el Ministerio del Interior. La inestabilidad política del país y el intento del presidente Wálter Guevara de permanecer en el poder allanaron el camino del nuevo gobierno de facto.

El día anterior, el país había celebrado la “Declaración de la Paz” que emanó del cónclave que reunió a 27 representantes de la región y que declaró la demanda marítima boliviana de “interés hemisférico permanente”. La Resolución 426 tuvo 25 votos a favor, ninguno en contra; Chile y Paraguay se abstuvieron por abandono.

Soberanía. El documento recomendó a los “Estados a los que este problema concierne más inmediatamente, que inicien negociaciones encaminadas a dar a Bolivia una conexión territorial libre y soberana con el océano Pacífico” y además fijó la consideración del “informe sobre el problema marítimo de Bolivia” en las próximas reuniones hemisféricas.

Desde entonces fueron 11 resoluciones hasta 1989, puesto que desde 1990 el país presenta informes sobre el estado del reclamo a Chile. En ese escenario, el del centenario de la pérdida del Litoral, se gestó la primera victoria diplomática del país de la histórica demanda de acceso al Pacífico ante un organismo internacional, cualidad que el país perdió tras la invasión por parte de Chile del puerto boliviano de Antofagasta (14 de febrero de 1879).

Según los datos consignados en los diarios nacionales de esa fecha, Natusch Busch no percibió la dimensión de este hecho. Ni la fiesta que se armó al finalizar el evento, menos la diablada que llegó desde Oruro para bailar junto a las delegaciones sobre los adoquines de la avenida Arce y en puertas del cinco estrellas Sheraton fueron señal suficiente. Tampoco tuvo efecto la advertencia del secretario de Estados Unidos, Cyrus Vance, “quien, sensible al momento político”, advirtió que su gobierno “no toleraría un golpe de Estado”. El mensaje “directo” fue para el coronel Natusch y Guillermo Bedregal, este último un hombre de confianza del expresidente Víctor Paz Estenssoro, líder del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), quien según reseña La democracia bajo fuego (1979-2005) de Ricardo Sanjinés, se manifestó contra el golpe cuando era “un secreto a voces” que los golpistas recibieron su respaldo.

Paz Estenssoro señalaría: “El objetivo de fregar a Guevara lo hemos cumplido”. “Aunque (...) Guevara no tuvo tiempo para mucho (gobernó solo tres meses), pues consagró sus energías para la realización de la Asamblea General de la OEA, a realizarse en La Paz al finalizar octubre”, relata el periodista Sanjinés en su texto.

Según el diario Presencia del 24 de octubre de ese año, Vance expresó el apoyo de su país a “una resolución en pro de las aspiraciones de Bolivia con respecto a una salida al mar”, mientras que Chile, como lo hace ahora con La Haya, no reconoció la competencia de la OEA.

El mar en el cónclave

Tema 19

La demanda boliviana fue el tema 19 en las plenarias de la Asamblea de la OEA y la expuso el subsecretario general de Relaciones, Alfredo Jiménez Carranza, quien leyó un documento de 20 carillas.

Cambios

El argumento boliviano precisaba que “los tratados, como todos los actos humanos, son susceptibles de cambio y revisión para acomodar las cosas a las realidades contemporáneas (...) se dirige a lograr la modificación de los Tratados”.

Gueiler emergió en medio de la crisis

El gobierno de facto de Alberto Natusch Busch propició a que la silla presidencial fuera ocupada por la primera mandataria del país, Lydia Gueiler Tejada, que antes del periodo de facto presidió la Cámara de Diputados. Natusch le había ofrecido, días antes, a la legisladora “el cogobierno”. Gueiler rechazó: “Treinta años de lucha no los voy a tirar transando con un golpista”, dijo. El militar no sabía que las dos fuerzas mayoritarias del Congreso, la Unidad Demócrata Popular (UDP) de Hernán Siles Suazo y el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) de Víctor Paz Estenssoro, “negociaban” una salida al laberinto que no consideraba al destituido presidente Wálter Guevara y mucho menos a Natusch, según relata Ricardo Sanjinés en el texto La democracia bajo fuego (1979-2005).

A las 20.00 del viernes 16 de noviembre un canal televisivo transmitió el recorrido de Lydia Gueiler del Congreso al Palacio de Gobierno. La crisis había llegado a su fin. Sanjinés precisa que nunca se estableció si los muertos de Todos Santos fueron 30, como dijo el Gobierno de 15 días o 300, como se supo después.

En la fotografía: Tropas. Militares irrumpen cerca de la plaza San Francisco, donde miles de civiles protestaban contra la acción militar.



TEORÍAS SOBRE EL ORIGEN DE LA ALASITA DE LA PAZ



Por Milton Loayza Mejía / Este articulo apareció publicado en El Diario el 5 de Febrero de 2013.

Muchos investigadores y autores afirman que la Alasita nació en la hoyada de la ciudad de La Paz, no sabemos las fuentes en las que se basan, pero lo concreto y real es que la Alasita tiene su origen en los valles de la provincia Muñecas, en el pueblo deAyata, donde cada año en el mes de mayo, para la fiesta del Señor de la Cruz, los campesinos de distin-tas comunidades participan de esta festividad, la misma que comienza con una serenata de kantus. El pueblo, previo a esta festividad se prepara con mucha expectativa, para ofrecer todo tipo de productos, comidas, chicha, guarapo y una variedad de masas hechos de maíz y trigo.

CASIMIRO HOYOS Y LA INSURRECCIÓN INDEPENDENTISTA (CRIOLLA) DE POTOSÍ

Por: Oscar Bonifacio Siñani Nina. Profesor Normalista de Ciencias Sociales. Egresado de la Carrera de Historia (UMSA). / Publicado en El Diario el 28 de Enero de 2014.

Tras los sucesos acaecidos el 10 de noviembre de 1810, la clase criolla de Potosí no se había resignado en su objetivo de independencia de España y consecuente gobierno autónomo. Así, a fines de 1821, se organizó un verdadero trabajo conspirativo para la deposición de las autoridades civiles y militares coloniales; trabajo en el que Casimiro Hoyos adquirió un rol protagónico.
En ese marco, había que esperar el momento propicio para efectuar el golpe; y ese día fue el primero de 1822. La algarabía por las fiestas del Año Nuevo debía ser aprovechada para consumar la insurrección. Y así fue. El 1 de enero, Hoyos y otros criollos salieron a las calles, depusieron a las autoridades realistas -apresando a algunas- y anunciaron la independencia del Alto Perú.
El siguiente paso era consolidar la insurrección llevándola a un plano mayor: una revolución de la que debía emerger un nuevo orden. En ese entendido, la siguiente medida que asumieron fue la confiscación de los recursos económicos, declarándolos de la patria y ya no del rey; ello, con la finalidad de solventar y afianzar la nueva administración.

CUANDO UN AVIÓN NORTEAMERICANO ESPÍA, EL LOCKHEED U-2 CAYÓ EN TERRITORIO BOLIVIANO



Por: Tomás Molina Céspedes / La Razón 9 de octubre de 2013.

En abril de 1965, el Che Guevara desapareció de Cuba y de todo escenario público, causando la natural alarma en los servicios de seguridad de los EEUU, que de inmediato lo creyeron organizando guerrillas en su “patio trasero”. Esta preocupación se acrecentó aún más, cuando meses después Fidel Castro leyó una carta dejada por el legendario guerrillero en la que éste decía: “Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos…”. Por entonces, América Latina y el mundo eran un volcán revolucionario en ebullición, con la guerra de Vietnam como catalizador; por lo que, para la inteligencia americana, fue un reto ubicarlo a cualquier costo. 

¿Por dónde empezar? El Che era natural de la Argentina, que colinda con una extensa frontera verde con Bolivia. ¿Podría estar ahí? Todo el aparato de inteligencia de EEUU entró en acción y de una de sus bases partió un U-2, avión espía equipado con la más alta tecnología para ubicar campamentos guerrilleros, rastreo de objetivos militares, exploración de zonas de su interés y otros. La aeronave empezó a peinar todo el territorio verde de Sudamérica buscando al Che Guevara cual sabueso rastreador.

En julio de 1966 la plana mayor de la guerrilla que se organizaba ya estaba en Bolivia. Esperaban a su jefe en La Paz: Tania, Pombo, Tuma, Danton, Ricardo, Iván y Sánchez. Los demás combatientes nacionales esperaban órdenes, y los internacionales seguían llegando por distintas vías.

El 28 de julio de 1966, cuando el U-2 volvía a su base en Panamá luego de rastrear y fotografiar objetivos en el sudeste boliviano, quiso el destino que una montaña ubicada en el norte de Oruro, que como centinela silencioso cuida nuestra soberanía desde siempre, atrajera a la nave cual poderoso imán y lo estrellara en su cumbre. Así, sólo así, se supo que un U-2 había ingresado ilegalmente a nuestro espacio aéreo. El 3 de noviembre de 1966, exactamente tres meses y siete días luego de la caída del U-2, llega a La Paz Ernesto Che Guevara, con el nombre falso de Adolfo Mena González, y tres días después arriba al teatro de sus operaciones y comienza las anotaciones de su célebre Diario.

Un avión espía U-2 había sido derribado en territorio soviético el 1 de mayo de 1960, dando lugar al mayor escándalo de la Guerra Fría entre las dos superpotencias; y otro en Cuba, durante la crisis de los misiles en 1962, causando por poco una catástrofe nuclear. El tercer U-2 cayó en Bolivia y pasó totalmente desapercibido. Toda esta historia está relatada y documentada en el libro La caída del U-2 en Bolivia, recientemente presentado, que incluye documentos inéditos en español, acusación, defensa y sentencia del famoso proceso seguido en Moscú al piloto americano Francis Gary Powers, cuyo U-2 fue derribado en territorio soviético.

El U-2 caído en Bolivia se hizo añicos en la cumbre de un cerro de Nor Carangas, dejando su material secreto esparcido en un radio de cinco kilómetros; lejos, muy lejos de la escuelita de La Higuera, donde un año después sería ejecutado el temido guerrillero a la vista de un agente de la CIA que certificó su defunción y que fue el primero en fotografiar su Diario. La persecución implacable había terminado. Cazador y presa, acechador y fugitivo, perseguidor y perseguido, el U-2 y el Che Guevara finalmente encontraron sepultura común en tierra boliviana.

CONSIDERACIONES ACERCA DEL FERROCARRIL DE LA PAZ AL BENI, POR YUNGAS, Y LA INDUSTRIA DE LA CAÑA DE AZÚCAR

Autocarriles en la cumbre del ferrocarril de la ciudad de La Paz - Yungas - Beni. El Diario.


Por: S. ARTURO PIZARROSO / El Diario, 11 de Junio de 2013.

Hace un par de años (1928), me vi favorecido con una invitación del ingeniero belga A. J. Lebrun, miembro de la Sociedad de capitalistas belgas, para acompañarle en un viaje de estudio a la región de los Yungas, a fin de darse cuenta de la ruta más directa del ferrocarril de La Paz al Beni, por Yungas.
Salimos de la ciudad de La Paz, en una fresca mañana de septiembre, en el tren del ferrocarril a Yungas; siendo lo más interesante del viaje, el brusco descenso que se admira al transmontar la cumbre de la cordillera, por en medio de atrevidos zigzagues de estrechas curvas verdaderamente ingeniosas, más audaces que las de la Cuesta Colorada de la línea Oruro-Cochabamba.
Baja el convoy, ofreciendo al viajero un paisaje incomparable y grandioso, que, al decir del inteligente ingeniero, es un paisaje maravilloso y salvaje, en medio de la Cordillera bravía y escarpada que produce la sensación de vértigo; lo que hace admirar el poderío del hombre, que nada en estos tiempos le es difícil de salvar, porque la Ciencia ha llegado a tal extremo de progreso, que, a no dudar, pronto habremos descubierto el Misterio de la Muerte. . .

EL LITORAL BOLIVIANO A TRAVÉS DE ANDRÉ BRESSON


Cobija, también conocido como Puerto La Mar. Vista general. (H. T.).

Por: José E. Pradel B. / El Diario, 27 de Agosto de 2013.


Desde el nacimiento de Bolivia en 1825, hasta el inicio de la Guerra del Pacífico en 1879, muchos franceses que ejercían la función de diplomáticos, ingenieros y militares, entre otros. Trabajaron también como científicos exploradores, registrando en informes, memorias de viajes y dibujos. Su visión sobre la riqueza mineral y vegetal, además de la situación en que se encontraba el litoral boliviano.
Uno de esos pioneros fue Alcide d’Orbigny (1802-1857), que exploró nuestro país entre 1830 a 1834; posteriormente se encuentra Francis de Castelnau (1810-1880), que recorrió Brasil, Paraguay, Bolivia y Perú, entre 1845 a 1846; Léonce Marie Angrad (1808-1886), Cónsul y Encargado de negocios entre 1847 a 1849, describió a través de dibujos las ciudades localizadas en la costa del litoral; consecutivamente otro colega suyo, León Favre Clavaroiz, Cónsul y Encargado de negocios entre 1848 a 1849 escribió sobre la costa y los ríos en su gran obra: Apuntes sobre la navegación de los ríos de Bolivia, traducido al español por Pablo Luis Rosquellas (Cochabamba, 1858) y por último el coronel Felipe Bertrés, en su libro: Descripción topográfica e histórica de la costa del mar correspondiente a Bolivia, de sus lagos y ríos navegables, con una estadística particularizada en lo posible (Sucre, 1844), relató también con claridad la heredad patria del litoral boliviano.
Muchos años después en la década de 1870, llegó a Bolivia otro importante ingeniero, via-jero y explorador galo, llamado André Bresson. Según el escritor Manuel Frontaura Argandoña, este personaje: “se constituyó en nuestro país… interesado al parecer en los jugosos negocios que entonces se hacían especulando proyectos ferroviarios y concesiones salitreras en el oeste, y de colonización en el este. Era ingeniero y recorrió casi todo el desierto de Atacama antes de penetrar al interior de Bolivia. Como huella de su paso y resultado de sus observaciones, publicó en 1886 y bajo los auspicios económicos, al parecer, del Gobierno boliviano, una obra titulada Bolivia: sept années d'explorations, de voyages et de séjours dans l’Amérique australe, que en sus 640 páginas, con pintorescos dibujos a pluma (algunos dibujados por Henri Lanos, J. P.) y varios mapas ilustrativos, constituye un docu-mento muy interesante”.
Según el explorador Bresson el objetivo de esta obra, fue que: “Bolivia necesita hacerse conocer en Europa, por medio de una propa-ganda inteligente y perseverante. Esta es la única manera de atraer poco a poco, pero con seguridad, los brazos y capitales europeos, indispensables para hacer prosperar un país rico en tierras pero que, sin estos elementos, sólo podrá desarrollarse muy débilmente. Con este objetivo trabajo desde hace quince años, también con esta finalidad escribí esta obra; espero haber logrado llamar la atención de los capitalistas y productores franceses sobre la importancia de un mercado donde todo está por abastecerse, mientras que un torrente de materias primas podría expandirse en nuestra vieja Galia, si los comerciantes quieren dedicarse a favorecer nuestras relaciones con la República de Bolivia”.
La obra señalada está compuesta por cinco partes: les amériques centrale at méridionale; le chili, l’araucanie et la patagonie; la Bolivia méridionale; la Bolivia septentrionale y notes et documents. Pero en esta oportunidad extractaremos la información que se refiere al litoral boliviano, que se encuentra en la tercera parte y lo presentamos transcrito traducido del idioma original, el francés al idioma español.
André Bresson comenzó a explorar nuestro país, cuando desembarcó en el puerto Santa María Magdalena de Cobija, conocido también como puerto La Mar, acompañado por Etienne Belté, su ayudante. Sobre este territorio escribió: “Es la sede de la Prefectura del litoral boliviano y por consiguiente, residencia de las autoridades. La misma es una ciudad relativa-mente elegante y mucho más limpia que las otras pequeñas ciudades similares del litoral peruano. La ensenada es por desgracia mala; los arrecifes que ella encierra hacen que su acceso sea difícil y los desembarcos, a menudo peligrosos”.
Al día siguiente, después de visitar al Pre-fecto, viajó en mula hacia Mejillones, donde fue recibido por el Cónsul de Italia y al día siguiente se dirigió hacia las guaneras, en este lugar resaltó la participación de su compatriota Baron Arnous de Rivière, del cual mencionó: “Él fue el verdadero fundador de Mejillones –el 25 de enero 1867, J. P.- y el primero en descubrir los beneficios que se podían lograr de los guanos de esta región. A él se le debe la mayoría de las construcciones del pueblo. Levantó en la bahía un muelle de madera, que avanza unos cuarenta me-tros hacia el mar y que per-mite el embarque y desem-barque de pasajeros y mer- caderías. Construyó edifi-cios y casas, casi elegan-tes, que son utilizadas por las diversas autoridades de la región. Todas estas cons-trucciones son de madera y sólo tienen una planta baja. Una sola casa está hecha de ladrillos y tiene un piso, la misma pertenece al representante chi-leno. Demás está decir que en la playa de Mejillones están instaladas destilerías de agua de mar; el agua que bebía era el principal producto de la indus-tria de la región; la que debe fabricarse en primer lugar para no perecer”.
Este es un periodo durante el cual el litoral boliviano se en-contraba en total abandonó, pe-ro a pesar de las adversidades, como fue la escases de agua potable. Los bolivianos y ex-tranjeros residentes mediante la creación de empresas destiladoras de agua salada, estable-cieron un pequeño puerto, que impulsó el co-mercio local.
Más adelante, continua con la descripción del caserío de la Caleta: “A dos millas de Meji-llones (por mar) se encuentra el caserío de la Caleta, lugar de donde se embarcan los guanos y donde viven los empleados y obreros de las guaneras. El lugar está muy bien elegido; en una pequeña ensenada cuyas aguas son de bastante profundidad, el pueblo está dispuesto en forma de anfiteatro y sirve de punto central para diferentes rutas. Algunos senderos condu-cen a una plataforma donde las carretas dejan el guano que cae, a través de un gran conducto metálico, hasta un almacén situado en el extre-mo del muelle. Otros senderos conducen a la punta extrema de la península, llamada Punta de Agamos. En la Caleta existe una destilería de agua que permite proveer de agua dulce a la población de trabajadores y a las bestias de carga”.
En una nueva expedición en 1872 cuando investigaba en las costas bolivianas navegando en el vapor boliviano “El Morro”, llegó y de-sembarcó en la población de Antofagasta, de la cual escribió: “Es hoy el principal puerto de Bolivia. Acoge a más de 10.000 habitantes y posee una iglesia, una escuela, un hospital, un teatro, un circo y un club. Todos estos edificios al igual que las casas, son de madera o de cala-mina galvanizada; esto tal vez no sea muy arquitectónico, pero le da bastante buena apa-riencia, tratándose de una ciudad sitiada en la frontera de dos desiertos: ¡las soledades oceá-nicas y las soledades terrestres!”.
Sobre la población de Antofagasta, es necesario mencionar que fue fundada el 22 de octubre de 1868, por el prefecto del Departa-mento del Litoral, José Ramón Taborga acom-pañado por el tesorero público, Calixto Visca-rra; el fiscal, Abdón Senén Ondarza y el notarito de hacienda, Agustín Vidaurre.
Sobre la localidad de Tocopilla, mencionó: “Está situado en una posición muy mala, al pie de acantilados tan oprimidos por el mar, que apenas hay lugar para las pocas casas de ma-dera que existen. Su relativa importancia se debe únicamente a una compañía comercial que eligió este punto, porque constantemente tiene un gran número de mulas en los caminos del desierto de Atacama y sus caravanas necesitan agua para poder continuar el viaje. Mantener depósitos de agua dulce en el desierto resulta muy caro; ahora bien, utilizando el puerto de Tocopilla, se puede recorrer una ruta larga, es cierto, pero que en un cierto lugar, está provista de agua más o menos potable para las mulas. No permanecí muchas horas en Tocopilla”.
No obstante, este puerto minero fue fundado por otro francés llamado Domingo Latrille, el 29 de septiembre de 1843. Sin embargo, la des-cripción de Bresson muestra que dicha población era pequeña, describe también una reali-dad lugareña.
Sobre San Pedro de Atacama, escribió: “Las casas están construidas con tierra; ni siquiera el hotel del subprefecto escapa a esta modesta arquitectura. Se debe ser indulgente con los constructores de esta región, pues están separados de todo centro de abastecimiento por más de 200 millas geográficas. El arroyo que riega la ciudad, nace al pie de la cordillera, a unas veinte leguas de distancia. Este arroyo abastece de agua potable a la ciudad, permite el crecimiento de vegetación y hace posible la cría de algunos rebaños de mulas, llamas y vicuñas, después, este arroyo se pierde en las arenas. Al sur, se extiende un gran mar seco, que hoy forma un inmenso depósito salino, la laguna de Atacama”.
Esta descripción de la población de Atacama, la exhibe como una ciudad pequeña y aventajada al tener agua potable para el consumo de los habitantes y el ganado. Aspectos importantes que ayudaron a crecer a dicha población y que la convirtió poco a poco en un centro de abastecimiento, que proveía de suministros a los viajeros y caravanas que atravesaban el desierto.
Después de años de investigación y exploración Bresson, escribió sobre las poblaciones nativas que habitaban la costas bolivianas: “En Paposo, tuvimos la ocasión de observar a los indios de la tribu de los Changos, curioso resi-duo de la población nativa. Todos los Chan-gos son pescadores; piden al mar la alimentación que no puede darles el desierto que comienza en la playa y se prolonga hasta el infinito. Para instalar su pueblo, estos indios eligen los alrededores de un abrevadero, cuya agua es a menudo bastante mala, pero ellos se contentan con esto. Sus habitantes son de una construcción muy simple: entierran en la arena cuatro costillas de ballena -las playas están repletas de ellas- y llenan los espacios con pieles de foca o con telas viejas. En el interior, no hay ni camas, ni sillas, ni mesas: el único mueble es un odre. Hecho del estomago de un lobo marino, que sirve para transportar y con-servar las provisiones de agua dulce que se extraen del abrevadero vecino. Para pescar utilizan unas embarcaciones raras llamadas balsas; éstas están formadas por dos cilindros de cuero de foca lleno de aire y colocado para-lelamente. Las extremidades terminan en punta un poco elevada, y las dos partes del esquife se unen a través de pequeños largueros sobre los cuales se extiende otra piel de lobo marino; sobre esta especie de puente se acuclillan los Changos; ponen en movimiento sus embarca-ciones, con la ayuda de pagayas y confían bas-tante en su habilidad pues realizan viajes rela-tivamente largos. Los Changos son los indios más aficionados a la hoja de coca pues la mas-can todo el tiempo”...
Por último, sobre Caracoles escribió: “El nombre oficial del nuevo distrito argentífero boliviano es Caracoles. Este nombre se debe a los numerosos fósiles de amonita y belemnita que se encuentran en las tierras en que nacie-ron los filones del metal precioso. En lo que se refiere al pueblo, no tardó en crearse en el centro de las exploraciones y que se convirtió en una verdadera ciudad, recibió el nombre de Placilla”.

EL AUGE DE LA GOMA NO TRAJO PROGRESO AL ORIENTE BOLIVIANO

Cachuela Ezperanza, Beni en el periodo de apogeo gomero. Fuente: Santa Cruz, economía y poder, 1952-1993. De: Carmen Dunia Sandoval A...

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